Un nuevo documento de cómo Revolución Federal abonó el clima para el atentado contra CFK

Mientras que los Caputo no pueden explicarle a la Justicia la millonaria compra de muebles a Jonathan Morel, se revelaron nuevos audios del fundador de Revolución Federal en los que convocaba a estrellar un avión contra la casa de Cristina Fernández de Kirchner, entre otros atentados.

Los nuevos audios de Morel

“Hay que matarlos, otra cosa no podés hacer“, arengaba Morel, fundador de la organización de extrema derecha Revolución Federal (RF), financiada por el Grupo Caputo, en las charlas en Twitter Spaces donde participaban hasta 2 mil personas los días previos al atentado contra CFK.

Morel llegó a decir en el último “vivo” en esa red social, el 27 de agosto, que en el nombre de Alá pedía que alguien incrustara un avión en la casa de la vicepresidenta, como se hizo “en el Pentágono”.

Fue el mismo día que Fernando Sabag Montiel hizo su primer intento de magnicidio.

En el informe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que está en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi y del fiscal Gerardo Pollicita, se consigna que los referentes de la agrupación llamaban a poner “una bomba en la Casa Rosada“, “prender fuego“, matar directamente a CFK y a los manifestantes que la apoyaban, pedían “desfigurarle la cara”, “tirar agua hirviendo” a ella y a los militantes y clamaban por lo mismo para otros dirigentes, incluso para Alberto Fernández, mientras alternaban ideas golpistas de cómo hacerlo renunciar.

En esas conversaciones virtuales figuraban como administradores Sabrina Basile y Morel. Leonardo Sosa y Gastón Guerra también participan, menos activamente. Se trata de los cuatro miembros procesados por Martínez de Giorgi.

Las causas sobre Revolución Federal y la del atentado, pese a todo, siguen tramitando en forma separada, porque así lo dispusieron la jueza María Eugenia Capuchetti y el presidente de la Cámara Federal, Mariano Llorens.

Mientras tanto, Flavio Caputo, titular de Caputo Hermanos, la empresa que pagó unos 13 millones de pesos a través de la carpintería de Morel, se dio por imputado y nombró un abogado en la causa.

Las cinco conversaciones en Twitter

La transcripción y análisis de las charlas virtuales fue realizada por la Unidad Operacional Antiterrorista y de Control de Actividades que atenten contra los Poderes Públicos y el Orden Constitucional de la PSA.

“No llegan a diciembre“, la charla del 19 de agosto, duró casi dos horas, con 673 personas conectadas. Morel habló de la marcha de antorchas del día anterior frente a la Casa Rosada, donde arrojaron fuego, evento al que había asistido Brenda Uliarte.

En su repaso Morel dijo: “Me encanta cuando prenden fuego a la foto de Cristina y Alberto, por favor (…) lo cagaría a trompadas hasta desfigurarle la cara“.

Basile pidió como meta lograr lograr que los gobernantes “den un paso al costado” y propuso asediar a funcionarios, gobernadores, diputados.

“Yo sería partidario de que de verdad le metan una bomba en la Casa Rosada“, dijo el usuario Gastón. “También tengo ganas de que se prenda fuego toda la casa de Cristina“.

Morel contestó: “Si Gastón tiene ganas de salir e incendiar todo, perfecto, yo te acompaño, vamos juntos“. Otro propuso “tirarle alquitrán” a Victoria Donda. La idea más suave fue incendiar llantas en el ministerio de Ambiente.

“12 años e inhabilitación perpetua“, fue la charla del 22 de agosto, con 2 mil participantes, a cuento del alegato del fiscal Diego Luciani en el juicio de Vialidad contra CFK.

Basile insistía con que había que pensar “acciones” porque para ella no alcanzan “las palabras de compromiso” para “que el cáncer del kirchnerismo no esté más (sic)”.

“Y si nos volvemos montoneros“, el vivo del 23 de agosto, tuvo 1.200 participantes. Para ese entonces había movilizaciones de apoyo a la vicepresidenta. En la charla hubo quejas porque la policía porteña frenó la ofensiva del grupo de Revolución Federal contra adeptos a CFK. “Hay que matarlos, otra cosa no podés hacer”, concluía Morel. Y dijo que tenía todo preparado para celebrar la muerte de CFK.

“Hay que pudrirla?”, fue la charla del 25 de agosto, con 793 personas, y la pregunta que se repitió con la idea de “salir a la calle pase lo que pase“. Morel comenzó la conversación enojado:

“¿Qué pasa con los vecinos de Recoleta? ¿Qué está esperando esa gente? (…) estoy esperando que la odiadora de Recoleta, Mabel de Recoleta, les tire un balde de agua hirviendo y queme a seis personas (por los manifestantes pro Cristina Kirchner) hay que cagarlos a piedrazos (…) si la policía no reprime los vecinos tenemos que sacarlos a patadas en el culo“.

“Chicos, es importante que ataquemos a Alberto, después viene Cristina. Está en el precipicio, tenemos que ir y empujarlo. No podemos esperar a que salte solo, lo tenemos que disfrutar. Esto se resuelve con maldad“, dijo Morel.

“Amor en Recoleta” es el último vivo, el 27 de agosto, con 1.700 personas escuchando. Intervino Leonardo Sosa con un anuncio sobre lo que pasaba en Recoleta: “Ya aparecieron con merchandising de Cristina 2023“. “Nooo ¡Hay que matarlos boludo, tirá una bomba, la puta que te parió!”, respondió Morel.

“¿Quién lo va a hacer?”, preguntó Sosa. “Apareció (Andrés) Larroque“, reporta Sosa “¡Y matalo“, pidió Morel.

Morel exigía represión:

“¡Provoca cagarlos a palazos! ¡Dejalos a todos chorreando sangre! vieja, joven, grande, mujer, hombre , cagalo a palazos, zurdo peronchos”.

En un final sorprendente pide “por Alá“: “le tiramos un avión“, le tiraron un avión al ¿Cómo se llama boludo donde están las fuerzas de Estados Unidos? El pentágono (…) Por favor alguien que esté yendo para Aeroparque, desviate son veinte metros, por favor, falló el radar, hagan patria carajo, no lo puedo creer, un retirado de la fuerza, por favor alguien que haga algo, alguien, necesitamos un hombre bomba, Dios mío la puta que los parió”.

Al despedirse de todos sugiere: “quédense viendo las noticias, capaz nos enteramos de algo bueno y llega un avión a lo de Cristina“.

Los Caputo sin explicaciones

Mientras Morel y los suyos están cada día más implicados, la empresa Caputo Hermanos también afronta una situación similar.

Los muebles que la empresa dice haber comprado para equipar un edificio de departamentos en la zona de Vaca Muerta a la carpintería de Morel, efectivamente existen.

Pero en el expediente no hay certezas de que sean los mismos muebles que -tercerización mediante- consiguió Morel.

Por pedido del fiscal Gerardo Pollicita, el juez dispuso un procedimiento en el edificio construido por el Fideicomiso Espacio Anelo, ubicado en la Ruta Provincial 7 y 17 de esa localidad de la Provincia de Neuquén.

El objetivo era averiguar si efectivamente existían los muebles que los Caputo y Morel dicen, fueron el motivo de las transferencias por 13 millones de pesos.

La PSA realizó una inspección por muestreo ya que varios de los departamentos estaban con sus inquilinos adentro. Los policías detectaron que las unidades inspeccionadas tenían los muebles que la declaración decía que tenían.

Pero entre los procedimientos ordenados por el juez a pedido del fiscal figuraba también la obtención “de la documentación relativa a la recepción y al traslado de los bienes muebles (…)”.

Martínez de Giorgi ordenó un procedimiento en Idero SRL -la empresa constructora del edificio-. El 11 de noviembre, efectivos de la PSA concurrieron a la sede de la empresa, donde fueron atendidos por Hernán Vittino, “en carácter de Gerente de Compras de la firma”. Cuando le explicaron a qué iban, respondió “que la documentación requerida no se encuentra en el edificio ya que no realizaron el traslado de la parte mobiliaria, ni tampoco realizaron la compra de dichos muebles”.

En la documentación aportada a la causa por Caputo Hermanos aparecen las facturas de Morel y sus socios, pero no hay constancias del flete.

En otras palabras: los muebles están, pero no se sabe quién los fabricó ni cómo llegaron hasta Vaca Muerta.

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