El piloto del vuelo en el que Manuel Adorni fue a Punta del Este declaró que quien pagó el viaje fue Marcelo Grandio, empleado de la TV Pública y amigo del Jefe de Gabinete. Apenas un día antes, Adorni había asegurado que él mismo había pagado su pasaje.
Agustín Issin, piloto y broker de vuelos, se presentó de forma voluntaria ante el juez federal Ariel Lijo en los tribunales de Comodoro Py y declaró que los pasajes del vuelo privado en el que el jefe de Gabinete Manuel Adorni viajó a Punta del Este fueron pagados por Marcelo Grandio, periodista de la TV Pública y amigo personal del funcionario.
La declaración contradice directamente lo que el propio Adorni había sostenido en público apenas un día antes. El miércoles, Adorni había dicho: “Estoy cansado de decirles que el viaje lo pagué”.
Cuando un periodista le consultó sobre las facturas, el jefe de Gabinete respondió: “No tengo por qué explicar una transacción privada. Vos no sos juez“. Sin embargo, ninguna de las dos facturas (ni la del vuelo de ida ni la de regreso) están emitidas a su nombre.
Según el testimonio de Issin, la productora Imhouse, vinculada a Grandio, abonó el vuelo de ida por un total de 4.830 dólares, transferidos en pesos. En cuanto al regreso, Issin explicó que se utilizó un mecanismo más complejo.
Detalló que la firma había adquirido previamente un paquete de diez vuelos por 42.250 dólares a la empresa Alpha Centauri S.A., que operó los traslados, y luego le revendió uno de esos tramos a Grandio por 3.000 dólares.
“La empresa que operó el vuelo fue Alpha Centauri, yo soy broker. Al vuelo lo reservó y pagó Marcelo Grandio y yo le emití la factura por dicha reserva”, había explicado Issin en declaraciones previas a su presentación judicial.
Ese comprobante de 3.000 dólares tiene un detalle que la Justicia tomó en cuenta: fue emitido el 9 de marzo, varias semanas después del viaje que tuvo lugar el 17 de febrero, casualmente en el momento en que el caso comenzaba a hacerse público. Junto con su testimonio, Issin aportó chats y audios como parte del material probatorio.

Un punto que también quedó bajo análisis es la diferencia en los valores de los tramos: el vuelo de regreso resultó 1.830 dólares más barato que el de ida. Además, si bien todos los involucrados viajaron juntos hacia Uruguay, Grandio habría regresado por sus propios medios, aunque la factura del vuelo de Adorni quedó igualmente a su nombre.
Dado que Adorni tenía bajo su órbita a la TV Pública, canal con el que Grandio mantiene vínculos contractuales, la Justicia evalúa si el pago de los pasajes podría encuadrarse en el delito de dádivas. Por el momento, Grandio no fue citado a declarar, aunque el juez Lijo ya ordenó un informe sobre su situación fiscal.
Para el viernes estaba prevista la declaración de una empleada administrativa del broker, quien habría sido la persona que realizó las gestiones directamente con el periodista. Según trascendió, el pago en efectivo lo habría llevado un hombre identificado como Horacio.
La PSA ya estuvo en la TV Pública
En las últimas horas del jueves, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) se presentó en las instalaciones de la TV Pública con un oficio judicial en el que solicitó la entrega de los contratos laborales de Grandio y el detalle de las remuneraciones percibidas durante su vínculo con el canal estatal.
El objetivo es determinar si existen irregularidades en esa contratación o si el financiamiento del viaje puede interpretarse como un beneficio indebido vinculado a esa relación contractual.
En simultáneo, el juez Lijo ordenó allanar las oficinas de Alpha Centauri S.A. en el aeropuerto de San Fernando para ampliar el material probatorio. También requirió a los organismos que operan en esa terminal que remitan registros administrativos e imágenes de las cámaras de seguridad del lugar.
Además, dispuso levantar el secreto fiscal tanto sobre Grandio como sobre la propia empresa Alpha Centauri, a pedido del fiscal Gerardo Pollicita, quien ya cuenta con las facturas de ambos tramos del viaje aportadas por la aerolínea.
En paralelo, Adorni enfrenta una segunda causa judicial, esta vez en el juzgado del juez Daniel Rafecas, por haber viajado con su esposa a Nueva York a bordo del avión presidencial. Esa investigación corre por un carril separado y se encuentra en una etapa diferente a la causa por el viaje a Uruguay.
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