Desde Casa Rosada se apuraron a salir a celebrar que Donald Trump liberó un desembolso de 400 millones de dólares para financiar un Proyecto Público-Privado para construir una ruta entre Mendoza y Buenos Aires. Si bien la situación es comprensible para un gobierno que rara vez puede dar buenas noticias, la realidad es que la obra se construirá durante el próximo gobierno y ya se lee como un guiño de Estados Unidos a Alberto Fernández.
Durante su visita a nuestro país, Ivanka Trump comunicó a Guillermo Dietrich, Ministro de Transporte, que llegaría el desembolso de su padre y presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.
No obstante, se trata de una obra que demandará unos cuatro años en concretarse y que beneficiará al próximo gobierno. Por esto, a nivel internacional se comprendió como un gesto de paz por parte de Donald Trump a Alberto Fernández.
Cabe recordar que los fondos ya habían sido prometidos en el marco del G20 del 2018, pero el Directorio de la Corporación para la Inversión Privada en el Extranjero (OPIC) esperó hasta el final del mandato de Macri para aprobarlos.
La llegada de los 400 millones de dólares garantizan el el 80% de las inversiones previstas en el Corredor C que abarca la ruta de 700 kilómetros entre Buenos Aires y Mendoza, con la excepción del tramo que recorre la provincia de San Luis.
Por el momento, la ruta sólo cuenta con 39 kilómetros inaugurados de autopista en la RN N°7, ya que los trabajos avanzan a un paso lento. Con este desembolso, se van a poder abrir más frentes de obra en simultáneo, lo que permitirá que la construcción se acelere.