Diego Santilli y Lule Menem maniobran para que caiga la próxima sesión en el Senado ante el temor de que la oposición avance con el pedido de interpelación a Manuel Adorni, pero la maniobra también rompería los acuerdos que negoció Patricia Bullrich para la ley de propiedad privada.
La tropa libertaria evalúa posponer la sesión del Senado prevista para este jueves, ante el temor de que la oposición consiga los votos necesarios para avanzar con la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Sin embargo, la maniobra que encabezan Diego Santilli y Martín “Lule” Menem podría arrastrar también los acuerdos que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, venía negociando para aprobar la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Temor real por la interpelación de Adorni
La decisión final se tomará este miércoles, en la reunión de Labor Parlamentaria convocada a las 18 por la titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel. Desde el bloque oficialista admitieron a El Destape: “Vamos a tratar de suspenderla”.
El interbloque Popular (que agrupa al Justicialismo, al Frente Cívico por Santiago y a Convicción Federal) presentó el viernes pasado un proyecto de moción de censura contra Adorni, quien está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito y recientemente presentó su declaración jurada.
La presentación del jefe de Gabinete incluyó la confesión de los delitos de omisión y evasión fiscal. Sin embargo, para avanzar con el proyecto sin dictamen previo, la oposición necesita reunir dos tercios de los votos.
Según los cálculos del peronismo, ese interbloque, sumado a Convicción Federal, dos legisladores de Santa Cruz y cuatro de Provincias Unidas, alcanzaría 34 votos, a la espera de sumar tres de la UCR para llegar a los 37 necesarios.
Desde ese partido señalaron que las declaraciones del jefe de Gabinete “revisten una gravedad ética incompatible con el deber de ejemplaridad que exige el ejercicio de una de las más altas funciones del Estado”. En el PRO, el jefe de bancada Martín Goerling fue en la misma línea al sostener que “el Presidente debería pedirle que dé un paso al costado para reencauzar la gestión”.
Frente a ese escenario, Santilli y Menem activaron gestiones directas con senadores para evitar el quórum. La jugada encuentra eco entre los radicales y los bloques afines a los gobernadores, que buscan no quedar ante la disyuntiva de votar junto al peronismo o salir en defensa de Adorni.
El jefe del bloque justicialista, José Mayans, calificó al funcionario de “evasor confeso” y citó el artículo 100 inciso 7 de la Constitución Nacional: “El que tiene que recaudar es el jefe de Gabinete y el que tiene que controlarle es el presidente de la nación“, y agregó que existe “incumplimiento de los deberes de funcionario público” tanto de Adorni como de Javier Milei.
Milei volvió a defender a Adorni, que está cada vez más solo de cara a su informe en el Senado
La ley de propiedad privada, en el medio
La sesión del jueves tenía como objetivo original aprobar la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuyo autor intelectual es el ministro de Desregulación y Modernización del Estado, Federico Sturzenegger, junto con siete pliegos judiciales.
El oficialismo reconoció que estaba ajustado en los votos para sacar esa norma, tras una negociación que había encabezado Bullrich con los bloques dialoguistas.
Esa negociación incluyó modificaciones al capítulo de extranjerización de tierras, para que fueran los gobernadores quienes tuvieran la última palabra a la hora de habilitar la venta de terrenos a ciudadanos extranjeros.
Esos cambios, ya consensuados, circulaban en una undécima versión del articulado, supervisada por el exsenador Víctor Zimmermann. Sin embargo, fuentes parlamentarias indicaron que “la Casa Rosada no acepta los cambios en el capítulo de extranjerización de tierras de la ley de Sturzenegger”, lo que tensiona el acuerdo previo.
Un funcionario del Poder Ejecutivo explicó que “fueron los aliados los que buscaron línea en gobierno para frenar la sesión porque no quieren quedar pegados al kirchnerismo en la interpelación a Adorni”.
De avanzar la suspensión, la ley de propiedad privada quedaría sin tratamiento junto con la moción de censura, ya que ambas iniciativas dependen de que se habilite el mismo recinto.
Desde el oficialismo también admitieron una lectura táctica: “Si tenemos los votos para Propiedad Privada, nos complica lo otro y que junten los dos tercios para la moción de censura”.
Un senador radical resumió la situación: “Adorni está terminado, no hay forma de salvarlo, pero la sesión se cae porque no están los votos para extranjerización de la tierra”. Otra fuente, ligada a un gobernador peronista que respalda a Milei, consideró que “es el Presidente el que debe resolver esto”.
Villarruel había convocado la sesión después de que el propio Adorni informara que recién brindaría su informe de gestión ante el Senado en julio. Hacia el cierre de la jornada, en el oficialismo no daban por caída la sesión: “Veremos mañana, en labor parlamentaria”, señalaron desde la bancada libertaria.