¿Cuáles son los argumentos del proyecto de Di Giácomo para derogar las PASO?

Tras la aprobación del Presupuesto 2023, los diputados del bloque Provincias Unidas, aliados del Frente de Todos presentaron un proyecto de ley para eliminar las elecciones PASO, que intentarán sancionar antes de fin de año. ¿Cuáles son los argumentos? Las internas en el Congreso.

El proyecto tiene la firma de los cuatro diputados de Provincias Unidas: los dos rionegrinos Luis Di Giácomo y Agustín Domingo, y los dos misioneros Diego Sartori y Carlos Fernández.

Para su aprobación, necesitan que el oficialismo esté unido y sumar a Javier Milei y sus dos socias: Victoria Villarruel y Carolina Píparo.

El texto estaba escrito desde hace un mes, pero la idea era presentarlo después de negociar con la oposición el Presupuesto 2023, que fue aprobado este miércoles con respaldo de Juntos por el Cambio. La principal alianza opositora ya adelantó su rechazo a la derogación o suspensión de las primarias.

“Como vimos que estaba el chantaje de algunos bloques opositores, como Juntos por el Cambio, de negarse a apoyar el Presupuesto 2023 si presentábamos la derogación de las PASO, nos pareció acertado esperar a que concluyera ese debate”, detalló Di Giácomo, uno de los principales impulsores de la iniciativa.

En el Senado el proyecto puede sancionarse con oficialistas y aliados.

Di Giácomo presenta argumentos económicos y políticos para impulsar la derogación, además que recuerda que no es el primero ni el único en avanzar con una propuesta similar.

Para ello ejemplificó los casos de los diputados Pablo Tonelli (PRO), Alma Sapag (Movimiento Popular Neuquino), y Juan Carlos Giordano (Frente de Izquierda-Izquierda Socialista), quienes presentaron iniciativas similares en 2019 y 2021.

Los argumentos contra las PASO

Según el Presupuesto 2023 que este lunes fue girado al Senado, todo el proceso electoral del año que viene tendrá una partida de 55 mil millones de pesos y las PASO representan el 40% del total presupuestado, lo que implicaría un desembolso de 22.098 millones de pesos.

El proyecto propone usar ese dinero para crear un “Fondo Especial para el Fortalecimiento de las Políticas de Lucha contra las Adicciones” y otro destinado al “Fortalecimiento para el Pago de Prestaciones Básicas a Personas con Discapacidad”.

En una nota de opinión publicada en Letra P, Di Giácomo además argumenta que son varios los distritos en los que:

“Ni siquiera se pusieron en práctica. En otros se ensayó y, luego de una o más experiencias, se suspendieron o directamente se derogaron y en otros hay varias iniciativas en trámite para su derogación”.

Entre los argumentos políticos presentados, se destaca que las PASO no cumplieron su objetivo inicial: mejorar la calidad institucional al darle transparencia y participación popular a la selección de candidatos de las distintas fuerzas.

En cambio, funcionan como una gran encuesta financiada por el Estado para saber de antemano las preferencias electorales de la población.

“Mientras que algunos las ven como una interna financiada por el Estado, otros resuelven por fuera sus precandidatos y presentan una lista única que hace innecesaria esa elección“, argumenta el rionegrino.

Sobre esto, es importante destacar que los oficialismos rara vez presentan diversos candidatos en las PASO, siendo estas más funcionales a la oposición de turno, que muchas veces dirime sus internas a través de este mecanismo.

Los oficialismos gobernantes suelen tener mayor verticalidad y por ello se inclinan a conformar “listas de unidad” que producen el efecto en el votante ajeno al de elegir candidatos, sino más parecido al de “bancar” a su opción política de preferencia.

Cuando se revisan las estadísticas, desde la aplicación de las PASO hasta la fecha, cuarto de cada cinco agrupaciones que se presentan a estos comicios lo hacen con “listas de unidad“.

Además, las PASO generaron un efecto que favorece lo que se llaman “votantes de identidad política negativa” frente a los “votantes de identidad política positiva”.

Los primeros se conducen por el rechazo a determinadas ideas, programas y espacios políticos; los segundos votan por adhesión o pertenencia. O sea: produce el efecto de “votar en contra de”, más que “a favor de”. Este tipo de mecanismos propicia el famoso “voto útil“, donde se descartan proyectos políticos en pos de intentar perjudicar aquel que no se comparte.

Di Giácomo además presenta un argumento con antecedente inmediato.

Atenta contra la gobernabilidad e incluso resulta inconstitucional, ya que el Artículo 95 de la Constitución Nacional, reformado en 1994, dispone que las elecciones presidenciales deben realizarse dentro de los sesenta días anteriores a la finalización del período en el que se desarrolla la gestión presidencial: al extenderse el plazo del período electoral y por ende de la campaña -inclusive violando los límites de la CN-, licúa el poder del Gobierno hasta el traspaso del mando“.

Este argumento encuentra su ejemplo en el período entre el 11 de agosto de 2019 y el 10 de diciembre de aquel año. En aquella oportunidad, el entonces Mauricio Macri perdió las PASO contra el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, con una importante diferencia de votos, casi imposible de remontar.

Ante la desidia macrista, que ordenó al Banco Central a no intervenir para permitir una brutal devaluación del peso, produciendo así un fuerte descalabro económico, se siguió una crisis política por el “abandono del barco” de parte del gobierno de Cambiemos.

Fue Fernández quien, sin ser siquiera presidente electo, debió dar declaraciones para calmar las expectativas ante su inminente asunción y así apaciguar la economía que encendió Macri. Un presidente que soltaba el poder, y un candidato que no era parte efectiva del gobierno.

A favor, en contra, las internas y el Congreso

El FdT no tiene una postura unificada respecto a qué hacer con las primarias.

Alberto Fernández las defiende, Sergio Massa apoya su derogación -al menos por excepción- y Cristina Fernández de Kirchner sin omitir una postura pública.

Máximo Kirchner abrió el lunes 24 la posibilidad de llegar a un inédito consenso con una propuesta alternativa: sin suspender ni eliminar, acortar la brecha entre las primarias y las generales, hoy fijado por ley en casi 80 días.

De paso, el FdT se garantizaría más tiempo, a la espera de que la economía muestre signos de recuperación.

También se opone a la derogación la CGT -sin presencia legislativa-, que busca disputar espacios en las listas, y los dos diputados de la Corriente Clasista Combativa (CCC), Juan Carlos Alderete y Verónica Caliva, quienes ayer tampoco se sentaron a votar el presupuesto.

La negativa de la CCC se entiende como un apoyo a sus aliados del Movimiento Evita, fervorosos defensores de las PASO por su intención de disputarle la intendencia de La Matanza a Fernando Espinoza.

Al cuarteto de legisladores de Provincias Unidas se sumó el apoyo de Juan Schiaretti, quien puede sumar 3 votos del interbloque federal. El resto de los miembros (2 socialistas y 3 peronistas bonaerenses) no parecen estar dispuestos a acompañar, al menos para esta elección.

Si los 118 diputados del FDT estarían unidos, junto a sus socios de partidos provinciales reúnen 123 votos -sumado el neuquino Rolando Figueroa-.

El trío cordobés deja el conteo en 126 y el trío de libertarios con Milei completaría los 129 del quórum.

El libertario porteño nunca quiso anticipar su voto y se mostró molesto ante la insistencia periodística.

Pero entre los libertarios que circulan por el Congreso destacan que nunca quiso defender las primarias y que no habría que descartar que acepte eliminarlas.

Sería el más beneficiado, porque evitaría una migración de votos en las generales, cómo le suele ocurrir a las terceras fuerzas.

Además, la eliminación de las primarias complicaría hacerlas en la provincia de Buenos Aires, donde el voto útil en las elecciones generales es mayor porque no hay ballotage.

El proyecto de los aliados se girará a comisión este viernes, pero casi con seguridad se tratará en Asuntos Constitucionales, presidida por el peronista pampeano Hernán Pérez Araujo. Su gobernador, Sergio Ziliotto, es uno de los interesados en que no haya primarias.

Juntos por el Cambio, por su parte, ya adelantó que se opondrá a la iniciativa, ya que es la única manera que tienen para resolver sus duras internas que tienen por protagonistas principales a los referentes del PRO Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, Mauricio Macri y -en menor medida- María Eugenia Vidal.

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