Sandra Pettovello despidió a uno de los funcionarios de su ministerio implicados en el escándalo del Banco Nación y dejó expuestos al resto de los ministros, y aunque luego Javier Milei intentó instalar que la salida habría tenido otro motivo, el propio exfuncionario ya había hecho un descargo al respecto.
La ministra de Capital Humano Sandra Pettovello desplazó a su jefe de Gabinete Leandro Massaccesi tras conocerse que había accedido a un crédito hipotecario del Banco Nación por casi 420 millones de pesos, convirtiéndose en la primera baja directa de un escándalo que involucra a decenas de funcionarios y legisladores del oficialismo.
La decisión dejó en una posición incómoda a otros ministros que no adoptaron medidas similares respecto a sus propios subordinados y generó contradicciones en la comunicación oficial del gobierno de Javier Milei, que intentó desmentir que la salida de Massaccesi estuviera relacionada con el escándalo.
Idas y vueltas sobre la salida de Massaccesi
Massaccesi fue desplazado el 3 de abril luego de que su nombre apareciera en la lista de funcionarios que tomaron abultados créditos del Banco Nación, en algunos casos, muy por encima de su capacidad crediticia.
Pettovello activó el protocolo de “tolerancia cero” ante situaciones que pudieran generar sospechas dentro del ministerio, el mismo criterio que había aplicado en 2024 cuando una funcionaria fue separada del cargo tras revelarse la compra de una cafetera por dos millones de pesos.
Casi de inmediato, Milei salió a cuestionar la cobertura periodística del caso. “La ministra Sandra Pettovello se ha tomado la molestia de contestar a varios periodistas explicando que la remoción no guarda relación alguna con el tema. Los ‘periodistas’ siguen mintiendo, aún cuando saben que es mentira”, escribió el presidente en X.
La propia Pettovello retuiteó luego el mensaje, reforzando la idea de que la salida del funcionario obedecía a otro motivo, aunque ninguno de los dos precisó cuál. Además, en ningún medio periodístico se vieron reflejadas las supuestas aclaraciones que habría hecho la funcionaria.
Además, el propio Massaccesi había salido a defenderse tras su salida. Pocas horas después de su desplazamiento, publicó un descargo en redes sociales en el que defendió la legalidad de su crédito y explicó que lo había solicitado junto a su pareja para adquirir una primera vivienda, cumpliendo con todos los requisitos.
“No vine a la política a servirme de ella“, afirmó, y agregó que había accedido “a las mismas herramientas que cualquier ciudadano, cumpliendo las reglas“. El exfuncionario también señaló que esa obtención “no constituye un ilícito” y cerró su mensaje lamentando el “desenlace intempestivo” de su situación.
Con sus palabras, Massaccesi dio a entender que la razón de su salida sí habría sido la toma del crédito en el Banco Nación. Él tampoco ofreció detalles sobre cuál sería el otro motivo de su despido al que aludieron Milei y luego Pettovello.
El crédito del ahora exfuncionario había sido tramitado en función de sus ingresos mensuales, que superaban los tres millones de pesos, y contemplaba un plazo de repago de 30 años. Los datos que pusieron su nombre en el centro de la polémica provienen de la Central de Deudores del Banco Central.
[incluir_entrada id=”139301″]
Un despido que agita la interna en el gabinete
La rapidez de Pettovello para despedir a su funcionario no solo dejó la vara alta para los demás integrantes del gabinete, sino que también generó tensiones dentro del oficialismo. El más expuesto fue el ministro de Economía, Luis Caputo, cuyos funcionarios figuran entre los mayores beneficiarios de los créditos relevados.
Federico Furiase, secretario de Finanzas, registra una deuda con el Banco Nación de 367 millones de pesos desde agosto de 2024. Felipe Núñez, asesor y director nacional de Comunicación Digital, aparece con un crédito inicial de 373 millones de pesos desde febrero de 2025.
Ambos funcionarios se presentan públicamente como defensores de la ortodoxia liberal y en el pasado impulsaron la privatización del banco que luego les otorgó esos préstamos. La situación escaló tan rápidamente que Caputo tuvo que buscar a uno de sus comunicadores amigos para referirse al tema.
El fin de semana fue al programa de Luis Majul, donde comentó: “No hay nada de ilegal y mucho menos inmoral. No hay absolutamente nada. Encuentro patético que colegas tuyos pongan esto como si se estuviera cometiendo un delito”.
Pero la decisión de Pettovello también habría generado rispideces con Karina Milei, quien según distintas versiones no toleró que la medida se tomara sin consulta previa. La secretaria General de la Presidencia sostiene además su respaldo al jefe de Gabinete Manuel Adorni, sobre quien pesan cuestionamientos públicos no resueltos acerca del origen de sus bienes.
Desde el Banco Nación, mientras tanto, sostienen que los créditos se otorgan bajo criterios homogéneos, aunque reconocen la existencia de líneas diferenciadas para empleados del sector público.
El caso de Furiase presenta una particularidad adicional: cuando solicitó el préstamo se desempeñaba como director del Banco Central de la República Argentina, el organismo que en teoría regula al resto del sistema financiero.
El listado de implicados también incluye a Emiliano Mongilardi, director de YPF, con un crédito de 309 millones de pesos; y a los diputados de La Libertad Avanza Alejandro Bongiovanni, Mariano Campero y Lorena Villaverde, con deudas que oscilan entre 230 y 279 millones de pesos según los períodos relevados.
En total, al menos nueve funcionarios y legisladores del oficialismo acumulan créditos que en conjunto superan los 2.500 millones de pesos.
[incluir_entrada id=”139265″]


