La Vicepresidenta Cristina Fernandez de Kirchner demandó a Google porque en Wikipedia al googlear su nombre, aparecía una “biografía” suya que la citaba cómo “Ladrona de la Nación Argentina” (sustituyendo la palabra “Presidenta”).
En Primera Instancia, la justicia condenó a Google.
El martes, fallando contra la ley (!), la Corte abrió a estudio dos Per Saltum presentados, uno de ellos por los jueces Bruglia y Bertuzzi, y el otro por el Juez Castelli.
Hoy, se conoció la presentación de un Per Saltum por parte de Google, atacando la sentencia condenatoria en su contra, recaída en el expediente instando por CFK.
En su presentación, Google cita como precedente jurisprudencial, el decisorio de la Corte en el caso de Bruglia y Bertuzzi, anteayer.
Consecuencia de una conducta irresponsable.
Ya, los principales portales de noticias y la TV están dando cuenta de esta insólita presentación de Google.
Lo que deja expédito el camino para este Recurso de Salto de Instancia que ahora presenta Google, es la reprochable, irresponsable conducta de la Corte al haber concedido el mismo recurso el martes, en un fallo que pasa por arriba de la Ley.
Da vergüenza ajena revelarlo, pero en un fallo del año pasado, la Corte dijo que a ese cuerpo no se le pueden oponer normas procesales infraconstitucionales. Esta Corte considera que puede pasar por arriba de la Ley, y que solo está limitada por la constitución. Aunque, claro, eso quiere decir que ellos solo reconocen la interpretación que ellos mismo hacen de la Constitución.
Da vergüenza decirlo, pero al leer ese fallo, el lector que sabe derecho, se forma la idea de que la Corte ha dicho, trasliterando a Luis XIV, “la constitución soy yo”
Ahora nos encontramos con la apertura del Recurso de Bruglia y Bertuzzi.
En mi opinión, lo hicieron porque no consiguieron ponerse de acuerdo entre ellos, los cuatro integrantes que no vienen de ser abogados de Clarín, con Rosenkrantz, y no quisieron desafiar al poder que Rosenkrantz representa.
Esa es mi interpretación.
En una columna publicada en El Agora el mismo día del fallo, el martes pasado, yo expongo que el Recurso que presentaron Bruglia y Bertuzzi no satisface el conjunto de condiciones que impone el Art. 257 bis del Código Procesal para poder abrirlo.
En una decisión sumamente irresponsable lo abrieron igual, prefirieron tomar una decisión en contra de la Ley a sabiendas de que no existen acciones legales para cuestionarlos.
La irresponsabilidad en la que incurrieron se ha traducido en una predación de la institución “Per Saltum” que ahora puede ser usada por cualquier aventurero con plata, como es este caso que presenta Google.
Lo que han hecho meritúa un Juicio Político a los firmantes del bochornoso fallo del martes. Quizá sea posible en el futuro con otra composición del Congreso.
Hay que recordar que las tropelías cometidas por la Corte de 1930, terminaron en un Juicio Político 17 años después.
La famosa acordada del 10 de Septiembre de 1930 que legitimó el golpe del fascista Uriburu contra el Presidente Yrigoyen, fue una tropelía. Y fue seguida por muchas mas durante la “década infame”.
Eso les valió un Juicio Político en 1947 con el cual Perón renovó la mayoría de esa Corte.
Les llegó la justicia 17 años después.
Esta decisión que hoy han tomado los cinco integrantes de la Corte queda grabada, escrita, y en algún momento con otra integración del Congreso, a lo mejor dentro de unos cuantos años, le podrá hacer seguir a esta Corte el mismo camino que a aquella Corte que integraban José Figueroa Alcorta, Antonio Sagarna, Roberto Repetto, y Ricardo Guido Lavalle (había un puesto vacante).
No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague.
Deberían saberlo los firmantes de la bochornosa sentencia del martes.
