El gobierno de Javier Milei negoció un acuerdo con Estados Unidos para recibir créditos por unos 7 mil millones de dólares durante 2027, de cara a la campaña electoral y en un contexto en el que los indicadores económicos muestran cada vez más señales de deterioro.
El Gobierno de Javier Milei negoció con Estados Unidos un acuerdo por créditos por unos 7 mil millones de dólares, que se formalizará este miércoles en Nueva York en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El anuncio llegará en un contexto en el que los principales indicadores económicos vienen mostrando señales de deterioro, algo que quedó expuesto con la moderación de las proyecciones económicas del proyecto de Presupuesto 2027 y el recorte de expectativas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El paquete tiene como antecedente la intervención cambiaria de Estados Unidos en el mercado argentino durante 2025, que ya había mostrado la disposición de la administración de Donald Trump a respaldar al Gobierno argentino a cambio de sostener el tutelaje sobre las decisiones del gobierno.
¿Donald Trump vuelve a intervenir para las elecciones?
Según detalló el periodista Adrián Murano, los fondos se canalizarán a través de distintas herramientas del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (Exim Bank) y de la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC).
El esquema no contempla un préstamo único ni desembolsos inmediatos, sino que se llevará adelante en forma de créditos, garantías y seguros orientados a proyectos considerados estratégicos. La expectativa oficial es que ese respaldo también funcione como incentivo para atraer bancos e inversores privados.
El proyecto que se tomará como caso testigo es Argentina LNG, la iniciativa que lidera YPF junto a la italiana Eni y XRG, la filial de inversiones energéticas de la emiratí Adnoc, orientada a transportar gas de Vaca Muerta hasta la costa rionegrina para su licuefacción y posterior exportación.
La expectativa es que YPF reciba entre US$6.000 y US$7.000 millones (apalancados, en parte, por el Exim Bank), dentro de una inversión total proyectada de 51.000 millones de dólares para toda la vida del proyecto. Además, los socios negocian un crédito sindicado de entre 14.000 y 16.000 millones de dólares, con asesoramiento de JP Morgan y Santander.
Un punto a tener en cuenta es que este tipo de agencias de crédito a la exportación, como el Exim Bank, suelen condicionar sus créditos, garantías o seguros a que las obras financiadas incluyan compras de equipamiento, tecnología o servicios provistos por proveedores del propio país.
Para Estados Unidos, será una herramienta para bloquear compras de equipamiento a China. Para Argentina, un ingreso excepcional de dólares para blindar el modelo en 2027. El anuncio estará a cargo del canciller Pablo Quirno y del subsecretario de Estado norteamericano Christopher Landau, en el consulado argentino en Nueva York.
Presupuesto 2027: Caputo proyecta el doble de inflación que en 2026
La preocupación del gobierno por la dolarización
Más allá de la presentación oficial, el monto del acuerdo tiene un origen más alarmante: un cálculo interno del Ministerio de Economía sobre el incremento esperado en la demanda de dólares durante los meses previos a las elecciones.
Según el periodista de El Destape, el equipo que conduce Luis Caputo proyecta una dolarización extraordinaria de 5.240 millones de dólares en los cuatro meses anteriores a los comicios, a la que se sumarían otros 1.850 millones de dólares por un eventual adelantamiento de importaciones.
La suma de ambos conceptos, unos 7.090 millones de dólares, es prácticamente equivalente al monto del blindaje anunciado.
Esa proyección parte de una dolarización de personas humanas de alrededor de 1.700 millones de dólares mensuales, que en cuatro meses acumularía cerca de 6.800 millones de dólares. Con el excedente propio del período preelectoral, las compras de particulares podrían acercarse a los 12.000 millones de dólares.
Frente a esa demanda, el equipo económico estima una oferta adicional de 9.317 millones de dólares, compuesta por 6.390 millones de dólares en inversiones del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y 2.927 millones de dólares por una mejora en el saldo de bienes y servicios, lo que dejaría una diferencia a favor de unos 2.227 millones de dólares.
Sin embargo, la salida de divisas viene mostrando una dinámica acelerada. Las reservas brutas del Banco Central cerraron el martes 22 en 49.414 millones de dólares, tras una caída diaria de 281 millones de dólares, explicada en parte por un pago cercano a 100 millones de dólares a la CAF.
La entidad acumula once ruedas consecutivas de compras, pero a un ritmo decreciente: un promedio de 14 millones de dólares diarios en lo que va de septiembre, frente a 38 millones de dólares diarios en agosto.
La economista Marina Dal Poggetto, directora ejecutiva de EcoGo, describió ese fenómeno como un “Pac Man”, en referencia a que la fuga de divisas absorbe buena parte de lo que ingresa por otras vías.
Según su cálculo, la dolarización privada acumula 19.000 millones de dólares desde las elecciones de octubre pasado y 46.000 millones de dólares desde la salida del cepo para personas humanas en abril de 2025.
Milei echó a la mano derecha de Karina en medio de la purga en Olivos
Proyecciones de crecimiento que no cierran
El acuerdo se da en un escenario de revisiones a la baja en las proyecciones de crecimiento. La OCDE redujo por segundo informe consecutivo sus estimaciones para la Argentina, tanto para 2026 como para 2027.
Ahora espera una expansión de 2,6% para 2026, 0,2 puntos por debajo de su proyección anterior, luego de un recorte previo de 1,6 puntos. Para 2027, el organismo bajó su previsión a 3%, medio punto menos que en el informe anterior. Ambas cifras marcan una desaceleración frente al 4,5% de crecimiento registrado en 2025.
En materia de precios, la OCDE proyecta una inflación de 30,8% para este año y advirtió sobre el posible impacto del encarecimiento de la energía y los fertilizantes a nivel internacional.
Esa señal coincide con mediciones de consultoras privadas: Analytica registró una suba del 0,7% en alimentos en la tercera semana de septiembre, con un promedio de 2,7% en las últimas cuatro semanas, y proyecta un IPC general de 2% para el mes.
Por su parte, LCG midió un incremento semanal de 0,6% en alimentos y bebidas, con un promedio de 1,8% en las últimas cuatro semanas, lo que representa una aceleración de 0,3 puntos respecto de la medición anterior.
Lo cierto es que el ajuste de las expectativas para la Argentina se da en un contexto internacional que se mueve en sentido contrario. La OCDE mejoró su proyección de crecimiento global para 2026, al elevarla a 2,9%, por encima del 2,6% que había estimado en junio. Para 2027, en cambio, la previsión mundial bajó levemente, de 3,1% a 3%.
Dentro de América Latina, el panorama también resultó dispar respecto del caso argentino. México fue el país de la región con mayor mejora en sus perspectivas: la OCDE elevó en 0,7 puntos su estimación, hasta 1,5% para 2026, y mantuvo la proyección de 1,8% para 2027. Brasil, por su parte, crecería 2% este año, 0,4 puntos más de lo calculado previamente, con una expansión estimada de 1,9% para 2027.
