Patricia Bullrich publicó un video en sus redes en el que deja abierta la posibilidad de ser candidata a presidente, que se suma a la lista de muestras de autonomía de la senadora en medio de la interna con los Milei. ¿Cuánto mueve Bullrich en el Legislativo y el Ejecutivo?
En un enigmático video que subió a sus redes sociales, la senadora Patricia Bullrich dejó abierta la puerta a una candidatura presidencial en medio de una escalada de tensiones con Javier Milei y su hermana Karina Milei.
La presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado viene acumulando gestos de autonomía dentro del oficialismo y, en las últimas horas, por primera vez hizo referencia explícita a la posibilidad de competir por la presidencia en 2027, aunque sin confirmarlo.
Se fijan si voy, si vengo o si fui
Se dicen muchas cosas 🎶 pic.twitter.com/3hiRSf87jD— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) June 8, 2026
Presidencia, vicepresidencia y jefatura de Gobierno
El lunes, Bullrich publicó en sus redes sociales uno de sus habituales videos con los que busca levantar su perfil, pero que en esta ocasión generó una catarata de especulaciones sobre su futuro político. La pieza fue producida por su equipo de comunicación, que habitualmente la acompaña y registra su actividad en los pasillos y el recinto del Senado.
La banda sonora elegida fue “Se dice de mí”, una milonga compuesta en 1943 por Ivo Pelay e inmortalizada por la actriz y cantante Tita Merello, aunque en este caso se optó por una versión interpretada por La Joaqui. El título con el que Bullrich acompañó la publicación fue: “Se fijan si voy, si vengo o si fui. Se dicen muchas cosas“.
El video alterna imágenes reales de la senadora en el Senado (en su banca, conversando con legisladores, cruzándose con la oposición y dialogando con la prensa) con imágenes generadas por inteligencia artificial.
Entre estas últimas se destaca una en particular: Bullrich aparece parada frente a la entrada de un laberinto con tres salidas posibles, cada una identificada con un cargo: Presidencia de la Nación, Vicepresidencia de la Nación y Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Se trata de una imagen tomada de una escenificación realizada por el canal TN en su programa “La ves” y que el equipo de Bullrich incluyó sin hacer comentarios explícitos al respecto. Se trata de las tres teorías sobre el futuro político de la exministra de Seguridad, que ella misma evita desmentir.
En pantalla también aparece, en el momento en que Bullrich observa las tres alternativas, la frase de la canción: “critican si ya la línea perdí”. El clip cierra con una imagen de la senadora mirando a cámara y guiñando el ojo, acompañada del mensaje “yo soy así”.
La publicación forzó una aclaración pública del diputado Damián Arabia, uno de sus hombres más cercanos en la Cámara baja. “Patricia ha sido clara: estamos trabajando por la reelección del Presidente. Va a estar donde le demande la sociedad y el proyecto”, declaró el legislador.

El antecedente del pliego y el viaje cancelado
Bullrich viene protagonizando episodios de tensión creciente con la conducción del oficialismo, y el más resonante de los últimos tiempos fue su postura en torno al pliego de la candidata a jueza María Verónica Michelli.
La magistrada, cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, fue vetada por la Casa Rosada, que instruyó al bloque de La Libertad Avanza a rechazar su designación. Bullrich se negó, ejerció lo que ella misma denominó una “objeción de conciencia” y finalmente se abstuvo en la votación, al contrario del resto de la bancada que ella misma conduce.
La desobediencia generó una crisis visible dentro del oficialismo. La relación entre Bullrich y Karina Milei, ya tensa de antes, empeoró. La hermana del Presidente había marginado previamente a la senadora del Tedeum patrio y la había dejado afuera de una visita al Cabildo.
El Gobierno intentó contener el daño con una foto de Bullrich trabajando junto a la secretaria general de la Presidencia, un gesto que a todas luces intentó escenificar una tregua que en la realidad era inexistente.
En ese contexto, este martes Bullrich canceló un viaje a Neuquén al que había sido invitada por la senadora Nadia Márquez, considerada la figura más cercana a Karina Milei dentro del Senado.
Desde su entorno explicaron que la suspensión se debió a “razones de agenda”: la superposición con una audiencia en la Cámara Alta para analizar una nueva tanda de pliegos judiciales enviados por el Poder Ejecutivo.
Sin embargo, el episodio fue leído como el primer gesto tangible de la tensión pospliego. Vale recordar que Bullrich y Márquez protagonizaron un cruce áspero dentro del bloque durante el episodio de Michelli.
Días antes, Bullrich se había presentado sola en Mendoza en un evento de la Boston University, Center for Cybercrime Investigation & Cybersecurity, y aparentemente reactivó su contacto con Mauricio Macri.
También tiene previsto continuar su recorrido por el país: a mediados de agosto visitará Santa Fe, con paradas en Rosario junto a Federico Angelini y en la localidad de San Justo, invitada por la Sociedad Rural local.
La senadora también enfrenta el expediente de Manuel Adorni, jefe de Gabinete investigado por enriquecimiento ilícito. Fue la propia Bullrich quien reclamó públicamente, hace más de un mes, que Adorni presentara su declaración jurada con anticipación.
El funcionario se comprometió a hacerlo antes del 31 de julio pero no cumplió. Tanto ella como uno de los diputados cercanos a la senadora, Arabia, presentó la propia como muestra de presión y volvió a exigirle a Adorni que haga lo mismo.
La jugada de Bullrich expuso el desorden en el bloque y Milei ya evalúa no firmar el pliego de Michelli
Cuánto mueve en el Congreso y en el Ejecutivo
Más allá del plano simbólico, Bullrich cuenta con una estructura concreta dentro del oficialismo. En la Cámara de Diputados, 11 legisladores del bloque de La Libertad Avanza son identificados como parte de su espacio.
La mayoría proviene del PRO y se sumaron al oficialismo bajo su conducción en diciembre pasado. Entre ellos figuran Arabia, Silvana Giudici, Sabrina Ajmechet, María González Estevarena, Carlos Almena, Laura Rodríguez Machado, Alejandro Bongiovanni, Patricia Vázquez y Verónica Razzini. Se sumaron también los exradicales Luis Picat y Mariano Campero.
El grupo no actúa de forma coordinada, pero sus miembros dejan en claro que están dispuestos a diferenciarse cuando lo consideren necesario. “No nos vamos a juntar porque si no se pueden generar especulaciones, pero cuando sea necesario nos vamos a diferenciar”, explicó uno de los diputados del grupo a Letra P.
Dentro del bloque, Giudici ocupa la secretaría parlamentaria y controla la agenda legislativa, con comunicación permanente con Martín Menem y el jefe de bancada, Gabriel Bornoroni.
Rodríguez Machado, por su parte, preside la comisión de Legislación Penal y gestionó desde allí los proyectos vinculados a la agenda de seguridad durante los primeros dos años del gobierno de Milei.
En el Poder Ejecutivo, la influencia de Bullrich también se hizo sentir recientemente. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien había buscado tomar distancia de su antecesora durante meses para mostrarse alineada con Karina Milei, volvió a encuadrarse con Bullrich tras los últimos movimientos políticos.
En la Subsecretaría de Articulación Federal, Monteoliva nombró a Martín Culatto, hombre de Bullrich en Morón que se venía desempeñando como director de Operaciones y Despliegue Territorial. El cargo que dejó Culatto pasó a manos de otro dirigente vinculado a la senadora, Gustavo Jara, quien ocupaba la Dirección de Fiscalización.
Los movimientos se produjeron luego de la salida de Federico Angelini (referente del PRO rosarino) hacia el gabinete del gobernador radical Maximiliano Pullaro en Santa Fe. Según fuentes del entorno de Karina Milei, los ascensos generaron malestar en ese sector del Gobierno, que contaba a Monteoliva de su lado.
Monteoliva también comenzó a retuitear publicaciones de Bullrich en redes sociales, algo que no hacía desde diciembre, cuando asumió el cargo. “Ella fue quien me acompañó en cada una de las decisiones”, había dicho Bullrich el 2 de diciembre pasado, en referencia directa a la nueva ministra.