En la cruzada contra el narcotráfico de Bullrich, Gendarmería detuvo injustamente a un hombre que transportaba talco, pero cuando la ministra anunció la incautación “más grande la historia” tras la intercepción de una avioneta, reconoció que no hubo detenidos.
Al final no era cocaína, era talco
A principios de octubre la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, utilizó sus redes sociales para celebrar el accionar de Gendarmería Nacional, que detuvo a un hombre por -supuestamente- transportar cocaína oculta en envases de talco mientras se trasladaba en un micro de larga distancia.
Según la propia funcionaria, “un hombre intentó burlar un control en Mendoza, llevando más de 2kg de cocaína ocultos”. Sin embargo, “la Gendarmería lo descubrió rápidamente gracias a su nerviosismo y actitud sospechosa“.
“¡La seguridad de nuestro país va un paso adelante de los delincuentes!”, festejó, “las hace, las paga“.
Sin embargo, luego se comprobó que el contenido de los envases no era cocaína, sino -justamente- talco, que el hombre de 42 años implicado había comprado a precio mayoristas para revender en su provincia, ya que no tenía trabajo.
El hombre no las hizo, pero sí que las pagó, ya que debido al error de Gendarmería debió pasar 21 días preso en un penal de Mendoza hasta que finalmente fue liberado.
Entre tanto, la publicación en X (ex Twitter) no fue borrada por la ministra, aunque ahora está adornada por una nota de la comunidad creada por los usuarios que aclara que “al final fue sólo talco”.
Entre tanto, la familia del hombre injustamente apresado adelantó que presentará una denuncia contra la Gendarmería Nacional y no descarta hacer lo propio con el Gobierno de Mendoza, según consignó el portal Sitio Andino.
Por otro lado, su madre reveló que fue liberado en medio de una ruta y denunció que a su hijo le robaron sus pertenencias, incluido su documento. Al respecto, explicó:
“Lo maltrataron. Hablaban de golpe al narcotráfico. No lo dejaban ir al baño. Le robaron todas sus pertenencias, plata y su campera. Hablé con la fiscalía y me dijeron que lo iban a cuidar. Me mintieron. Después lo liberaron en plena ruta 7 y tuvo que pedir ayuda a un automovilista“.
Desde Gendarmería aseguraron que hubo un error con el reactivo utilizado al realizar la prueba en los envases, pero la mujer lanzó: “Que Gendarmería me diga qué reactivos usaron. Me dijeron que lo vieron en actitud sospechosa y nervioso. Hemos vuelto a las peores épocas del país“.
Los narcos que se esfumaron
Como si esto fuera poco, este jueves la ministra participó junto a su par de Defensa, Luis Petri, en la habitual conferencia de prensa del vocero presidencial, Manuel Adorni, donde los funcionarios festejaron una persecución aérea que incluyó la incautación “más grande la historia”, según el vocero. La curiosidad es que según Bullrich, no hubo ningún detenido.
Al tomar la palabra, el Ministro Petri relató una persecución aérea digna de una película de Hollywood, que se habría extendido durante más de dos horas y que -en el marco de un operativo conjunto de las Fuerzas Armadas y Gendarmería Nacional- culminó con la intercepción de una avioneta que transportaba 475 kilos de cocaína cerca de Rosario.
Todos los participantes de la conferencia remarcaron que se trató del operativo “más importante de la historia”, un calificativo repetido en varias oportunidades por los funcionarios de la administración libertaria.
Según describió Petri, los hechos se produjeron el 30 de octubre, cuando “a las 4.46, el recientemente inaugurado radar de Tostado detecta un eco a 40 kilómetros al noreste de su ubicación” y poco después “identifica que ese eco se trataba de una avioneta que había ingresado al espacio aéreo argentino vía Bolivia, limitando con el Paraguay”.
“Se denomina a ese tránsito aéreo como tránsito aéreo irregular, dada cuenta que no tenía plan de vuelo y no contaba con identificación con respecto a su ingreso al espacio aéreo argentino”, continuó, y “se ordena que se desplacen dos aviones tucumanos que estaban en Reconquista” que proceden a interceptar la aeronave Cessna 206.
En lo que llamó una “persecución inédita”, comentó que tras “más de dos horas de seguimiento” se procedió con la “interceptación de la aeronave“. Luego “se dio comunicación a la Gendarmería Nacional y se comenzó a hacer un trabajo conjunto” para predecir posibles zonas de aterrizaje.
“Ante la actitud no colaborativa se continuó con la persecución e inmediatamente una vez que la avioneta Cessna aterrizó, personal de Gendarmería se hizo presente en el lugar”.
Lo curioso es que Adorni había confirmado la detención de los narcos implicados, algo que minutos más tarde fue desmentido por la propia Bullrich. “No ha habido detenidos, perdón Manuel, pero no ha habido detenidos”, comenzó la ministra.
“En el momento en que se ve aterrizar el avión se ve que hay dos así que se ve que habían llegado. Y aterrizan en el medio de un campo, la gendarmería al estar a 20 kilómetros llega 20 minutos después, logra el avión, la droga, y ahora está en la búsqueda de las personas”, dice Bullrich, en un relato confuso y que entra en conflicto con la “inmediatez” de la que hablaba Petri minutos atrás.
“Tuvimos que esperar las coordenadas y recorrer 20km para llegar. Cuando llega la gendarmería, estaban escapando ya 2 camionetas que estamos buscándolas, y vamos a hacer todo lo posible por buscarlas y ver de donde llegó esa droga”, relató Bullrich.
Aún más extraño es que si bien Bullrich remarcó que no había detenidos, luego de que se multiplicaran las críticas por la situación, la Ministra indicó que se logró detener al piloto el jueves. El individuo se encontraba perdido en un pueblo aledaño, pidiendo indicaciones a un vendedor, quien luego avisó a la policía.
Esto implica que el piloto no fue retirado del lugar en uno de los vehículos pertenecientes al grupo de narcos que planearon el traslado, y que debió retirarse del lugar a pie. Entonces cabe preguntarse cómo Gendarmería no pudo detenerlo mientras caminaba en medio de campo abierto.