Varios movimientos sociales realizaron este domingo una masiva movilización por el Día Internacional de los Trabajadores en la Ciudad de Buenos Aires donde recordaron las “gestas del movimiento obrero“, al tiempo que exigieron avanzar en los “derechos que faltan” para el sector de la economía popular.
Sin la presencia de centrales obreras -CGT o CTA- ni los espacios mayoritarios del peronismo, el Movimiento Evita, Barrios de Pie, el Frente Popular Darío Santillán, Somos Barrios de Pie, y la Corriente Clasista y Combativa (CCC) se presentaron en 9 de Julio y Av. de Mayo.
Los representantes de la comisión directiva de la organización, Gildo Onorato; Juan Carlos Alderete; Norma Morales; Dina Sánchez y Esteban “Gringo” Castro pidieron por la Ley General de Tierra, Techo y Trabajo, que propone concretar 375 mil soluciones habitacionales con un presupuesto inicial de 420 mil millones de pesos para atender la emergencia y generar tres millones de puestos de trabajo.
Además, llamaron a recordar las “gestas del movimiento obrero” y no faltaron los mensajes al interior de la coalición oficialista, ya que pidieron “terminar con las peleas de palacio cuando los problemas reales están en la calle, en los barrios”.
Los representantes de las agrupaciones reclamaron al gobierno “que los trabajadores sean protagonistas de la transformación política sin paternalismo y sin que nos vengan a explicar cómo son las cosas“.
Además de los cinco representantes de la UTEP que tomaron la palabra, también se sumó de forma virtual la dirigente social, Milagro Sala, líder de la Tupac Amaru y presa política en la provincia de Jujuy, bajo el gobierno radical de Gerardo Morales. La referenta social resaltó:
“Lamentablemente en Jujuy los presos políticos seguimos siendo rehenes de Morales. El lawfare existe y sigue en vigencia. Simplemente quiero decirles que la grieta está entre los pobres y los poderosos. La única manera que tenemos de cambiar la historia es si nos organizamos desde abajo hacia arriba”.
Por su parte, la CGT decidió no movilizar este 1° de Mayo, pero emitió un comunicado en el que destacó que “el contexto socio-económico en nuestro país es preocupante; la inflación erosiona los salarios y los ingresos, y con mayor gravedad impacta en los más vulnerables“.
Además, subrayaron que “la desigualdad social hoy resulta intolerable“. El que sí envió su adhesión a la movilización, sin embargo, fue uno de los secretarios generales de la Central y líder de Camioneros, Pablo Moyano.
La movilización del domingo comenzó temprano, cerca de las 10. Las columnas de trabajadores avanzaban desde la autopista 25 de Mayo a lo largo de la 9 de julio. Con la imagen de Evita de fondo, algunos de los que marchaban llevaban sus rastrillos y sus mezcladoras de cemento, y había máquinas de coser y telas. Entre varios trabajadores también llevaban la figura de la virgen María y la de San Cayetano.
Sobre el escenario, entre otros, estuvieron los legisladores Leonardo Grosso; Natalia Zaracho; Federico Fagioli; Natalia Souto y Eduardo Tonioli. También Juan Grabois, de la CETEP; Emilio Pérsico del Evita; Alejandro “Coco” Garfagnini de la Tupac Amaru y Daniel Menéndez de Barrios de Pie. Abajo, en primera fila, estaban Fernando “Chino” Navarro, del Evita y funcionario de la Jefatura de Gabinete, y el exsenador Juan Manuel Abal Medina.
El primer orador fue Onorato, secretario gremial de la UTEP, quien dio un discurso contundente. “Los días más felices fueron peronistas, pero no sólo por el peronismo, sino porque el 80 por ciento de los ministerios de Perón estaban ocupados por la clase trabajadora“, expresó.
En esa línea, pidió que “si quieren hacer peronismo es con los trabajadores encabezando las transformaciones de la democracia, en el gobierno, en el palacio y en la calle“.
Juan Grabois se encargó de resaltar que:
“La movilización no es ni en contra ni a favor de nadie. Dentro de la UTEP confluyen muchos posicionamientos políticos, pero tenemos una agenda compartida y un pliego de reclamos muy concretos”.
El dirigente social, en línea con lo que dijo Onorato, adelantó que “en los próximos meses habrá más movilizaciones porque se necesita una reacción muy fuerte por parte del gobierno en términos de agenda social“.
“No veo falta de voluntad, sino de priorización. Creo que un gobierno es la suma de dos cosas: de lo que quieren hacer los gobernantes y de lo que el pueblo movilizado logra poner en agenda. Hay propuestas en el FDT, como la Ley de renta extraordinaria que anunció Guzmán o la de los senadores que propone crear un fondo soberano, que son buenas, pero hay que empujarlas para que dejen de postergar”.
