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BAHÍA BLANCA
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El peligro del outsider: Javier Milei, Manuel Adorni y la política como escalón

Los escándalos de la semana no son solo casos de corrupción que salpican a Javier Milei y a sus funcionarios. Son también síntomas de algo más estructural: lo que ocurre cuando la política se ejerce como un negocio de paso, como un escalón hacia otra cosa, sin compromiso con el cargo ni con lo que pase luego de su salida.

Escándalo de $LIBRA

El celular de Novelli habla

Este verano volvió a ponerse en agenda la Causa $LIBRA luego de que se conocieran los peritajes la Dirección de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) al celular de Mauricio Novelli, el empresario cripto encargado de organizar el Tech Forum en el que Javier Milei se codeó con varias de las figuras relacionadas con el lanzamiento de la criptomoneda, como Julian Peh (CEO de Kip Protocol) y Hayden Davis (CEO de Kelsier Ventures).

Se descubrió que 206 llamadas entrantes y salientes alrededor del 14 de febrero de 2025 (cuando el presidente promocionó $LIBRA), y 38 fueron con Karina Milei, Santiago Caputo y el propio Milei. Lo raro es que no se recuperaron mensajes de texto directos con el triángulo de hierro. Lo que sí se encontró es que tenían una relación y un esquema de negocios que llega hasta por lo menos 2020.

Los más reveladores son los intercambios entre Novelli y su secretaria. En agosto de 2023 (cuando Milei era diputado nacional y estaba en campaña) habla de pagar 2.000 USDT al libertario por mes en concepto de sueldo para su academia de traders: N&W Professional Traders.

Otro de los audios es de 9 meses después, y revela que los pagos siguieron cuando Milei ya estaba en la Casa Rosada, pese a que la Constitución Nacional prohíbe este tipo de transacciones. En abril de 2024, Novelli le indica a su secretaria que había que separar USD 4.000 para darle a Karina.

Aparecen incluso varios mensajes donde Novelli habla de “Pago Javier kari”, planes para hacer monedas de oro y merchandising de Milei, un borrador de noviembre de 2024 hablando de hacer un acuerdo con el Estado Argentino en materia de blockchain, y un acuerdo por USD 5 millones del 11 de febrero de 2025 para asesorar al ya Presidente de la Nación.

La política como negocio

Pero más allá del aspecto judicial, el caso es una buena oportunidad para ir más allá y pensar en la política como tal y cómo se ejerce, porque en casi todos los escándalos (especialmente los que tienen que ver con la recepción de dinero) hay un nombre recurrente: Karina Milei, hoy secretaria general de la Presidencia.

Cuando se destapó el escándalo de $LIBRA, no solo quedaron expuestas las relaciones del presidente con todos estos empresarios, sino que también tomaron relevancia otras denuncias públicas apuntando al entorno del libertario.

En ese momento, Cristina Pérez dijo que “fuentes confiables” le hablaron de pedidos de coimas en el “entorno de Milei”, Bloomberg Línea habló de cenas con el libertario a cambio de varios miles de dólares, Hayden Davis se jactó en privado de darle plata a la hermana de Milei, y Charles Hoskinson (creador de Cardano) dijo que cuando vino a Argentina le ofrecieron dinero a cambio de lograr una reunión.

Uno puede poner en duda qué tanto de estas denuncias es real, pero evidentemente existe un patrón que va más allá del caso $LIBRA y habla de cómo los Milei entienden la política. Esto es: Como oportunidad de negocios. A primera escucha esto parece una obviedad. Pareciera que todos los políticos hacen de la política su negocio, o, por lo menos, esa es la percepción en la que Milei se montó desde su primera campaña en 2021.

Aún hoy el libertario plantea como su diferencial que él viene a terminar con la política tradicional, y por eso vale la pena detenerse a pensar cuál es su propuesta para reemplazarla. Porque, aunque diga que quiere destruirla, la realidad es que parece sentirse muy a gusto ahora que está metido, y el escándalo de $LIBRA es justamente un ejemplo de eso: Los famosos curros del Estado puestos a disposición de hacer dinero fácil.

Pero aun así hay una diferencia entre la forma en la que Milei ve la política y la forma en la que lo hace el resto del arco político. Para él la política es un negocio… Más. Él dijo hace unas semanas que una vez que termine su eventual segundo mandato, se va a ir a vivir a un campo y se va a olvidar de la actividad política.

De hecho, se puso a fantasear con su futuro negocio, y dijo que con la visibilidad que le va a dar su paso por la presidencia, va a poder dar conferencias de alrededor de 500 mil dólares. No se trata de un comentario aislado, ya lo había dicho el año pasado con uno de sus comunicadores de confianza, Alejandro Fantino:

Si fuera por mí me iría a vivir en el medio de un campo, con mis hijitos de cuatro patas, con mi pareja, si estoy en pareja, y a dedicarme a leer, a escribir y dar conferencias”.

Para qué la política

Los dichos del presidente parecen relacionarse con el modelo estadounidense de la política, donde un dirigente se convierte en presidente y al final de su mandato desaparece de la esfera pública y adopta un perfil bastante más discreto, una costumbre que parece haber roto Donald Trump. Pero más allá de eso, la propuesta de Milei como alternativa política amerita una discusión sobre el tipo de políticos que preferimos.

Por un lado, está la figura del outsider, ese tipo que supuestamente viene de afuera y no fue corrompido por el poder, que se hizo su vida en el terreno privado y no necesita entrar a la política, y que no se enquista en la esfera pública durante toda su vida. Por el otro, está el político de carrera.

Esa lógica del outsider que entra, hace lo suyo y se va tiene un atractivo narrativo obvio. La hoja en blanco, la pureza del que viene de afuera, el que no debe nada a nadie. Pero detrás hay un problema que no solo es ético, sino también funcional: cuando alguien entiende el cargo como un tránsito, lo administra como tal.

Sin embargo, el escándalo de $LIBRA deja al descubierto el peligro de esta forma de hacer política. Cuando llega al poder alguien que sabe que para él la política es solo un escalón del que se va a olvidar en cuanto termine su mandato, también va a tratar su cargo con la misma responsabilidad de alguien que no se compromete con ningún proyecto.

En otras palabras, todo se barre debajo de la alfombra al final del día. Borrón y cuenta nueva. En el caso de Milei, viaje al campo y a hacer conferencias. En ese contexto, vale destacar al político de carrera y los elementos positivos que tiene.

Ante todo, está siempre expuesto y siempre enfrentado a su historial. No tiene adonde escapar. Eso no garantiza honestidad, pero genera un tipo de accountability que el outsider no tiene. Cuando alguien entra a la política diciendo “me voy en ocho años y no me ven más“, está diciendo también que las consecuencias de sus actos las van a pagar otros.

El patrimonio de Adorni

El escándalo de Manuel Adorni

En las últimas semanas también ganó notoriedad el escándalo en el que quedó envuelto Manuel Adorni luego de que la revelación del viaje de su mujer (Bettina Julieta Angeletti) en el avión presidencial terminara en el Jefe de Gabinete imputado en una causa por presunto enriquecimiento ilícito.

El eje de la denuncia apunta a un presunto “desproporcional incremento patrimonial”, con “severas discrepancias entre las declaraciones juradas”, además de la posible “omisión de activos financieros y depósitos en el exterior”. También se menciona la incorporación de fondos cuya procedencia habría sido justificada mediante préstamos familiares.

Es que además del viaje en el avión presidencial, se conoció que el Jefe de Gabinete viajó en avión privado a Punta del Este durante los feriados de carnaval junto a su familia y su amigo Marcelo Grandío, periodista que tiene una productora con contratos en la TV Pública. La incógnita es quién (y cómo) pagó ese viaje.

Además, cuando asumió en 2023 como vocero, Adorni declaró un patrimonio de poco más de 21.000 dólares. Dos años después, es propietario de un departamento en Caballito adquirido en noviembre de 2025 por 230.000 dólares, y su esposa escrituró una casa en el country Indio Cuá Golf Club en Exaltación de la Cruz en 2024.

Ninguna de las dos propiedades figura en su última declaración jurada pública. Pero lo más interesante es que se conoció que adquirió el inmueble en Caballito a través de dos préstamos que le dieron dos mujeres jubiladas que dicen que no lo conocen y que encima eran las dueñas del departamento.

La palabra es un arma de doble filo

Pero lo llamativo de este escándalo es que involucra a quien oficia de vocero del gobierno de Javier Milei y que tiene un historial bastante activo en redes sociales. Cabe recordar que Adorni era tuitero antes de llegar al gobierno. Es decir, se trata de alguien que trabaja en la comunicación y cuyo principal capital político es -en teoría- la credibilidad.

Cabe recordar que fue él quien, con toda solemnidad, anunció el decreto que prohibía que familiares de funcionarios viajen en vuelos oficiales durante una de sus conferencias de prensa. También fue uno de los que se dedicó a “exponer” los curros del Estado.

Que esa misma persona aparezca hoy imputada, con vuelos privados aparentemente pagados por terceros y propiedades sin declarar, no es solo una contradicción política. Es la destrucción del único activo que tenía. En comunicación, como en cualquier otro oficio, la palabra es un arma de doble filo.

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