Karina Milei corrió al coordinador de PAMI, impuso a Sebastián Pareja en la bicameral de Inteligencia y dejó a Santiago Caputo más aislado que nunca dentro del gobierno, y mientras avanza sobre las figuras que muestran autonomía, la incógnita es cuánto tardará en avanzar también sobre Patricia Bullrich.
Karina Milei profundizó su avanzada sobre Santiago Caputo en las últimas semanas con una serie de movimientos que dejaron al asesor presidencial cada vez más debilitado dentro del “triángulo de hierro” que completa el Presidente Javier Milei.
La Secretaria General de la Presidencia desplazó al coordinador ejecutivo del PAMI, colocó a uno de sus hombres de máxima confianza al frente de la bicameral que fiscaliza los fondos reservados de la SIDE (organismo que Caputo controla) e instaló una cámara frente al despacho del asesor para registrar sus entradas, salidas y visitas.
No es el único frente abierto de la hermana del Presidente. Patricia Bullrich, quien después del recambio legislativo de diciembre construyó una sólida mayoría en la Cámara alta, viene tejiendo acuerdos con aliados del PRO y la UCR por fuera de los límites que Karina estableció.
La incógnita es cuánto tiempo pasará antes de que la Secretaria General decida avanzar también sobre la exministra de Seguridad devenida en jefa del bloque libertario en el Senado, especialmente teniendo en cuenta las aspiraciones electorales de Bullrich.
Karina Milei avanza sobre el PAMI
La disputa por el Programa de Atención Médica Integral (PAMI), que maneja un presupuesto de 1,4 billones de pesos para 2026, escaló abruptamente esta semana. Pedro Inchausti, coordinador ejecutivo del organismo, fue desplazado de su cargo, un puesto considerado clave dentro de la obra social de los jubilados.
El movimiento se inscribe en un contexto de creciente tensión entre el entorno de Karina Milei y los funcionarios alineados con Santiago Caputo, particularmente el ministro de Salud Mario Lugones.
El detonante inmediato fue un informe elaborado por Alejandro Vilches, interventor de ANDIS y hombre cercano a Lugones, que fue enviado a la Justicia y confirmó una trama de sobreprecios detectada previamente por el fiscal Franco Picardi en el marco de una investigación sobre presuntas coimas vinculadas a los audios de Diego Spagnuolo.
El informe señala sobreprecios de hasta el 4.000% durante la gestión de Spagnuolo, quien había sido designado por la propia hermana presidencial al frente de la agencia encargada de manejar los programas para discapacitados.
Con ese antecedente, la respuesta del entorno de Karina y los Menem no tardó en llegar: el desplazamiento de Inchausti fue el primer paso. El siguiente objetivo sería Esteban Leguizamo, presidente del PAMI y figura vinculada tanto a Lugones como a Carlos Rojo, titular de Médicos Municipales.
Leguizamo y el actual hombre fuerte del organismo, Carlos Zamparolo provienen de DOSUBA, la obra social de la Universidad de Buenos Aires, y mantienen vínculos con Emiliano Yacobitti y el rector de la UBA, Ricardo Gelpi.
“El único motivo por el que Leguizamo y Zamparolo aún no fueron desplazados es que todavía no está definido quiénes serán sus reemplazantes“, afirmó una fuente cercana a los Menem, también salpicados por el escándalo de ANDIS.
Karina pretende imponer a Pareja en la Comisión de Inteligencia y asestarle un nuevo golpe a Caputo
Pareja en la bicameral de Inteligencia
Esta semana en el Congreso se formalizó otro movimiento clave en la disputa de poder. Sebastián Pareja, diputado nacional y principal armador territorial de Karina Milei en la provincia de Buenos Aires, fue designado presidente de la Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia.
Ese cuerpo es el encargado de controlar cuánto, dónde y cuándo gasta la SIDE sus fondos reservados. Cabe recordar que si bien el titular formal de la Secretaría de Inteligencia sigue siendo Cristian Auguadra (contador de confianza de Caputo), es el asesor presidencial quien coordina el organismo detrás de escena.
En este contexto, la presidencia de la bicameral representa para Karina Milei un punto de control estratégico sobre el organismo que el asesor maneja a través de Auguadra y del subsecretario administrativo José Lago Rodríguez.
Vale mencionar que el oficialismo había prometido ese cargo al diputado del PRO, Cristian Ritondo, pero Karina intervino y exigió reservarlo para Pareja, lo que da la pauta de la pretensión de la hermana presidencial de acelerar su avance contra Caputo.
Para contener al PRO, la vicepresidencia primera de la comisión quedó en manos del senador misionero Martín Goerling. La comisión quedó integrada por cinco legisladores libertarios, tres de Unión por la Patria, dos del PRO, un senador radical y dos senadoras de fuerzas provinciales.
Santiago Caputo estaba al tanto de este movimiento desde hacía más de un mes, y aparentemente tenía una respuesta coordinada en redes sociales: un grupo de trolls salió a criticar tanto a Pareja como a Karina Milei. Desde el entorno del asesor intentaron desligarse del episodio, argumentando que se trataba de actores inorgánicos que actuaban por cuenta propia.
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Caputo, cada vez más aislado
La disputa entre Karina y Caputo tiene otra dimensión, más personal y simbólica. La semana pasada, Casa Militar (que depende directamente de la Secretaria General) instaló una cámara frente a la puerta del despacho del asesor presidencial para registrar sus movimientos y los de sus visitas.
El dispositivo duró apenas un día: cuando la información se difundió en redes sociales, Karina ordenó retirarla. La explicación oficial que dieron en Casa Militar fue que se habían equivocado de piso.
El aislamiento de Caputo se extiende también al plano político. El miércoles faltó por primera vez a la reunión de mesa política, un espacio que Karina armó junto a los Menem y el jefe de Gabinete Manuel Adorni.
Según versiones de su entorno, tenía “una reunión impostergable” y Adorni estaba al tanto. Otras fuentes del Gobierno sostienen que Caputo directamente no quiso concurrir. “Que vaya Pareja”, le habría dicho en tono de broma a un interlocutor.
Además, argumentan que el asesor considera que ese espacio ya no es el lugar donde se toman las decisiones que él conduce. La lectura de fondo es que Karina lo fue corriendo de la mesa de decisiones políticas tras el resultado electoral de octubre, del que pretenden apropiarse tanto karinistas como caputistas.
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Bullrich hace su propio juego
En el Senado, Patricia Bullrich viene haciendo su propio juego. Tras el recambio legislativo de diciembre, la jefa del bloque de La Libertad Avanza tejió una sólida red de acuerdos con senadores radicales, peronistas aliados del Gobierno y representantes del PRO, al punto de convertirse en la principal intermediaria entre los aliados y el Ejecutivo.
Esa dinámica derivó en un episodio de tensión directa con Karina. Bullrich había cerrado un acuerdo con el jefe del PRO, Goerling, y el radical Eduardo “Peteco” Vischi para debatir por separado el proyecto de Ficha Limpia del resto de la reforma electoral, que incluye la eliminación de las PASO.
Cuando Karina se enteró, intervino a través del diputado Gabriel Bornoroni para imponer una condición: la reforma se debatía completa o no se debatía. Bullrich tuvo que ceder y romper el compromiso que había asumido con sus aliados.
El trasfondo es la prioridad legislativa del Gobierno para 2026: eliminar las PASO y dejar a la oposición sin una herramienta de ordenamiento interno de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Sin embargo, los números no cierran.
Gobernadores peronistas aliados del Gobierno, como el tucumano Osvaldo Jaldo, ya comunicaron su rechazo a la eliminación de las primarias. “Nosotros negociamos la gestión para sobrevivir. Pero saben que para los temas políticos no estamos”, admitió un senador peronista de una provincia norteña que suele acompañar al oficialismo.
Sin los votos del peronismo, el Gobierno no alcanza la mayoría especial de 37 votos que requiere la Cámara alta. Por eso ya circulan alternativas: primarias no obligatorias, o primarias optativas y limitadas a candidaturas presidenciales con la vicepresidencia vacante para habilitar alianzas posteriores.
Bullrich, mientras tanto, sigue cuestionando la decisión de sostener a Adorni pese a los escándalos patrimoniales, y fue la única voz del gabinete que intentó plantear el tema en la última reunión de ministros, donde Milei la frenó en seco.
En ese contexto de fricciones acumuladas, la pregunta que se abre es cuánto tardará Karina Milei en avanzar sobre la senadora y exministra con la misma determinación con que viene desplazando figuras que muestran juego propio dentro del oficialismo.
