Cada vez más gobernadores afines se expresan en contra de la reforma electoral de Javier Milei y bloques aliados ya redactaron proyectos alternativos que no eliminen las PASO, pero el tema central de la mesa política del gobierno es el respaldo a Manuel Adorni cuando se presente en el Congreso.
La reforma electoral impulsada por el gobierno de Javier Milei parece cada vez más lejos de aprobarse. Los gobernadores que hasta hace poco acompañaban al oficialismo sin mayores reparos comenzaron a marcar distancias con el proyecto, en particular con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La Casa Rosada admite en privado que por ahora no cuenta con los votos necesarios para avanzar en el Congreso. Sin embargo, la iniciativa ya estaba complicada desde antes de que los gobernadores se expresaran al respecto.
El proyecto tiene reparos tanto en bloques opositores como en aliados parlamentarios, y el propio oficialismo reconoce que necesitará negociar para conseguir una mayoría viable. Es por eso que distintos sectores presentaron sus propios proyectos alternativos.
En ese contexto, la atención del gobierno está puesta en otro frente: el respaldo político a Manuel Adorni, jefe de Gabinete, en su primera aparición ante la Cámara de Diputados en medio de una investigación judicial por enriquecimiento ilícito.
Los gobernadores le dan la espalda al proyecto
El rechazo más contundente llegó desde Tucumán. El gobernador Osvaldo Jaldo, que durante dos años acompañó en líneas generales las iniciativas del Ejecutivo nacional, fue el primero de los mandatarios provinciales afines al gobierno en pronunciarse públicamente contra la reforma.
“El Gobierno nacional está intentando hacerse un traje a medida en materia electoral”, afirmó el mandatario en conferencia de prensa. Y fue más directo aún: “Eliminar las PASO es en perjuicio de todos los partidos políticos, pero fundamentalmente de los ciudadanos porque votan y quieren participar, por lo que hay que darle herramientas que son las Primarias”.
La postura de Jaldo tiene consecuencias parlamentarias directas. Sus tres diputados nacionales y la senadora Sandra Mendoza no respaldarán el proyecto tal como está planteado, lo que representa una pérdida de votos que el oficialismo calculaba tener asegurados.
En el mismo bloque de gobernadores que hasta ahora orbitaban cerca de La Libertad Avanza, la situación también se complica con Catamarca y Salta. El entorno del gobernador Raúl Jalil indicó que todavía no hay una posición definida sobre la reforma.
Lo mismo ocurre en Salta, donde el gobernador Gustavo Sáenz no se pronunció públicamente, pero desde el entorno de su senadora, Flavia Royón, dejaron en claro los límites: está dispuesta a discutir cambios en las primarias, pero no apoya su eliminación. “Se puede discutir la obligatoriedad o el financiamiento“, precisaron cerca de la legisladora salteña.
El PRO y la Unión Cívica Radical (UCR) también plantearon objeciones al texto enviado por el Ejecutivo, aunque con matices distintos entre sí. Esas resistencias, sumadas a las de los gobernadores que habían funcionado como aliados, configuran un escenario en el que el oficialismo está muy lejos de los números que necesita para aprobar la reforma.
En cuanto al peronismo, aunque no hay una posición unificada al respecto, se descarta que la amplia mayoría rechazará el proyecto tal y como está redactado. Jorge Capitanich presentó su alternativa: convertir a las PASO en voluntarias e impulsar la bancarización del 100% de los aportes de campaña para garantizar la transparencia.
Más allá de esto, en el gobierno la lectura sobre el comportamiento de los gobernadores es cínica pero pragmática. Una fuente oficialista señaló que la postura opositora de los mandatarios “no es más que un mecanismo de negociación“. “Están usando la excusa de la reforma política para tensionar hasta lo último y ver qué pueden obtener a cambio”, confió el funcionario.
Según esa misma fuente, la resistencia está atada a la puja por recursos nacionales: los gobernadores quieren que el gobierno “abra la billetera” a través de Aportes del Tesoro Nacional u otros mecanismos de transferencias, en un contexto de bajos ingresos provinciales.
Ciertamente este ha sido el mecanismo de negociación de La Libertad Avanza hasta ahora con sus gobernadores aliados: Ponerlos en una situación presupuestaria límite a través del ajuste y luego ofrecer transferencias a cambio de votos.
Ese trasfondo fiscal no es menor. Un informe de la consultora Politikón Chaco advierte que las provincias pasaron de un superávit financiero equivalente al 1,1% de sus ingresos totales en 2024 a un déficit del 2,9% en 2025. El gasto provincial subió cerca del 9% en el último año, mientras que los ingresos crecieron apenas el 3%.
En ese marco, solo siete jurisdicciones cerraron 2025 con números positivos: Córdoba, Formosa, Jujuy, Neuquén, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán. Los mayores desequilibrios se registraron en Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Chaco, Buenos Aires y Mendoza.
La estrategia del oficialismo para conseguir apoyos incluye, según trascendió, ofrecer a los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Martín Llaryora (Córdoba) la promesa de no presentar listas competitivas en sus provincias en 2027.
Sin embargo, se trata de un compromiso que ningún acuerdo formal puede garantizar (y similar a uno que el oficialismo no cumplió en 2025), lo que hace difícil que esos mandatarios acepten la propuesta como moneda de cambio.
El oficialismo no tiene los votos para eliminar las PASO y ya asume que tendrá que buscar alternativas
Las alternativas que barajan los bloques aliados
Frente a la lógica binaria que propone el oficialismo (eliminar las PASO o mantenerlas tal como están), algunos sectores aliados comenzaron a construir una vía alternativa. El caso más concreto es el del senador radical Eduardo Vischi, titular del bloque de la UCR en el Senado, quien presentó un proyecto propio que propone reformar las primarias sin suprimirlas.
La iniciativa de Vischi plantea mantener el sistema, pero cambiarle la lógica. La denominación pasaría de PASO a Primarias Abiertas, Simultáneas y Optativas: se conservarían el carácter abierto y simultáneo, pero desaparecería la obligatoriedad de participación.
Para votar, los ciudadanos deberían inscribirse hasta 60 días antes de la elección, y el Estado organizaría la logística en función del padrón confirmado, lo que reduciría los costos operativos. Sin embargo, esta salida diluiría cualquier victoria del oficialismo.
En esa línea de ajuste del gasto, el proyecto prohíbe el financiamiento estatal para campañas durante la instancia de las primarias. Los fondos públicos quedarían reservados únicamente para la elección general.
Vischi lo justificó en declaraciones públicas: “La obligatoriedad del voto en instancias donde no existe oferta competitiva interna desnaturaliza el sentido original de las primarias”. No está claro cómo se daría entonces el financiamiento.
El texto también introduce modificaciones técnicas. Incorpora un piso mínimo de participación del 10% del electorado de cada agrupación para que la primaria se realice; de lo contrario, el partido debe resolver sus candidaturas por mecanismos propios.
Además, habilita avales digitales para precandidaturas, permite validación electrónica de identidad con plataformas como Mi Argentina bajo control de la Justicia Electoral, y abre la posibilidad de que personas independientes compitan siempre que una fuerza política las postule formalmente.
Para la categoría presidencial, propone un cambio significativo: la fórmula no tendría que presentarse completa desde el inicio. El candidato que gane la primaria podría definir a su vicepresidente dentro de las 48 horas posteriores al resultado. El proyecto comprende 27 artículos y modifica la Ley 26.571, la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos y el Código Electoral Nacional.
Desde el radicalismo aclararon que la iniciativa fue presentada a título personal por Vischi, en un espacio donde conviven distintas miradas. La senadora Carolina Losada, también de la UCR, ya había expresado su rechazo a eliminar las primarias, lo que pone de manifiesto las tensiones internas sobre cómo encarar la discusión.
Aún con peso propio en el Senado, la UCR puede ser determinante en una reforma que requiere acuerdos amplios, y la presentación de una propuesta alternativa le permite hacer buena letra con el oficialismo sin quedar pegada al gobierno o a la oposición.
Bullrich reconoció lugares en las comisiones al peronismo para intentar salvar la reforma electoral de Milei
Pero la mesa política se enfoca en Adorni
Mientras la reforma electoral pierde tracción, la reunión de la mesa política del gobierno del lunes tuvo un segundo eje central: la presentación de Adorni ante la Cámara de Diputados, prevista para el miércoles. El encuentro comenzó el lunes a las 14 en el despacho del jefe de Gabinete y se extendió por algo más de dos horas.
Entre los presentes estuvieron el asesor Santiago Caputo, la presidenta del bloque de LLA en el Senado Patricia Bullrich, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, la secretaria general Karina Milei, el ministro del Interior Diego Santilli, el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt y el subsecretario de Gestión Institucional Eduardo “Lule” Menem.
Adorni se presentará ante los diputados para rendir su primer informe de gestión desde que asumió como jefe de Gabinete, y deberá responder alrededor de 2.100 preguntas, seleccionadas de entre más de 4.000, de las cuales al menos 66 están vinculadas directamente a la causa judicial que lo investiga por la compra de tres propiedades desde que ingresó a la función pública.
Será, además, su primera aparición pública desde su última conferencia de prensa en Casa Rosada, hace aproximadamente un mes. En aquella oportunidad, había recibido preguntas al respecto, pero se negó a responder e incluso discutió con los periodistas presentes al punto de exigirles un pedido de disculpas. Poco después, el gobierno cerró la sala de prensa.
El oficialismo diseñó una estrategia de respaldo visible. Javier Milei y Karina Milei les pidieron personalmente a los ministros del gabinete que se acerquen al Congreso ese día para montar una muestra de unidad política.
Según trascendió, la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, fue la única funcionaria que confirmó su presencia al momento del cierre de las informaciones disponibles. El resto de los ministros aún no había dado una respuesta definitiva.
Desde el gobierno indicaron que la estrategia de comunicación para ese día fue diseñada con el asesoramiento de Santiago Caputo, mientras que la Secretaría de Legal y Técnica colaboró en la preparación de las respuestas vinculadas a la gestión. La bancada de La Libertad Avanza anticipa una defensa activa del jefe de Gabinete en lo que se espera sea una sesión tensa.
El cronograma legislativo de la reforma electoral también quedó condicionado por este contexto. El oficialismo anticipó que no llevará el proyecto al recinto hasta no contar con los votos suficientes. “Nos vamos a tomar el tiempo que sea necesario”, advirtieron desde el oficialismo.
La intención inicial era obtener media sanción en el Senado en las primeras semanas de mayo, pero en varios despachos no se descarta que eso se postergue hasta mediados del mes, o incluso hacia el período previo al receso que generará el Mundial de fútbol entre junio y julio.
Como alternativa a la eliminación total, el gobierno también evalúa avanzar con una suspensión transitoria de las primarias en caso de no reunir los votos para una reforma estructural. Lo mismo que había hecho en 2025.
