Desde el gobierno de Brasil remarcaron que Javier Milei es “el presidente más rechazado de América Latina” luego de que el libertario confirmara que irá a San Pablo para respaldar la candidatura de Flavio Bolsonaro, en lo que será la primera escala en una nueva seguidilla de viajes al exterior.
Javier Milei confirmó que tiene agendado un viaje a Brasil para el 25 de julio, donde participará del lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro.
La confirmación llegó en una entrevista radial en la que el mandatario argentino detalló que estará en San Pablo para el acto de presentación del candidato de la ultraderecha y que hará una escala en Brasilia para visitar a Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria tras ser condenado a 27 años de prisión por intentar un golpe de Estado contra Lula da Silva en 2023.
“El 25 viajo a Brasil que lo ungen candidato a presidente a Flávio Bolsonaro, así que voy a estar en San Pablo y voy a hacer también un paso por Brasilia para saludar a Jair Bolsonaro”, dijo Milei.
El anuncio generó una respuesta inmediata desde el entorno de Lula. El secretario general de la Presidencia brasileña, Guilherme Boulos, cuestionó con dureza la decisión del jefe de Estado argentino a través de la red social X, a quien además trató de piantavotos.
“¡GRAN NOTICIA! Javier Milei anunció hoy que vendrá a Brasil para participar en la campaña de Flavio Bolsonaro. Es el presidente más rechazado de América Latina, que elevó la jornada de trabajo a 12h por día y quiere legalizar el tráfico de órganos humanos. Va a quitar votos al Bolsonarinho. ¿Qué cree este imbécil que tiene para enseñarle al pueblo brasileño?”, escribió el funcionario.
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Milei sigue tensionando las relaciones con Brasil
El viaje se produce en un contexto de relación tensa entre los gobiernos de Milei y Lula, que no mantienen vínculo bilateral ni tuvieron encuentros formales desde que el libertario asumió la presidencia, pese a la importancia del vínculo económico entre ambos países.
Desde el inicio de su gestión, Milei sostuvo una retórica de confrontación hacia el mandatario brasileño, a quien llegó a calificar de “zurdo corrupto“, un insulto por el que Lula luego reclamó un pedido de disculpas que nunca llegó.
Durante 2025 la tensión había bajado (Milei participó de la CPAC en Brasil sin confrontar directamente con su par) y ambos evitaron profundizar la confrontación en la cumbre del Mercosur realizada en julio de ese año en Buenos Aires.
Sin embargo, el avance de referentes de la derecha en la región y el creciente interés de Donald Trump por asegurarse que mandatarios afines lleguen a las casas de gobierno de Sudamérica habrían impulsado a Milei a retomar una postura de confrontación.
Las elecciones presidenciales en Brasil se celebrarán el 4 de octubre, en un escenario de fuerte polarización entre Lula y el bolsonarismo. Según las últimas encuestas, el líder del Partido de los Trabajadores le sacaría entre 5 y 10 puntos de diferencia a Flavio Bolsonaro en una eventual segunda vuelta.
La caída en las mediciones del candidato de la ultraderecha se explica por tres factores: su respaldo a los aranceles impuestos por Trump, su vínculo con el banquero Daniel Vorcaro (detenido por estafa) y una interna con la ex primera dama Michelle Bolsonaro que afecta particularmente su imagen entre las mujeres evangélicas.
A esto se suma un panorama económico estable, con crecimiento sostenido y buenos indicadores de empleo y pobreza, obtenidos por la gestión de Lular. No está claro que sirvan para definir las elecciones, pero permiten al oficialismo llegar con tranquilidad a los comicios.
Pese a este escenario, fuentes del Gobierno brasileño le bajaron el tono a la visita de Milei. “No esperamos nada de Milei. Puede hacer lo que le parezca mejor. Nosotros seguiremos trabajando con responsabilidad para tener la relación más seria posible”, señalan desde el entorno de Lula.
En la Cancillería argentina también relativizaron el impacto del viaje y recordaron un antecedente: Alberto Fernández visitó a Lula en la cárcel cuando Jair Bolsonaro era presidente de Brasil. “Son los tiempos que corren, de baja intensidad en la diplomacia presidencial”, sostuvieron desde ese ámbito.
Sin embargo, las relaciones entre ambos países no son menores: Brasil es el principal socio comercial de Argentina, un dato que atraviesa el trasfondo económico de la relación bilateral más allá de las diferencias políticas entre ambos mandatarios.
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El libertario arma las maletas otra vez
El paso por Brasil es apenas el primer tramo de una nueva gira regional que Milei definió como parte de un objetivo más amplio: acompañar a líderes que considera aliados ideológicos y posicionar a la Argentina “en el mundo”.
Tras su estadía en San Pablo y Brasilia, el Presidente regresará al país para participar de la inauguración de la Exposición Rural 2026, en el predio porteño de Palermo, en una escala breve antes de retomar los viajes.
El 28 de julio viajará a Lima, Perú, para asistir a la asunción presidencial de Keiko Fujimori, quien se impuso por un margen ajustado en un balotaje frente a Roberto Sánchez, candidato vinculado al ex presidente Pedro Castillo.
Tras conocerse el resultado, Milei había celebrado el triunfo: “Felicito a Keiko Fujimori por su histórica victoria en Perú. El pueblo peruano se suma a Colombia y ha enviado un mensaje claro: la región quiere volver al camino de la libertad y la seguridad“.
Vale mencionar que Keiko Fujimori es la hija mayor del exdictador peruano Alberto Fujimori, quien en 1992 lideró un autogolpe de Estado que rompió el orden democrático en el país y derivó en una serie de reformas neoliberales, así como también la perpetración de graves violaciones de los derechos humanos, por las cuales fue juzgado y condenado.
En paralelo a esa agenda, se registró un encuentro entre el asesor presidencial Santiago Caputo y Luis Galarreta, vicepresidente electo de Perú, del que trascendió poco pero que habría abordado la intención de “potenciar” oportunidades regionales.
El 7 de agosto, Milei estará en Colombia para la asunción de Abelardo de la Espriella, quien se impuso en segunda vuelta al candidato oficialista alineado con Gustavo Petro. Sobre ese resultado, el mandatario argentino había expresado semanas atrás: “El león y el tigre rugen en Latinoamérica”.
En el marco de ese mismo viaje, y sin fecha precisa confirmada, Milei visitará Ecuador para reunirse con el presidente Daniel Noboa, con el objetivo declarado de firmar un acuerdo de cooperación que, según indicó, se encuentra pendiente y sobre el que no trascendieron mayores detalles.
Milei enmarcó estos viajes en una estrategia de apertura comercial. “Argentina tendría que tener el triple de comercio que el que tiene”, afirmó, y se definió como “un presidente dispuesto a abrirse al mundo”. Se trata de una afirmación curiosa si se tiene en cuenta que el país ya sostiene una relación comercial fluida con el resto de las naciones sudamericanas.
Según su evaluación, estas giras “funcionan bastante bien” y la exposición del caso argentino en el exterior estaría dando resultados “en términos de conseguir inversiones”, aunque los números oficiales no reflejan ese supuesto impacto, y hasta ahora lo único que logró el libertario fueron anuncios.
Para el segundo semestre del año está previsto un nuevo “Argentina Week“, esta vez en París, con el objetivo de captar capitales europeos tras la firma y entrada en vigencia provisoria del acuerdo Mercosur-Unión Europea.
También se evalúa una visita a Gran Bretaña, postergada desde comienzos de año, aunque en la Casa Rosada no hay precisiones sobre una agenda bilateral, en un contexto en el que Keir Starmer dejó de ser primer ministro.


