Guillermo Francos recibió el alta médica luego de ser internado por el cuadro de estrés que sufrió a partir de su altercado con Santiago Caputo por la Ley de Acceso a la Información Pública, en una interna que se volvió pública en los últimos días.
El Jefe de Gabinete Guillermo Francos fue dado de alta en la tarde de este lunes 9 de septiembre tras ser internado en la clínica La Sagrada Familia durante el fin de semana, a raíz de un malestar gastrointestinal que le produjo una lipotimia.
Sin embargo, continuará su recuperación en forma ambulatoria y no se espera que retorne a sus funciones como ministro hasta el miércoles o el jueves. Durante la jornada de ayer se había conocido un parte médico sobre su situación, que difundió el Gobierno Nacional:
“El doctor Francos cursa su segundo día de internación en la clínica Sagrada Familia, post descompensación por cuadro sincopal y pérdida de conocimiento. Recuperado, lúcido, afebril, estable, con parámetros clínicos, hemodinámicos y fisiológicos normales y en condiciones de pre alta clínica“.
Según trascendió, su internación se produjo en medio de un fuerte pico de estrés que el Jefe de Gabinete enfrenta a partir de su interna con Santiago Caputo. En medio de desautorizaciones y discusiones con el asesor presidencial, Francos incluso habría amenazado con renunciar.
En paralelo, su estado de salud dejar al Gobierno de Javier Milei sin una de sus figuras clave a la hora de negociar en el Congreso de cara a una semana activa tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. Además, en los próximos días el Gobierno Nacional deberá presentar el Presupuesto 2025.
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La interna entre Caputo y Francos ya es pública
Si bien recientemente Milei llamó a tener “organización y disciplina“, remarcándole a su tropa que “no podemos darnos el lujo de la dispersión y las peleas intestinas“, tras la comparecencia de Francos en el Congreso (que fue interrumpida por la represión contra jubilados) se produjo la primera expresión pública de su interna con Caputo.
Durante su primer informe de gestión en la Cámara de Diputados, el Jefe de Gabinete aseguró que el oficialismo estaba abierto a cambios en la Ley de Acceso a la Información Pública, con la que el Gobierno restringe el acceso a los datos públicos.
Sin embargo, Caputo rechaza cualquier posibilidad de modificar la ley y tras una intervención suya, el vocero presidencial Manuel Adorni aseguró luego que no cambiarían el decreto, desmintiendo los dichos de Francos.
Así lo explicó el periodista Eduardo Feinmann, que en su programa de radio comentó que en el oficialismo “la interna más fuerte es la de Guillermo Francos con Santiago Caputo. Esto viene desde hace un tiempo, donde el Jefe de Gabinete aparentemente no estaría muy de acuerdo con la forma en la que se toman algunas decisiones“.
“De hecho ocurrió en la última presentación que hizo Francos en el parlamento, cuando dijo que se iba a reformar esa reglamentación sobre la información pública, lo cual fue desmentido por el propio Adorni, que solamente cumplió la orden de Caputo de desmentirlo“, continuó.
Al respecto, cabe recordar que Adorni había manifestado en conferencia de prensa que “esto de las internas, peleas, discusiones entre funcionarios de alto rango, como Guillermo Francos, Santiago Caputo o cualquier persona cercana a Milei es falso”.
“Nosotros siempre estamos dispuestos, bajo cualquier circunstancia, a modificar algo; no va a ser este el caso”, había remarcado. Esta desautorización, según indicó Feinmann:
“Provocó según me cuentan una llamada telefónica muy fuerte, primero a Manuel Adorni y después a Santiago Caputo. En el entorno de Guillermo Francos cuentan que al Jefe de Gabinete ‘no le gusta que lo boludeen’, que se siente ‘boludeado’ por alguien que es solamente un contratado”.
Es que “el jefe de gabinete le habría dicho al vocero presidencial algo así como ‘yo tengo rango constitucional, yo firmo, yo tomo decisiones. El señor Santiago Caputo, no. Mi función es más importante que la de Santiago Caputo'”, explicó el periodista cercano al gobierno libertario.
En medio de la discusión, Francos habría amenazado con renunciar. Así lo confirmó Feinmann, quien afirmó que:
“Esto provocó un ruido interno en el gobierno muy grande, algunos comentan que el jefe de gabinete llegó a renunciar por lo menos de palabra: ‘me voy, si tanto jodo me voy. Si acá el que manda es Santiago Caputo, me voy. Yo soy el jefe de gabinete'”.
No es el primer altercado con Caputo
Cabe recordar que durante su participación en la cena anual de ADEPA (que agrupa a los dueños de los principales medios periodísticos del país) hace poco más de 10 días, Francos debió enfrentarse a las críticas de la cámara al Gobierno.
Aunque evitó emitir réplicas, lanzó un comentario que parece dirigido directamente al asesor presidencial. Durante su discursó apuntó contra los trolls digitales “que desde el anonimato dividen a la sociedad“.
Es sabido que el asesor presidencial es uno de los que dirigen las milicias digitales del oficialismo, y a modo de revancha pidió responder a la pregunta escrita 1.708 que la Jefatura de Gabinete debía responder antes que Francos compareciera ante la Cámara de Diputados.
La consulta era por el rol de Caputo en el Gobierno, la modalidad del vínculo laboral, cuánto y cómo cobraba, su participación en la SIDE y otras cuestiones. La respuesta del asesor fue:
“Sus actividades consisten en liderar proyectos de consultoría en el campo profesional específico; planificar y ejecutar actividades de consultoría en un campo profesional especializado; armar propuestas estratégicas con contenido teórico y práctico para la obtención de resultados; armar un plan de trabajo que contenga entregables para la consecución exitosa del objetivo; diseñar indicadores para la medición de avances del proyecto; coordinar y dirigir el diagnóstico y la puesta en marcha de la implementación; asesorar en temáticas de su especialidad y generar mecanismos de transferencia de conocimiento”.
La respuesta fue una provocación de Caputo a los Diputados, aunque no cayó bien al Jefe de Gabinete, dedicado a allanar el camino en las negociaciones del Congreso. Cuando los legisladores pidieron más detalles al respecto, Francos se limitó a pedirles que leyeran el punto 1.708. “Yo papelones no hago”, se quejó el funcionario.
La discusión por la Ley de Acceso a la Información sumó otro capítulo a la interna. El viernes Francos dio una entrevista a La Nación donde dejó claro su descontento con la zona gris en la que maniobra el asesor presidencial. No solo le respondió a Adorni, sino que también se diferenció de Caputo, y mencionó:
“Yo cumplo un rol constitucional que está establecido en el artículo 101 de la Constitución Nacional. Santiago Caputo, que es la otra persona que mencionó el vocero presidencial, es un asesor de confianza del Presidente y, como tal, el Presidente lo escucha. Muchas veces el Presidente ha dicho que esto es el triángulo de hierro con Santiago Caputo y su hermana (Karina Milei), pero a mí me designó porque tiene confianza de que puedo ejercer el rol de jefe de Gabinete y cumplir con esa función constitucional”.
“No hay ninguna posibilidad de que el decreto esté en contra de la Constitución Nacional y la ley”, aclaró, “en ese momento dije que si alguien tiene algo que objetar sobre el decreto, nos lo puede plantear y lo podemos analizar”.
Más adelante, completó que “si hay algo que se contrapone con las normas constitucionales y la ley, por supuesto le voy a decir al Presidente que puede haber una mala interpretación de lo que quisimos decir y, si se puede modificar, se modifica. Pero eso es una decisión del Presidente, no es función de nadie más”.
Cerca del asesor estrella de Milei comentan sobre Francos que “es su trabajo. Está para eso. Si le disgusta, que se vaya”.
Conflicto con Feinmann
Durante el programa en el que reveló la interna, Feinmann también reveló la gravedad de la situación. Según él, fue “un estresazo, a mí lo que me contaron es que fue un estresazo monumental. Alguien me contó que tuvo convulsiones que no podían parar“.
Los dichos de Feinmann parecen no haber sido bien recibidos por el Gobierno, ya que el periodista recibió un ataque de los trolls de Caputo. Uno de ellos aseguró que “es absolutamente falso todo lo que dice Feinmann acá. No renunció. No hubo peleas. No hay ni habrá pauta”.
Además, calificó al periodista como “troll kirchnerista“. “Por mí la pauta se la pueden meter bien en el orto“, le respondió Feinmann.
“Basta, Macri. El Jefe de Gabinete está internado. Esto es bajo hasta para vos“, expresó por su parte el diputado libertario Agustín Romo (cercano al asesor), aludiendo a una presunta operación mediática.
Incluso el propio Caputo utilizó una de sus cuentas para dejarle un mensaje. “Mensaje a los operadores mediáticos al servicio de intereses políticos disfrazados de periodistas: si creen que se van a llevar puesto al Jefe de Gabinete permítanme decirles que les va a fallar el operativo”, expresó.
Feinmann replicó que “nadie quiere llevarse puesto al Jefe de gabinete. Dejen de boludearlo en el gobierno” a través de sus redes sociales. “El jefe de gabinete tiene responsabilidades constitucionales ante los ‘contratados’ que no ponen una sola firma“, agregó, y completó:
“El gobierno debería cuidar a un Jefe de Gabinete de lujo como Guillermo Francos. Deben dejar de lado el libro: el arte de ganar elecciones, y leer más el arte de gobernar”.
“Eduardo querido. Me parece tremendo que te hagas cargo del tweet“, le replicó Caputo. “No me hago cargo de nada querido ‘contratado’. Lo digo por todos. Hagan bien las cosas, cuiden bien al Presidente, porque vuelven los nefastos. Los Marcos Peña de la vida los trajeron de vuelta”, le respondió Feinmann.
Santiago Caputo “es como Antonito de la Rúa”
Como si la situación no fuera compleja, la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich esgrimió en los últimos días una curiosa “defensa” del asesor presidencial. Es que la funcionaria manifestó al respecto que:
“Siempre se forma la figura del monje negro, el Rasputín del gobierno. Le ha tocado a él como le tocó a Marcos Peña, como le tocó a Antonito De la Rúa“.
“Ha decidido una forma de contratación porque tiene un estilo de hacer las cosas“, continuó Bullrich, en una defensa que enterró aún más a Caputo y lo situó en uno de los lugares más oscuros del poder.
Cabe recordar que ella viene de una disputa con él por la conformación de la Comisión Bicameral de Inteligencia del Congreso. Durante la discusión, la Ministra buscaba poner al senador del PRO Martín Goerling como presidente, pero el asesor postuló al peronista Eduardo Kueider.
Finalmente, la interna abrió las puertas a Martín Lousteau para que se quedara con el cargo.


