El desempleó ya afecta a 1,7 millones de personas en el país y subió casi dos puntos porcentuales desde el inicio del gobierno de Javier Milei: Los sectores más afectados fueron la construcción, la industria manufacturera y el comercio. ¿Qué más dice el informe de INDEC?
Mientras el gobierno de Javier Milei se vanagloria de una supuesta mejora en los indicadores de pobreza, los números del mercado de trabajo hablan de una situación social cada vez más compleja.
El desempleo saltó al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025 y ya acumula casi 2 puntos porcentuales de suba desde el inicio de la administración libertaria, que encontró al indicador en 5,7% cuando asumió en diciembre de 2023.
El desempleo afecta a 1,7 millones de personas
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este miércoles los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondiente al período octubre-diciembre de 2025.
Los datos, relevados sobre 31 aglomerados urbanos que representan a 30 millones de personas, muestran que la tasa de desocupación se ubicó en 7,5%, 1,1 puntos porcentuales por encima del mismo trimestre del año anterior y 0,9 puntos más que en el tercer trimestre de 2025.
Extrapolado al total de la población (47,7 millones de habitantes), el número equivale a cerca de 1,7 millones de personas que buscan trabajo sin encontrarlo, unos 230.000 desempleados más que a fines de 2024. Es el valor más alto para un cierre de año desde el cuarto trimestre de 2020, en plena pandemia.
En paralelo, la tasa de empleo se ubicó en el 45%, una caída de 0,7 puntos respecto al mismo período del año anterior, mientras que la tasa de actividad se mantuvo en un magro 48,6%.
Esta combinación (más personas buscando trabajo, menos puestos disponibles) incrementó la presión sobre el mercado laboral, que alcanzó el 30% de la población económicamente activa si se suman desocupados, subocupados y ocupados que buscan otro empleo.
El economista de Equilibra, Lorenzo Sigau Gravina, señaló que “se perdió ocupación frente al cuarto trimestre de 2024, algo que antes no ocurría. Esto indica que ya no son solo puestos asalariados formales los que se estarían perdiendo”.

Jóvenes, los más golpeados
El deterioro fue especialmente pronunciado entre la población de 14 a 29 años. Entre los varones de ese rango etario, el desempleo trepó del 12,5% al 16,2%, un salto de 3,7 puntos porcentuales.
Entre las mujeres jóvenes, pasó del 13,8% al 16,8%, 3 puntos de incremento. En cambio, para quienes tienen entre 30 y 64 años los niveles se mantuvieron sin variaciones significativas.
El economista de CP-Consultores, Federico Pastrana, fue directo: “el costo del ajuste lo pagaron los jóvenes”. El mismo especialista advirtió que “los refugios frente al desempleo se empiezan a agotar”.
“La menor cantidad de puestos registrados privados impactó de lleno en el desempleo. Hubo muy poca creación de puestos por cuenta propia y no registrados. Esto llevó a un aumento en la informalidad“, completó.
Más informalidad y más cuentapropismo
A la suba del desempleo se sumó un deterioro en la calidad del empleo existente. La tasa de empleo informal llegó al 43%, un punto más que un año atrás, lo que equivale a 96.000 trabajadores adicionales en esa situación. En paralelo, la proporción de asalariados sin descuento jubilatorio pasó del 36,1% al 36,3%, es decir, unos 44.000 trabajadores más en negro.
Los trabajadores por cuenta propia también crecieron: hay 105.000 más que en el cuarto trimestre de 2024. El sociólogo Daniel Schteingart aportó contexto al señalar que la tasa de empleo no registrado era del 41,4% al cierre de 2023, lo que permite dimensionar el retroceso acumulado.
La subocupación (personas que trabajan menos de 35 horas semanales y están dispuestas a trabajar más) también aumentó, del 12,1% al 12,3% de la población ocupada.
En cuanto al tiempo de búsqueda, casi un tercio de los desocupados llevaba más de un año intentando conseguir empleo. La construcción concentró el mayor número de desocupados por rama de actividad (19,3%), seguida por el comercio (16%), el servicio doméstico (11,3%) y la industria manufacturera (9,7%).

Las regiones más afectadas
Los sectores más afectados dan cuenta del impacto que tuvieron las medidas del gobierno de Javier Milei, y es que tienen que ver con la caída del consumo, la recesión, la paralización de la obra pública y la apertura sin control de las importaciones.
Pero esto también tiene un correlato territorial, ya que aunque el aumento del desempleo fue generalizado, no fue uniforme. Como era de esperar, las regiones más golpeadas son las que concentran su empleo en el sector industrial.
Así, la región donde más creció el desempleo fue en Gran Buenos Aires, que pasó del 7,2% al 8,6% (+1,4), mientras que si se toman solo los partidos del Gran Buenos Aires (excluido CABA) la tasa aumenta al 9,5%”.
También registraron valores por encima del promedio nacional Mar del Plata, Gran La Plata y Río Gallegos, con 9,5% de desocupación. El Gran Buenos Aires en su conjunto promedió 8,6%, seguido por la región pampeana (7,7%). Las tasas más bajas correspondieron al Noroeste (4,2%), seguido por Cuyo (4,9%) y Patagonia (4,8%).
El contexto productivo
El informe coincide con datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo procesados por la consultora Fundar, que indican que hay 22.600 empresas menos que en noviembre de 2023. Solo en diciembre pasado cerraron cerca de 670 firmas, a razón de unos 21 por día.
A esto se suma el deterioro salarial: los salarios registrados (públicos y privados combinados) cayeron 2,1% en términos reales durante 2025 y acumulan una pérdida de 7,1% del poder adquisitivo desde noviembre de 2023. El sector público fue el más afectado, con una baja de 17,03%, mientras que los trabajadores privados registrados perdieron 1,55%.
Lo notorio es que la economía creció un 4,5% en 2025, impulsada principalmente por la energía, la minería, el agro y el sector financiero, todos de baja generación de empleo. Los sectores más intensivos en mano de obra (industria, comercio y construcción) cayeron o apenas repuntaron desde pisos muy bajos.
