El secretario de Estado de EEUU se desmarcó de la fuga de Flávio Bolsonaro y aseguró que su país se limitó a recibir al excandidato, dejando expuesto el rol del gobierno de Javier Milei como colaborador en el escape.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, negó que Washington haya participado directamente en la fuga de Flávio Bolsonaro de Brasil. Con esas declaraciones, dejó solo a Javier Milei, la pata argentina del escape del excandidato brasileño hacia territorio estadounidense.
Washington se despega de la fuga de Bolsonaro
Rubio habló el sábado en Atlanta, en una conferencia de prensa posterior a la reunión de cancilleres del G-20. Ahí explicó que Bolsonaro ya tenía visa y que el presidente Donald Trump decidió dejarlo ingresar.
“Ya disponía de un visado, y el presidente tomó la decisión de permitirle entrar en el país”, afirmó. Sobre su llegada, dijo que “nos informaron de que había llegado a Estados Unidos“. El funcionario insistió en que su gobierno no intervino en los preparativos de la salida. “No facilitamos nada”, sostuvo.
Cabe recordar que Bolsonaro cruzó por Puerto Iguazú y viajó en un avión privado con escala en Ecuador, con destino final en Miami. Según The New York Times y The Wall Street Journal, la aeronave fue fletada por Jason Miller, asesor de Trump.
El director de la aerolínea declaró a la AFP que un intermediario pagó el vuelo desde una cuenta bancaria estadounidense. La Casa Blanca no hizo comentarios sobre el vuelo. Lo curioso es que Simón Levy, presidente del American Council, había asegurado -a diferencia de Rubio- que la fuga fue coordinada entre el gobierno argentino y el Departamento de Estado.
La salida de Brasil tuvo lugar tras la derrota del excandidato frente a Lula da Silva en el balotaje. La Justicia brasileña ya le había pedido que entregara sus pasaportes y no abandonara el país. El Supremo Tribunal lo investiga por presunto lavado de dinero y otros delitos.
Tras concretar su escape, Bolsonaro publicó una carta en la que agradeció a Milei por facilitar su salida y a Trump por el recibimiento. Con Washington lavándose las manos, el gobierno argentino queda como único participante del escape.
Desde Estados Unidos, el excandidato reapareció en una transmisión en vivo en Instagram. Dijo que quiso “resguardar su libertad“, apuntó contra el juez Alexandre de Moraes y afirmó que su repliegue “no es una señal de debilidad“.
En cuanto a la respuesta de Rubio, vale recordar que recientemente un grupo de 25 congresistas demócratas le envió una carta para exigir explicaciones sobre el papel de la administración Trump en la fuga. Pidieron “un recuento inmediato” de los hechos.
Los legisladores cuestionan que se haya contribuido a la salida de un ciudadano brasileño con restricciones judiciales. Durante la conferencia, los periodistas le preguntaron a Rubio por ese reclamo. Su respuesta no aclaró si hubo un rol indirecto de la Casa Blanca.
“Son cómplices de una fuga”: Piden interpelar a Quirno y Santilli por el escape de Bolsonaro
En Argentina, la oposición reclama respuestas
Mientras tanto, en Buenos Aires crece la presión sobre el gobierno de Milei. En la Justicia argentina ya hay dos denuncias contra Milei, el Canciller Pablo Quirno, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y Santiago Caputo, entre otros.
Luego de que Migraciones confirmara el ingreso de Bolsonaro, la diputada Marcela Pagano presentó una denuncia por encubrimiento contra el Gobierno. Además, en el escrito se menciona la posibilidad de que hubiera un uso indebido de los recursos públicos, tráfico de personas, permanencia ilegal en el país y omisión de controles.
En el Congreso, varios bloques impulsan pedidos de interpelación. El peronista Agustín Rossi presentó el pedido contra el jefe de Gabinete Diego Santilli. “Bolsonaro se fugó. Milei lo ayudó. Los hechos están a la vista”, sostuvo, y agregó: “La Argentina no puede ser la ruta de escape de nadie”.
Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, pedirá interpelar a Quirno y a Monteoliva. “Tienen que dar la cara y rendir explicaciones ante el Congreso“, afirmó. Su bancada recordó que el DNU 366/2025, firmado por Milei, impide el ingreso de extranjeros que omitan antecedentes penales o requerimientos judiciales.
Pablo Juliano, de Provincias Unidas, también reclamó interpelar a Quirno. “¿Somos un país soberano o sólo una marioneta de Trump?”, se preguntó. El socialista Esteban Paulón advirtió sobre el impacto en el vínculo con Brasil, principal socio comercial del país.
“Continuar dañando el vínculo bilateral con nuestro principal socio comercial no hace otra cosa que perjudicar severamente los intereses nacionales”, sostuvo.
Por ahora, el oficialismo evitó pronunciarse sobre el tema más allá del comunicado oficial de Migraciones. El único que apareció para expresarse al respecto fue el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien además agendó su presentación ante el Congreso para sabotear el intento de la oposición para interpelarlo.
Por su parte, Milei esquivó el tema durante su paso por Catamarca y tampoco se refirió al agradecimiento de Bolsonaro.
