La oposición confía en alcanzar el quórum para tratar varios proyectos resistidos por el gobierno de Javier Milei en el Senado este jueves, y ya avanzó con los dictámenes para tratar el financiamiento universitario y la emergencia pediátrica en la Cámara de Diputados.
Este jueves 10 de julio la oposición pretende avanzar en el Congreso con varios proyectos clave resistidos por el gobierno de Javier Milei. La sesión, motorizada por los diputados de Unión por la Patria, busca tratar los proyectos previsionales y de discapacidad, que la semana pasada tuvieron dictamen en la comisión de Hacienda y Presupuesto.
Además, este martes el Senado logró avanzar con los dictámenes de los proyectos de financiamiento universitario y emergencia pediátrica por la crisis del Hospital Garrahan. Ambas iniciativas cuentan con amplio consenso opositor, por lo que cuentan con posibilidades reales de ser sancionadas.
Aunque desde el oficialismo ya adelantaron que si esto ocurre tienen planeado vetarlas, lo cierto es que se tratarán en el peor momento de las relaciones entre el libertario y los gobernadores, quienes vienen marcando distancia con la Casa Rosada.
El deterioro de las relaciones coincide con la avanzada de los libertarios en varias provincias de cara a las elecciones y un creciente descontento por el reparto de los fondos nacionales. Una muestra de esta situación fue la escaza convocatoria que se anticipaba para el acto de vigilia por el Día de la Independencia en Tucumán.
A diferencia de lo ocurrido el año pasado, prácticamente ningún mandatario provincial tenía la intención de acompañar a Milei, que finalmente utilizó como excusa la neblina que cubrió la Ciudad de Buenos Aires para cancelar su viaje a la provincia.
Expectativas para la sesión del jueves en el Senado
El Senado de la Nación se encamina hacia una sesión de alta tensión política este jueves a las 14 horas, con una agenda cargada de temas que incomodan al gobierno nacional. Aunque la convocatoria no ha sido formalizada oficialmente, entre los bloques opositores consideran que alcanzarán el quórum necesario para su realización.
La presidenta del Senado, Victoria Villarruel, se encuentra en una posición particular: abrirá y presidirá una sesión que ella misma no convocó, tras una reunión informal con los jefes de bloques donde se ratificó la intención opositora de avanzar con los proyectos.
Durante este encuentro, Villarruel mantuvo un perfil discreto y no intervino activamente en las discusiones, y el oficialismo tampoco realizó intentos significativos por postergar el debate, a sabiendas de que es muy posible que la jornada se lleve adelante.
Ya adelantaron que darán quórum los 34 senadores del interbloque Unión por la Patria, sumados a los radicales Martín Lousteau y Pablo Daniel Blanco, más la larretista Guadalupe Tagliaferri (del PRO).
José Mayans, presidente del bloque de Unión por la Patria, confirmó que la sesión incluirá 3 temas a tratar con despacho de comisión, que son los previsionales y el de discapacidad, y además la insistencia por el tema Bahía Blanca que el presidente Milei vetó.
Además, agregó que buscarán tratar los temas impulsados por los gobernadores, que incluyen el proyecto de giro automático de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y la coparticipación del impuesto a los combustibles. Sin embargo, en este caso requerirán dos tercios.
Más allá de esto, el principal obstáculo de la sesión será reglamentario. La Secretaría Parlamentaria del Senado desechó los dictámenes firmados por la oposición el jueves pasado, argumentando que no cumplían con el procedimiento reglamentario establecido al no haber existido “una convocatoria formal a reunión de comisión“.
Esta decisión genera un debate sobre la validez de los dictámenes que deberá ser dirimido en el propio recinto. La senadora Anabel Fernández Sagasti (Unión por la Patria) sostuvo que la interpretación del reglamento la define “la última mayoría” o el pleno de la Cámara.
Desde la oposición argumentan que la reunión fue lícita por la presencia de 9 de los 16 integrantes de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, incluyendo la participación del presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
[incluir_entrada id=”132762″]
Financiamiento universitario cuenta con consenso opositor
En la Cámara de Diputados, el proyecto de financiamiento universitario logró un amplio consenso opositor que se tradujo en 49 firmas para el dictamen de mayoría. Este apoyo transversal incluyó a 34 integrantes de Unión por la Patria, 4 de Encuentro Federal, 6 de Democracia para Siempre, 2 de la Coalición Cívica y 3 de Innovación Federal.
Cabe señalar que los legisladores de este último bloque responden directamente a sus gobernadores, un dato que no es menor si se tiene en cuenta el contexto actual de tensiones entre el gobierno nacional y las administraciones provinciales. Por su parte, La Libertad Avanza, el PRO, Liga del Interior (radicales con peluca) y la UCR no acompañaron los despachos
Los 3 representantes de Innovación que aportaron su firma fueron la salteña Pamela Calletti y los misioneros Carlos Fernández y Yamila Ruíz. La diputada radical jujeña Natalia Sarapura anunció su apoyo a la iniciativa, y se espera que puedan sumarse las voluntades de Julio Cobos, Fabio Quetglas y el monobloquista Mario Barletta.
El plenario estuvo dirigido por Alejandro Finocchiaro en su rol de presidente de la Comisión de Educación, mientras que José Luis Espert, responsable de Presupuesto y Hacienda, se retiró prematuramente de la reunión. “Ni siquiera se queda a las reuniones que emplaza el pleno de la Cámara de Diputados”, le espetó Maximiliano Ferraro.
Hugo Yasky, desde Unión por la Patria, utilizó la oportunidad para cargar contra el Poder Ejecutivo Nacional: “La educación básica también adolece de las consecuencias del recorte de las políticas que viene ejerciendo el gobierno que preside Javier Milei”.
Sobre el proyecto en cuestión, el dirigente destacó que el “amplio consenso se dio con el apoyo de rectores, del CIN, de los gremios universitarios y todas las organizaciones gremiales estudiantiles“.
Germán Martínez, jefe de bloque de Unión por la Patria, comparó el avance de este dictamen con el vetado en 2024 y explicó: “el año pasado emitimos dictámenes distintos, este año, por el aprendizaje y la vocación sistemática, tenemos un dictamen de mayoría con amplio consenso“.
La vicepresidenta de la Comisión de Educación, Danya Tavela, cerró el plenario con un mensaje dirigido a los aliados del oficialismo: “A quienes no van a firmar ningún dictamen, piensen qué Argentina queremos construir”.
[incluir_entrada id=”132796″]
Emergencia pediátrica: cuatro dictámenes y consenso fragmentado
El debate sobre la emergencia pediátrica, impulsado por la crisis del Hospital Garrahan, generó cuatro dictámenes diferentes. El dictamen de mayoría fue firmado por 65 diputados de diversos espacios opositores, incluyendo Unión por la Patria, Democracia para Siempre, Encuentro Federal, misioneros y salteños de Innovación Federal, y la radical Natalia Sarapura.
El proyecto busca declarar la “emergencia sanitaria de la salud pediátrica y de las residencias nacionales en salud de la República Argentina” por un año, reduciendo el plazo original de dos años.
Además, declara al Garrahan como “hospital de referencia nacional en la atención pediátrica de alta complejidad” y dispone que se garantice “su funcionamiento pleno y sostenido“. Una de las propuestas que generó debate es la que prevé la derogación de la resolución 2109/25 del Ministerio de Salud, que modificó el régimen de residencias médicas.
Este punto fue avalado por Unión por la Patria y Democracia para Siempre, pero no por los demás bloques opositores y dialoguistas, por lo que requerirá negociaciones adicionales antes del tratamiento en el recinto.
El diputado del Frente de Izquierda, Christian Castillo, consideró que “es evidente que estamos ante uno de los conflictos más emblemáticos que hay en nuestro país” y criticó que “el Gobierno ha mentido escandalosamente en este debate, ha querido crear un enfrentamiento entre los trabajadores”.
Pablo Juliano, jefe del bloque Democracia para Siempre, afirmó que “hoy es un día importantísimo para el Congreso” que debate “una demanda que es clarísima”. El dirigente destacó la presencia de profesionales del Garrahan en la reunión, a quienes calificó como “orgullo del país”.
La única representante de La Libertad Avanza que tomó la palabra fue Carolina Píparo, quien rechazó el emplazamiento y cuestionó la gestión en salud de las provincias. Su intervención fue recibida con abucheos por los médicos residentes presentes en la reunión.
Por Encuentro Federal, Esteban Paulón lamentó que haya que “explicar lo obvio” sobre el “hospital de excelencia” que es el Garrahan, y sugirió que “el primero que debería ir a conocerlo es el presidente”.
Victoria Tolosa Paz, desde Unión por la Patria, advirtió que está “en riesgo el sistema público” de salud y cargó contra La Libertad Avanza: “niegan la historia del Garrahan y ni siquiera el macrismo se había animado a tanto”.
[incluir_entrada id=”132846″]
La ruptura con los gobernadores: el fracaso del acto en Tucumán
Las discusiones parlamentarias tienen como telón de fondo la desgastada relación de Milei con los gobernadores, que quedó evidenciada en la decisión del libertario de no viajar a la vigilia por el Día de la Independencia en Tucumán.
Aunque la Casa Rosada alegó problemas de niebla como motivo de la suspensión del viaje, la realidad política era que prácticamente ningún mandatario provincial tenía intención de acompañar al presidente en el evento.
Los únicos gobernadores que habían confirmado su asistencia fueron: Osvaldo Jaldo de Tucumán (el anfitrión de la jornada) y Raúl Jalil de Catamarca. Esta situación resulta particularmente significativa porque evidencia que incluso los mandatarios que han mantenido un perfil colaborativo con el gobierno nacional están mostrando signos de distanciamiento.
Jaldo, quien al comienzo de la gestión libertaria conformó un bloque propio en la Cámara de Diputados separado de Unión por la Patria y que votó a favor de la Ley Bases, expresó su malestar público.
En declaraciones a medios locales, el gobernador tucumano señaló que, por más que su provincia tiene “un espíritu colaborativo con el gobierno”, esa colaboración no es recíproca porque “no hay un ida y vuelta”. Además, cuestionó que la supuesta “reactivación económica” no llega al bolsillo de la gente.
El conflicto con los gobernadores tiene múltiples aristas. Por un lado, están los recortes de fondos que vienen sufriendo desde hace más de un año y medio, lo que ha generado tensiones presupuestarias en las provincias. Por otro lado, la estrategia electoral de La Libertad Avanza de “pintar de violeta” las provincias ha generado roces adicionales con los mandatarios locales.
En el caso específico de Tucumán, la Casa Rosada quiere instalar como candidato a Lisandro Catalán, secretario de Interior y hombre del jefe de Gabinete Guillermo Francos. Esta estrategia es impulsada por Karina Milei junto a Martín y Lule Menem, pero genera un clima de extrema tensión con los gobernadores.
La situación ha llegado a un punto donde, según fuentes del propio gobierno, existe preocupación por el riesgo de que “se empiecen a juntar todos los que ya están hinchados las bolas“. Esta frase, citada sin eufemismos por sectores gubernamentales, refleja la dimensión del problema político que enfrenta el oficialismo.
Victoria Villarruel representa otro símbolo de las tensiones internas. La vicepresidenta ya no es invitada a ningún evento formal ni informal de gobierno, evidenciando su creciente distanciamiento con Milei. De hecho, tenía planes de viajar a Tucumán para estar el 9 de julio en la Casa Histórica por su cuenta.
A pesar de las amenazas y el deterioro de las relaciones, los gobernadores no han roto completamente el vínculo con Milei. En el Congreso, por ejemplo, podrían avanzar para voltear el DNU 70/2023 y no lo hacen.
La sesión del jueves en el Senado será una prueba de fuego para evaluar hasta qué punto esta tensión puede traducirse en acciones concretas contra el gobierno nacional.
[incluir_entrada id=”132864″]


