Karina Milei vetó la candidatura de una dirigente del PRO cercana a Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires, donde el partido amarillo ya tuvo que aceptar quedar relegado al quinto y sexto puesto de la nómina y que su logo partidario no esté en la boleta.
La alianza entre La Libertad Avanza y el PRO para las elecciones legislativas expuso la dramática pérdida de poder de Mauricio Macri, que luego de su reunión del miércoles pasado en Olivos con Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, intentó presentar como una victoria el acuerdo que relegó al partido amarillo a un lugar subordinado en CABA.
El acuerdo alcanzado estableció que la boleta será de color violeta y llevará exclusivamente el nombre “La Libertad Avanza“, eliminando por completo la marca electoral del PRO del distrito donde gobernó durante casi dos décadas.
Para colmo, el macrismo solo había logrado asegurar dos lugares en la lista de diputados nacionales: el quinto y sexto puesto. Sin embargo, la concesiones no fueron suficientes para evitar nuevos desaires.
Karina Milei se arrogó el poder de veto sobre los nombres propuestos por el PRO para integrar la boleta. La primera víctima de esta decisión fue Jimena de la Torre, una dirigente cercana a Macri que había sido propuesta para ocupar uno de los dos espacios asignados al partido amarillo.
De la Torre integra el Consejo de la Magistratura y carga con un historial controvertido que facilitó la decisión de los hermanos Milei. Durante su función como subdirectora de la AFIP en el gobierno de Cambiemos, fue señalada por integrar la denominada “mesa judicial M“, utilizada para perseguir empresarios y políticos opositores.
Su nombre aparece mencionado en denuncias por defraudación contra la administración pública, cohecho pasivo y asociación ilícita radicadas en el Juzgado Federal Nº 5. Estos cuestionamientos se hicieron más notorios tras un enfrentamiento público con Marcelo Tinelli, quien en su momento acusó al organismo recaudador de “perseguir” a empresarios.
Pero el factor que selló su veto fue su papel como vocera de Macri en la oposición a la postulación de Ariel Lijo a la Corte Suprema de Justicia, candidato impulsado personalmente por Javier Milei.
De la Torre también protagonizó un cruce en redes sociales con una cuenta atribuida a Santiago Caputo. “Si sos macho, salí con nombre y apellido“, le había espetado la dirigente en aquella oportunidad al asesor presidencial.
Ayer tuvimos una buena primera reunión con Karina Milei.
El PRO cerró un acuerdo para acompañar el cambio que está en marcha en todo el país. Creemos que esta decisión de ir juntos en varias provincias refleja un reclamo de muchos: unir fuerzas, priorizar en lo que estamos de… https://t.co/CsUdjKkXaH
— Mauricio Macri (@mauriciomacri) August 8, 2025
La última en una larga seguidilla de humillaciones
El veto a De la Torre se suma a una serie de imposiciones que revelan la asimetría total del acuerdo político. Una de las más significativas es la designación de Pilar Ramírez, jefa de bloque de La Libertad Avanza en la Legislatura porteña, para encabezar la lista de diputados nacionales.
Ramírez ha sido la principal crítica de la gestión de Jorge Macri en la Ciudad, lo que obliga al PRO a hacer campaña por una de sus principales detractoras. Cabe mencionar que también es la mano derecha de Karina Milei en territorio porteño.
Además, el acuerdo firmado establece que los diputados del PRO deberán apoyar el gobierno de Milei, pero no incluye reciprocidad para que los legisladores libertario respalden la gestión de Jorge Macri en la Ciudad.
A esto se suma la imposición de la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich como eventual candidata para el Senado. Se trata de la principal protagonista de la sangría que sufrió el partido amarillo el año pasado.
Por su parte, María Eugenia Vidal, quien termina su mandato, optó por autoexcluirse al conocer que estaba vetada de antemano. La exgobernadora bonaerense expresó públicamente su disconformidad con la estrategia del PRO:
“No me gusta el insulto y la agresión. Ni la exigencia de sometimiento o la obediencia absoluta. No comparto que la obra pública no sea necesaria. La motosierra no tiene que pasar en las prestaciones por discapacidad o en los fondos para el Hospital Garrahan“.
Cabe recordar que cuando se votó la ley para declarar la emergencia en el sector de discapacidad en la Cámara de Diputados a mediados de junio, la diputada del PRO optó por abstenerse, al igual que otros 8 macristas presentes.
En cuanto a la elaboración de la lista de la alianza para las elecciones nacionales en CABA, no deja de llamar la atención que Fernando de Andreis, mano derecha de Macri, aparentemente pasaría el filtro para integrar la nómina.
Lo llamativo es que De Andreis también había expresado críticas públicas hacia La Libertad Avanza durante 2024. De hecho, en plena disputa entre Macri y Milei por el Presupuesto de Jorge Macri, cuando LLA votó en contra de la iniciativa, De Andreis había tuiteado:
“Como el escorpión que mata a la rana que lo está ayudando a cruzar el río, no pueden resistirse. Está en su naturaleza”.
Como el escorpión que mata a la rana que lo está ayudando a cruzar el río, no pueden resistirse, está en su naturaleza.
— Fernando de Andreis (@deAndreis) October 4, 2024
El mapa de sobrevivientes de una negociación desigual
Hasta ahora, las negociaciones derivaron en tres acuerdos entre el PRO y La Libertad Avanza, uno para las elecciones provinciales en territorio bonaerense, otro para las nacionales en la provincia y otro para las nacionales en CABA. En todos los casos, el partido de Macri apenas logró asegurar entre un 20% y 25% de representación en las listas definitivas.
Esta distribución refleja el impacto de la derrota contundente sufrida por el PRO en las elecciones legislativas porteñas de mayo, donde quedó relegado al tercer puesto detrás de los libertarios de Manuel Adorni y el peronismo que llevó a Leandro Santoro al frente de la lista. Ese resultado fue decisivo para las condiciones leoninas que debió aceptar posteriormente.
A pesar de las limitaciones, aproximadamente 15 dirigentes del PRO lograron posiciones que les garantizan bancas seguras a partir del 10 de diciembre, ya sea en la Legislatura bonaerense o en la Cámara de Diputados nacional.
Cristian Ritondo, actual jefe de bloque en Diputados con mandato hasta 2027, emerge como el dirigente del PRO más empoderado en este nuevo esquema. Su afinidad con los hermanos Milei lo posiciona como articulador principal de la estrategia bonaerense, a pesar de no renovar banca en esta elección.
Diego Santilli ocuparía el tercer puesto en la lista de diputados nacionales, beneficiándose de la valoración que los Milei hacen de su lealtad en los últimos años. Junto a Ritondo, fue uno de los artífices de la primera reunión entre macristas y libertarios en la casa de Macri en Acassuso, días después de las elecciones de octubre de 2023.
En la provincia de Buenos Aires, el armado territorial del PRO incluye nombres clave en posiciones entrables. Alejandro Finocchiaro, exministro de Educación durante el gobierno de Macri, aseguró su lugar junto a Santilli y Florencia de Sensi hizo lo propio en la lista nacional de diputados.
El intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, tendrá un peso central en la quinta sección electoral bonaerense, que liderará en las elecciones provinciales de septiembre. Fue uno de los presentes en la foto de La Matanza junto a Javier Milei, vestido de violeta.
La distribución por secciones electorales quedó definida con Natalia Blanco como cabeza de lista en la segunda sección y Alejandro Rabinovich en esa misma nómina. En la tercera sección figuran María Sotolano y Lucía Bontempo, mientras que Matías Ranzini ocupa un lugar destacado en la cuarta.
Para las secciones restantes, Gustavo Coria representará a los amarillos en la sexta, Ezequiel Galli la séptima y Julieta Quintero Chasman la octava. Todos estos nombres aparecen en posiciones entrables que les aseguran continuidad o acceso por primera vez a cargos legislativos.
En la Ciudad de Buenos Aires, el PRO mantuvo dos espacios en lugares entrables para diputados nacionales. Además de Fernando de Andreis, se reservó un segundo puesto para una mujer cuyo nombre aún no fue confirmado oficialmente, pero que también tendría banca asegurada según las proyecciones electorales.
En el Senado nacional por la Ciudad, ninguno de los dos cargos será renovado por el PRO, considerando que los actuales ocupantes correspondían a Martín Lousteau (radical) y Guadalupe Tagliaferri (larretista), que entraron de la mano de la coalición Juntos por el Cambio.
La fotografía final de estos acuerdos muestra a un PRO que, tras décadas de construcción política autónoma, acepta quedar subsumido dentro de una estructura electoral que no controla y donde su capacidad de decisión se redujo al mínimo indispensable para mantener alguna representación legislativa.
