El embajador Peter Lamelas confirmó que Estados Unidos mantendrá su “neutralidad” con respecto a Malvinas y echó por tierra las promesas de Javier Milei, que aseguraba que su alianza con la Casa Blanca sería clave para recuperar la soberanía de las islas.
A comienzos de agosto, el presidente Javier Milei se había jactado de que la alianza de su gobierno con Estados Unidos sería la “llave” para recuperar la soberanía de las islas Malvinas. Sin embargo, esta semana el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, descartó cualquier cambio en la postura de la administración de Donald Trump frente al reclamo.
En una entrevista con TN, el embajador Lamelas fue consultado sobre versiones que anticipaban un giro en la posición norteamericana respecto de la disputa por las islas. Su respuesta fue categórica: “Los Estados Unidos tienen una posición de neutralidad sobre las islas y eso no ha cambiado”.
Lamelas también se refirió a la posibilidad de que Washington colabore en la construcción de la base naval integral en Ushuaia. El embajador aclaró que ese proyecto no forma parte de las conversaciones actuales entre ambos países.
“Nosotros no estamos hablando de esa base en estos momentos, estamos hablando de otros temas militares en los que estamos cooperando mucho“, explicó.
Sin embargo, destacó la cooperación militar entre ambos países, que incluyó la participación del portaaviones USS Nimitz en ejercicios militares conjuntos en aguas argentinas, además de la incorporación de aviones F-16 y P-3 Orion, y vehículos Stryker, por parte del ejército argentino.
También anticipó nuevos ejercicios militares para el próximo año y confirmó que Argentina está interesada en adquirir helicópteros Black Hawk, tema que Estados Unidos evalúa actualmente.
Milei criticó el gesto de la Selección tras el triunfo: “No hay que caer en eslóganes nacionalistas rancios”
Los resultados de alinearse a Estados Unidos
A principios de agosto, en una entrevista con Radio Mitre, Milei había sostenido que Estados Unidos “ha cambiado su visión estratégica del mundo” y que Argentina, al cumplir con las condiciones de ese nuevo esquema, contaba con “la llave” para recuperar las islas.
Desde el inicio de su gestión, el libertario definió como eje de su política exterior un alineamiento pleno con Estados Unidos. Sin embargo, las declaraciones de Lamelas confirman que, al menos en lo que respecta a Malvinas, ese acercamiento no derivó en ningún resultado concreto.
De hecho, hasta ahora la relación bilateral solo ha derivado en la decisión de comprar equipamiento militar de la potencia del norte y en que Argentina quede aislada en cada votación de la ONU para alinearse a las posiciones estadounidenses.
Además, el país no solo se plegó completamente al discurso anti-China (que incluso llevó al gobierno a renunciar a inversiones del gigante asiático y aceptar la injerencia del gobierno de Donald Trump), sino que además firmó varios contratos para comprometerse a proveer materiales a Casa Blanca en medio de su guerra comercial.
El interés del libertario por las Islas Malvinas tampoco está claro, especialmente si se tiene en cuenta su reacción al gesto de la selección argentina en el partido frente a Inglaterra. Luego de que los jugadores desplegaran una bandera alusiva al reclamo soberano, el presidente decidió diferenciarse y comentó que “no hay que caer en eslóganes nacionalistas rancios”.