Patricia Bullrich intenta acallar los reclamos salariales dentro de las Fuerzas de Seguridad entregando de forma arbitraria las viviendas pertenecientes al PROCREAR, cuyos desarrollos quedaron en el limbo luego de que Javier Milei eliminara el programa.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, encabezó este lunes en Córdoba la entrega de 57 viviendas a efectivos de la Gendarmería Nacional, correspondientes al programa PROCREAR. Se trata de uno de los desarrollos urbanísticos del extinto programa de viviendas, que fue eliminado por el propio gobierno de Javier Milei.
Las viviendas, que antes formaban parte de un programa masivo de acceso a la vivienda, ahora son entregadas de forma arbitraria por la funcionaria a miembros de las fuerzas federales, en un intento de acallar los reclamos salariales de los efectivos.
Bullrich reconoció que los precios de los alquileres “son altísimos”
Durante la presentación en el barrio Liceo de Córdoba, Bullrich justificó la medida por las dificultades habitacionales que enfrentan los efectivos de Gendarmería y, a contramano del discurso oficialista, comentó al pasar que “los alquileres son altísimos”.
“Como la Gendarmería tiene mucho movimiento de su gente, que va de una zona a otra, significa un esfuerzo enorme para los chicos que cambien de escuela, para las familias que cambien de lugar, tienen un gran sacrificio”, expresó la ministra.
En este contexto, comentó que “en muchas oportunidades, hay muchos lugares que está Gendarmería, y que la Gendarmería, al cuidar tantos puntos estratégicos del país, en muchos lugares los alquileres que les cobran son altísimos“.
Lo curioso es que desde Casa Rosada sostienen que la derogación de la Ley de Alquileres desembocó en una fuerte baja de precios, algo que sostienen tanto el presidente Javier Milei como el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
La ministra fue aún más específica al mencionar casos concretos: “En El Chaltén alquilar una casa es dejar el sueldo. En Bariloche, en temporada, los alquileres se van para arriba”, puntualizó sin mencionar que fue su propio gobierno el que profundizó la crisis habitacional con la eliminación del PROCREAR, la devaluación inicial y el congelamiento de salarios públicos.
Finalmente, indicó que la adjudicación se realizó gracias a una maniobra realizada en conjunto con el Ministerio de Economía de Luis Caputo, que tiene bajo su órbita los emprendimientos habitacionales del extinto programa PROCREAR.
“Es un enorme orgullo que el Gobierno nacional, el presidente Milei, que el ministro de Economía, hayan decidido darle un uso hacia las Fuerzas federal de seguridad de estas 57 viviendas. Nunca las fuerzas de seguridad han sido tomadas en cuenta en los planes de viviendas existentes en el país”, dijo.
Fin del PROCREAR: Milei concretó la eliminación del programa de vivienda más importante de las últimas décadas
La crisis salarial que atraviesan las fuerzas
El apuro de Bullrich por apropiarse de los desarrollos de viviendas responde a una situación crítica dentro de las fuerzas de Seguridad. Sin ir más lejos, un cabo segundo de Gendarmería percibe aproximadamente 673.588 pesos mensuales, una cifra que se encuentra muy por debajo de la línea de pobreza, que el INDEC fijó en más de un millón de pesos para una familia tipo.
Para colmo, en Bariloche alquilar una casa familiar cuesta en promedio 850 mil pesos mensuales. En El Chaltén, el alquiler de una vivienda básica supera los 600 mil en temporada baja y puede duplicarse entre diciembre y marzo.
En Ciudad de Buenos Aires, el alquiler promedio de un monoambiente es de 480 mil, mientras que un dos ambientes ronda los 600 mil. Para contextualizar estas cifras, vale aclarar que el Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubicó en julio en 317.800 pesos para trabajadores mensualizados, mientras que la jubilación mínima fue de 309.294 mil (más un bono de 70 mil pesos).
En el caso de las fuerzas, los bajos salarios han llevado a una sangría de personal. En apenas seis meses de 2025, 386 efectivos de Gendarmería presentaron la baja voluntaria, según datos internos. La deserción genera especial preocupación por el rol clave que cumple la fuerza en fronteras, rutas nacionales y operativos contra el narcotráfico.
Además del problema salarial, las fuerzas enfrentan una crisis en la obra social. El IOSFA acumula una deuda de más de 160 mil millones de pesos y prácticamente no garantiza medicamentos de alto costo, dejando a pacientes con cáncer, trasplantes o enfermedades crónicas sin cobertura adecuada.
La presión social sobre la situación de las fuerzas se hizo evidente en febrero de 2025, cuando Bullrich visitó Salta y recibió un reclamo directo del padre de un gendarme. “Mi hijo no tiene para comer, le sale 450 mil pesos el alquiler, no le alcanza con 5% (de aumento). Gana 25 mil pesos por día, no es nada”, le dijo el hombre en imágenes que se viralizaron en las redes sociales.
Ante este reclamo, Bullrich prometió mejorar la situación y mencionó por primera vez la posibilidad de entregar viviendas: “Ustedes tiene que confiar en nosotros, estamos con ustedes. Estamos trabajando para un plan PROCREAR de viviendas“.
La funcionaria intentó justificar los aumentos salariales limitados: “Le juro por Dios que estamos haciendo un esfuerzo enorme. El gobierno hizo un esfuerzo con el 5%, más el uno y medio más el uno es el 7,89%, nadie está recibiendo ese aumento“.
“Los alquileres los vamos a ir cambiando por casas porque vamos a agarrar todos los planes PROCREAR, que son casas, téngame confianza que vamos a ir mejorando”, había dicho.
Bullrich entregó a efectivos viviendas del PROCREAR que ya estaban adjudicadas a otras familias
El antecedente de Avellaneda y la polémica por las adjudicaciones
La entrega de viviendas en Córdoba no constituye un hecho aislado. En junio de 2025, Bullrich ya había protagonizado una polémica similar al entregar 160 departamentos del complejo habitacional Sagol en Avellaneda a integrantes de las fuerzas federales.
El conflicto en ese caso fue aún mayor, ya que estas viviendas ya habían sido legalmente adjudicadas a familias a través del programa PROCREAR en diciembre de 2023, mediante un sorteo de la Lotería Nacional.
A sabiendas de lo arbitrario de la entrega, el acto se realizó bajo estrictas medidas de seguridad, sin convocatoria pública y con un fuerte operativo policial que impidió el acceso de los beneficiarios originales al predio.
La ceremonia contó con la presencia de funcionarios y diputados oficialistas como José Luis Espert y Gerardo Milman, mientras decenas de familias protestaban en el exterior del complejo. Las 160 familias afectadas preparan demandas judiciales contra el Estado Nacional por el despojo de las viviendas que les habían sido asignadas.
Bullrich había defendido esa medida desde su cuenta de X: “El Ministerio de Economía nos cedió viviendas del plan PROCREAR y las destinamos a quienes nos protegen todos los días: nuestras Fuerzas. Entregamos 160 casas en Avellaneda. Van directo a ellos, sin intermediarios, sin amigos de la política“.
Sus dichos resultan cuanto menos irónicos si se tiene en cuenta que los hogares pasaron de ser adjudicados de forma transparente y a través de sorteos en la Lotería Nacional, a convertirse en una moneda de cambio para acallar los reclamos de las fuerzas.
La ministra había anticipado que continuaría con este plan de redistribución de viviendas: “Tenemos una distribución geográfica que la vamos a ir dando a conocer en la medida que se van terminando los proyectos”.
“Tenemos en muchos lugares en Buenos Aires: Ezeiza, Morón, San Martín, San Miguel, San Nicolás, acá en Avellaneda. También en CABA, en Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, Tierra del Fuego“, agregaba.
El predio Intendente Raúl Sagol había sido construido sobre un terreno cedido por la municipalidad a la nación para las viviendas del Plan PROCREAR, creado en 2012 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Con el cambio de gobierno nacional y la asunción de Milei, las gestiones administrativas quedaron congeladas, según denunciaron los afectados.