Ante las 60 mil personas que colmaron el Estadio Diego Armando Maradona de La Plata, Cristina Fernández de Kirchner brindó un discurso en el que se refirió al atentado que sufrió, la seguridad, la economía, las disputas dentro del Frente de Todos y las deficiencias del Poder Judicial. Además repasó los logros de los 12 años de gobierno kirchneristas y dejó abierta la puerta a una eventual candidatura presidencial en 2023.
“Se quebró el pacto democrático”
Como era de esperarse, durante la alocución de la vicepresidenta hubo referencias al intento de magnicidio que sufriera el pasado 1 de septiembre.
Luego de hacer un breve repaso sobre la historia argentina, donde ponderó el retorno de la democracia tras la última dictadura genocida cívico-militar, Cristina afirmó:
“Ese 1° de septiembre se quebró aquel pacto democrático, el de la vida, el de respetar la vida. nada más ni nada menos”
“Yo creo que esto si es obligación de todas las fuerzas políticas en Argentina, volver a reconstruir ese acuerdo democrático separando a los violentos, al lenguaje del odio, al que quiere que el otro se muera porque piensa diferente. Ningún partido político en Argentina puede volver a aceptar esto. Sería retroceder a etapas pre democráticas“, apuntó Cristina.
“La democracia tiene una deuda en materia de seguridad”
Sin equiparar un atentado contra una figura del Estado con los hechos de inseguridad comunes, la ex mandataria sí optó por tratar en conjunto ambos tópicos.
Fue así que planteó que “con ese acuerdo democrático y por la vida“, iniciado en 1983, “también los argentinos debemos incorporar al debate y al acuerdo democrático el tema seguridad“, señaló que es un “tema complejo” y que hoy “lo sufre el conjunto de la sociedad argentina“.
“La democracia tiene una deuda en materia de seguridad de la vida de los vecinos, ningún partido político lo ha podido solucionar”, observó.
Cristina también reclamó terminar “con el debate de los manos dura de un lado, y de los garantistas del otro“. Y agregó: “Muy berreta el debate, muy cínico y mentiroso”, opinó.
En este punto, la líder peronista apuntó contra la gestión de Cambiemos en materia de seguridad:
“Si para algo sirvió lo que me pasó, fue para demostrar que cuando estuvieron en el Ministerio de Seguridad ‘los mano dura‘, en la política de inteligencia criminal pusieron una Miss Argentina para que nos condujera”.
La frase es referencia al diputado nacional y ex secretario de seguridad Gerardo Millman, acusado de tener conocimiento previo del atentado del 1 de septiembre. La mencionada miss Argentina es Carolina Gómez Mónaco, asistente de Milman, quien estuvo con él cuando mencionó la frase “cuando la maten voy a estar camino a la costa“.
Gómez Mónaco ocupó un importante puesto en la AFI macrista: fue Directora de la Escuela de Inteligencia sobre el Delito en la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal del Ministerio de Seguridad (DINICRI).
“Que no nos berreteen mas“, reclamó Cristina y añadió:
“Pusieron a la hermana de la Miss Argentina a controlar los gastos del Ministerios de Seguridad. Ya nos dimos cuenta, basta muchachos”.
“La hermana” es Daniela Gómez Mónaco, quien manejó los fondos reservados de la DINICRI entre 2016 y 2019 por más de 120 millones de pesos.
En el punto de la inseguridad, CFK lanzó: “En nombre de las víctimas, hay que hacer un gran acuerdo por la seguridad“.
Finalmente, reflexionó que “el orden en una sociedad ayuda y contribuye con la seguridad” y dijo que ese orden:
“Es que el padre o la madre o ambos salgan todos los días a trabajar, los pibes se queden en la casa o vayan al colegio y que todos juntos coman en su casa“.
“No hay orden que garantice más seguridad que la familia argentina comiendo en su casa y no en colegios o comedores”, agregó la vicepresidenta
Y finalizó: “No es el gatillo fácil ni el palo, es el trabajo bien remunerado“.
“Podemos volver a ser esa Argentina”
Uno de los tramos del discurso más celebrados por la multitud en el Estadio Único platense fue aquel en el que la dos veces presidenta repasó los logros de los tres gobiernos kirchneristas, los dos suyos y el previo, de Néstor Kirchner.
“Podemos volver a ser esa Argentina“. Y destacó como logros de su gestión en la Casa Rosada el bajo nivel de endeudamiento, el hecho de haber tenido el mejor salario en dólares y el “mejor” ingreso y cobertura previsional de toda Latinoamérica.
“Con cinco millones de pibes que recibían computadoras, con viejos y viejas que podrían jubilarse porque no le habían hecho aportes, con científicos que volvían al país, con una argentina que lanzaba satélites al aire“, resaltó.
Sobre este punto, lanzó un guiño sobre una posible candidatura presidencial suya en 2023: “la gente tiene que decidir si quiere volver a ser esa Argentina que alguna vez fuimos“.
La frase no pasó inadvertida para la multitud que había desplegado una bandera gigante en las gradas del Estadio que rezaba: “Era todo tan diferente cuando estabas tu“, en homenaje a la popular canción de Marco Antonio Solís.
“Todo en su medida y armoniosamente”
Entre las decenas de miles de personas que colmaron el Diego Maradona, el cántico predominante fue el de “Cristina presidenta“.
Ante el clamor de la multitud, CFK lanzó un suspicaz mensaje en el que citó a Juan Domingo Perón para ofrecerle una respuesta: “Todo en su medida y armoniosamente“.
De esta forma, no confirmó ni descartó que pueda presentarse en los comicios del próximo año y aumenta la expectativa por la decisión que tomará.
“Donde no hay jueces eternos, el sistema funciona”
Otro tópico esperado de la jornada fue el que trató sobre el lawfare, las deficiencias del Poder Judicial y su anacrónico funcionamiento con sociedades modernas y democráticas.
Cristina aseguró que “donde no hay jueces eternos, el sistema funciona“.
Al recordar la persecución judicial que padecieron los ex presidentes Luiz Inácio Lula Da Silva en Brasil y Rafael Correa en Ecuador, señaló que hubo una “excepción que confirma la regla“, que fue el “golpe tradicional” Evo Morales en Bolivia.
“Ahí fueron las fuerzas armadas. ¿Qué raro porque las fuerzas armadas le dieron un golpe que fue un escándalo? Porque cuando el gobierno de Evo crea la nueva Constitución del estado plurinacional, modificó el poder judicial y estableció que los jueces tienen que ser electos por el poder popular“, señaló la ex mandataria, para luego añadir: “Por eso se confirma la regla porque no hay jueces eternos“.
“Aquel partido militar le hizo mucho daño a la Argentina. Siempre condicionar la voluntad popular terminan mal, como terminó el partido militar”, señaló.
“No es bueno para la democracia para el pueblo que sean jueces los que deciden sobre las políticas económicas de un país”, sentenció.
En ese marco, Fernández de Kirchner afirmó que las decisiones del Poder Judicial influyen en la economía.
“Hoy esta inflación que tenemos de 6,3 en el país, en el desagregado se ve que que las telecomunicaciones son de 12 puntos, el doble, y es porque hay jueces que dijeron que el decreto que se firmó para que sea servicio publico no se debe aplicar“, reseñó la exmandataria.
Además, puso como ejemplo el rol de la justicia frente a la violencia de género.
“En todo lo que es mujeres que 20 veces van a la justicia y después aparecen muertas y nadie se hace cargo de nada; total, están sentados ahí de por vida como una rémora monárquica en una sociedad democrática“, protestó.
“Cómo puede haber gente que decide sobre su voluntad, qué tiene esto de democrático y contemporáneo“, se preguntó.
El guiño a Alberto y el “consenso económico”
Durante su intervención, la titular del Senado aclaró que cuando su espacio político participa del debate por el rumbo del país es porque busca “ayudar a que las cosas se hagan mejor“. De esta forma, le envió un guiño político al presidente Alberto Fernández en medio de las especulaciones sobre su relación personal.
Aún así, pidió que se transparente el programa económico del Gobierno de cara a la sociedad.
La expresidenta recordó el acto desarrollado en ese mismo estadio allá por el 2020, cuando pidió que “era necesario alinear precios, salarios y tarifas para que ese crecimiento no se lo llevaran cuatro vivos“. Asimismo, remarcó que:
“No es para reprocharle nada a nadie, simplemente para entender que cuando decimos las cosas no es por terquedad, no es por capricho”.
“Es simplemente que queremos ayudar a que las cosas se hagan mejor, que de eso se trata. Se pueden hacer mejor y también hay que explicarle a nuestro pueblo que muchas veces se han tenido que tomar decisiones por el condicionamiento total con el que se recibió un gobierno dos del retorno del FMI“, remarcó Cristina.
En ese sentido, le pidió al Gobierno:
“No podemos decirles que está todo bien… no hay mejor ayuda para un gobierno que esa sociedad sepa hacia dónde vamos y por qué hacemos cada una de las cosas que hacemos”.
Por otra parte, lanzó un mensaje que apunta a la unidad nacional:
“Las elecciones se pueden ganar pero los condicionamientos son tan graves, tan profundos, que nos han dejado. Va a requerir que la mayor parte de los argentinos tiremos todos juntos para el mismo lado. Si no es así, nuestro país será difícil para cualquiera”.
Más allá de las diferencias que pueden existir con la oposición, la vicepresidenta consideró que es necesario “construir un consenso económico, no donde todos opinemos igual sino para abordar graves problemas que tiene la Argentina“.
“Tributo al peronismo”
Durante su tiempo en el escenario, Cristina Kirchner realizó un “tributo al peronismo“, recordando la lucha de los peronistas tras el derrocamiento de Perón en 1955, y los casi 20 años de proscripción:
“Nadie venga a explicarlos a los peronistas lo que es la libertad y la democracia de poder elegir, de poder opinar y de poder hablar“.
“Convengamos que no va a haber mejor homenaje sin nostalgia a la memoria de Perón y de tantos otros que aún con sus errores o sus equivocaciones dieron la vida por la Argentina.
No es lo mismo equivocarse y cuando uno se equivoca es la propia vida y el propio cuero que pone uno. No es lo mismo haber tenido errores que haber perdido la vida por un proyecto político, no es lo mismo eso que provocar dolor sin hacerse cargo“, lanzó.
Cristina recordó la vuelta de Perón a un país “que estaba demasiado convulsionado” y opinó que “lo trajeron, por ahí, demasiado tarde“. Mientras que, en el Día de la Militancia, habló de su propia militancia:
“Junto a Néstor fuimos de los jóvenes que nos quedamos junto a él, respetando su conducción, no porque nos parecía infalible sino porque el pueblo lo había puesto”.
Sobre el cierre, la vice señaló:
“En homenaje a todos los desencuentros que hemos tenido los argentinos, a lo largo de más de 50 años, en homenaje a los que de uno o de otro lado ya no están, por favor convirtamos el 17 de noviembre en el Día del Militante por la Argentina. La Argentina no necesita militantes de ningún partido político, sino de la Argentina, de su pueblo, de sus trabajadores, de sus científicos, de sus intelectuales…”.
Y para completar su argumento:
“Dicen que tenemos que volver a los 90. Una fuerza política no tan novedosa que dice que los 90 fueron lo mejor de la historia. Y dicen que son lo nuevo. Acá lo único nuevo somos nosotros que cambiamos la Argentina después de la crisis del 2001“.