El flamante ministro de Desarrollo Productivo, Daniel Scioli, acordó con Martín Guzmán y Miguel Ángel Pesce para ralentizar el ingreso de bienes de consumo para así proteger la industria nacional y las reservas del BCRA. Ya ha habido quejas de productores de carne porcina, papel y cartón por la competencia externa.
El Banco Central debía acumular reservas, según el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Y debía aprovechar este segundo trimestre del año, de cosecha de soja y maíz, encarecidas por la guerra de Ucrania, para lograrlo.
Pero las reservas han caído de los US$ 43.137 millones el 31 de marzo a los 41.352 millones actuales. Es que la guerra también elevó el precio de las importaciones de energía y además la sequía deterioró las cosechas sojera (-8,4%) y maicera (-5,3%).
Es por ello, que de ahora en más se revisará con más detención lo que se importa, según acordaron este martes Daniel Scioli, antes de asumir ayer como ministro de Desarrollo Productivo; su par de Economía, Martín Guzmán, y el presidente del Central, Miguel Ángel Pesce.
Scioli será el encargado de monitorear las importaciones dentro de las normas que permite la Organización Mundial de Comercio (OMC). Para ello se utilizarán las licencias automáticas y no automáticas para pisar las compras externas de bienes de consumo. Se dará prioridad al ingreso de energía, maquinaria e insumos para la producción. La consigna es que no se detenga el crecimiento de la economía y del empleo.
En mayo se batió un récord mensual de importaciones: US$ 7.600 millones. En abril habían sido 6.883 millones, un 47,3% más que el mismo mes de 2021, un alza mayor que el de las exportaciones (35,6%).
A partir de ahora se espera más negociación de Scioli con los importadores, que traen desde bienes de consumo hasta los destinados a la producción, y que en los últimos meses se han sobrestockeado ante la expectativa de una futura devaluación y por eso quizás amainen con la demanda próximamente. A la vez, se aguarda que a partir de septiembre, pasada la temporada de frío y de cosecha, disminuyan las compras externas de gas y gasoil.
Las autoridades además detectaron que los productores agrícolas cambiaron el ritmo de liquidación de granos: se apuraron en marzo, antes de tiempo, y después retuvieron unos US$ 2.500 millones. Esperan que tarde o temprano los liquiden para afrontar sus gastos y entonces se refuercen las reservas.


