Flávio Bolsonaro se impuso en las elecciones presidenciales de Brasil con el 47% de los votos y, aunque le sacó dos puntos de ventaja a Lula da Silva, no le alcanzó para ganar en primera vuelta. En la previa del balotaje, la Policía investiga si hubo interferencia de EEUU en los comicios.
Brasil celebró este domingo 4 de octubre la primera vuelta de sus elecciones presidenciales, y el resultado se definirá con un balotaje entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el candidato del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro. La segunda vuelta se realizará el 25 de octubre.
Con el escrutinio prácticamente terminado, Bolsonaro obtuvo el 47,16% de los votos y Lula, el 45,01%. La diferencia fue de unos dos puntos porcentuales, equivalente a 2,2 millones de sufragios. Los diez candidatos restantes quedaron fuera de la contienda por la Presidencia.
Bolsonaro encabezó el conteo desde el comienzo y en algún momento superó el 50%, aunque su ventaja se redujo a medida que se computaron los votos de distritos donde el oficialismo tiene mayor respaldo.
El resultado contradijo a la mayoría de los sondeos previos. En las semanas y días anteriores a la votación, las encuestas anticipaban un triunfo de Lula, y en algunos casos incluso su victoria en primera vuelta. Varias de ellas sí preveían una brecha estrecha entre ambos, pero a favor del actual presidente.
Estaban habilitados para votar 158 millones de brasileños, que además elegían gobernadores en los 26 estados del país, senadores y diputados. La jornada tuvo un ausentismo elevado: más de 20 millones de ciudadanos no concurrieron a las urnas.
Tras conocerse los resultados, Javier Milei, Abelardo de la Espriella y María Corina Machado felicitaron a Bolsonaro por su desempeño.
Lula y Bolsonaro, rumbo a la segunda vuelta
Lula habló ante sus militantes en San Pablo y calificó el resultado de “inesperado”. Admitió que no era el desenlace que esperaba y aseguró: “Estaba convencido de que iba a ganar las elecciones en primera vuelta“. Anunció que se inicia una nueva etapa de campaña: “a partir de mañana, empieza otra campaña“. Y agregó: “Que se preparen los Bolsonaro”.
El mandatario se mostró confiado de cara al balotaje. “Soy bueno en el mata-mata“, dijo. En su discurso defendió la gestión de su Gobierno, mencionando el mantenimiento de la estabilidad fiscal y el aumento de la inversión en ciencia, tecnología y educación.
Entre sus propuestas para un eventual nuevo mandato enumeró la ampliación de las ayudas a estudiantes y el fortalecimiento de la industria, y prometió que el país dará “un salto” adicional hacia un mayor bienestar. “Vamos a convencer al pueblo brasileño de que debemos continuar con el proyecto“, afirmó.
Lula también apuntó contra su rival. Habló de una “biografía tenebrosa” de Flávio Bolsonaro, en referencia a sus vínculos con grupos paramilitares y con el escándalo de corrupción del Banco Master, y aseguró que “todo eso va a quedar claro”. Además, advirtió: “Flávio Bolsonaro representa la incertidumbre para el país”.
Por su parte, Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, interpretó los resultados como una señal de demanda de cambio. “Brasil quiere un cambio. Esa es la lectura. Estoy muy feliz con los resultados en todas las regiones”, declaró en sus primeras palabras tras el escrutinio. Luego añadió:
“Estoy muy feliz por el voto de confianza. Son 56 millones de brasileños. No podría estar más realizado ya que lo que constato es que Brasil quiere un cambio”.
El candidato afirmó que quedó cerca de ganar en primera vuelta y que confía en conservar su ventaja en el balotaje. Sobre el rumbo que propone, dijo: “Hay posibilidades reales de que en tres semanas Brasil de una respuesta y muestre que quiere un Gobierno moderno, con menos ministerios“.
La Policía investiga posible ingerencia externa
En el medio de todo esto, la Policía Federal de Brasil informó que abrió una investigación preliminar para determinar si hubo interferencia de Estados Unidos en los comicios.
Lo confirmó el director general de la fuerza, Andrei Rodrigues, quien explicó que la pesquisa se originó en un pedido de la Abogacía General de la Unión (AGU) y que se encuentra en una etapa de recopilación y análisis de información. “Es una investigación en marcha, un procedimiento previo“, señaló.
La Dirección de Inteligencia de la Policía Federal quedó a cargo de examinar las denuncias sobre un eventual financiamiento externo vinculado al proceso electoral. La presentación de la AGU se produjo después de que trascendiera información sobre programas de financiamiento impulsados por la administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
Estos estarían destinados a organizaciones de la sociedad civil brasileña críticas del Supremo Tribunal Federal (STF). La investigación busca establecer si esos fondos pudieron utilizarse para influir en el escenario político o en las elecciones de este año.
Sin embargo, el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Kassio Nunes Marques, afirmó durante una conferencia de prensa en Brasilia que hasta el momento no hay evidencias en ese sentido. “Hasta el momento, no tenemos un indicativo concreto de interferencia internacional”, aseguró.
El magistrado precisó que ningún informe de la Policía Federal, de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin) ni de otros organismos aportó elementos que indiquen que los comicios hayan sido afectados por amenazas externas. Añadió que la jornada transcurría con normalidad y que el sistema de votación funcionaba sin inconvenientes graves.
La Policía Federal mantuvo agentes desplegados en todo el país para prevenir e investigar delitos electorales y, durante las primeras horas de la votación, informó sobre detenciones y la apertura de procedimientos por irregularidades.
La investigación sobre una eventual participación estadounidense continuará más allá de los comicios y deberá determinar si hubo financiamiento extranjero irregular y, en ese caso, quiénes fueron sus destinatarios en Brasil.