El gobierno de Javier Milei tuvo que aclarar que “no va a faltar gas en los domicilios en la medida que no haya un imponderable” en medio de los faltantes de gas en las industrias del Norte, el Litoral y La Plata. Pese a la situación, insiste en que el sistema “está funcionando perfectamente bien“.
Una ola polar que golpea a gran parte del país agravó en los últimos días la crisis de abastecimiento de gas natural y dejó a varias economías regionales del norte argentino al borde de la parálisis productiva. Los problemas de abastecimiento también se extienden al Litoral y a La Plata.
La situación es cada vez más delicada porque el frío intenso se mantendrá durante varias jornadas más, según los pronósticos, lo que forzó al Gobierno de Javier Milei a salir a aclarar que el suministro no se cortará en los hogares, aunque reconoció restricciones para sectores industriales y comerciales.
Faltantes de gas en distintos puntos del país
A mediados de mayo y en medio de reclamos, la Secretaría de Energía de la Nación había asumido el compromiso de intervenir en un plazo de 72 horas ante productoras y comercializadoras para asegurar que el gas de la Cuenca Norte(unos 2,5 millones de metros cúbicos diarios) llegara a las industrias citrícolas y azucareras del NOA a precios razonables.
Ese compromiso no se cumplió, denunciaron tanto la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA) como la Unión Industrial de Tucumán (UIT).
Las plantas de la provincia quedaron sometidas a un esquema de restricción severa conocido como “Rampa 0“, y el volumen conseguido en mayo resultó insuficiente para sostener la producción, lo que llevó a las empresas citrícolas a evaluar la posibilidad de detener por completo sus operaciones.
El faltante también se sintió en La Plata, donde se registraron paradas de producción por falta de suministro de parte de la distribuidora Camuzzi. En paralelo, la Unión Industrial de Salta señaló que la escasez afecta al polo cerámico, a los ingenios azucareros, a empresas citrícolas y tabacaleras, y a distintas economías regionales.
Detrás del recorte hay un componente estructural. Según había advertido la UIT, la capacidad de transporte firme de gas hacia la región cayó de 4,99 a 3,22 millones de metros cúbicos diarios, una reducción cercana al 35%, como consecuencia de la Resolución 66/2026 de la Secretaría de Energía, que modificó el esquema de transporte del sistema.
A eso se suma el atraso en la obra de la Reversión del Gasoducto Norte, que resta terminar en más de un cuarto de sus trabajos por deudas del Estado con las contratistas, y el agotamiento de la Cuenca Noroeste, que hoy aporta apenas el 20% de su capacidad histórica.
Ante la falta de gas de red, las empresas debieron salir a buscar Gas Natural Licuado (GNL) en el mercado internacional, cuyo precio se disparó por el conflicto bélico en Medio Oriente. Según ACNOA, el valor internacional llegó a 24 dólares por millón de BTU, entre cuatro y cinco veces más que el costo del gas de red que necesitan las industrias para sostener la actividad.
La UIT fue más específica: algunas empresas pagaron gas importado a valores cercanos a los 27 dólares por millón de BTU, mientras que en otras regiones del país ese mismo insumo cuesta apenas alrededor de 3 dólares.
El industrial azucarero Jorge Rocchia Ferro graficó la brecha señalando que en el sur del país el gas se consigue a poco más de 2 dólares, a 9 dólares para exportación y a 3 dólares en Buenos Aires, mientras que en el NOA las industrias deben pagarlo entre 15 y 25 dólares el millón de BTU.
Desde la UIT plantearon además una pregunta que resume el reclamo del sector: “¿Quién se beneficia con este esquema que obliga a las industrias a pagar un gas hasta nueve veces más caro?”. La entidad pidió “despejar cualquier duda y garantizar absoluta transparencia en el funcionamiento del mercado energético”.
Industrias que quedan al borde la parálisis
Las consecuencias productivas de la crisis alcanzan a varios sectores clave del norte argentino. Entre los más expuestos están la industria limonera, con sus plantas de empaque y procesamiento, que sostiene a unos 50.000 trabajadores directos e indirectos durante la zafra, que se extiende entre abril y septiembre con julio y agosto como los meses de mayor actividad.
También están en riesgo los ingenios azucareros, que según Rocchia Ferro ya cuentan con plantas paralizadas. Se suman los secaderos de tabaco y las plantas papeleras y cerámicas, mencionadas por la UIT entre las que podrían sufrir cortes de suministro y riesgo de parálisis parcial o total.
El gerente general de la Cámara Industrial de Cerámica Roja (CICER), Favio Casarin, resumió la situación del sector con una frase contundente: “Es un precio que no podemos pagar”.
Fuentes del sector industrial tucumano advirtieron que “todas las fábricas en general están sujetas a un posible riesgo de falta de gas o, en el mejor de los casos, un encarecimiento muy fuerte”.
Desde la UIT insistieron en que “la industria no puede seguir siendo la variable de ajuste” y remarcaron que “Argentina necesita reglas claras, infraestructura y previsibilidad para producir, invertir y generar empleo”.
Tanto la UIT como ACNOA pidieron una intervención urgente del Gobierno nacional, las autoridades provinciales y las distribuidoras para restablecer la capacidad firme asignada a la región y asegurar tarifas razonables.
El gobierno dice que “no va a faltar gas en los domicilios”
En medio de reclamos y faltantes, el secretario de Coordinación de Energía y Minería de la Nación, Daniel González, tuvo que salir a dar respuestas en una entrevista con Eduardo Feinmann en Radio Mitre.
La situación es tal, que obligó al funcionario a aclarar que “no va a faltar gas en los domicilios en la medida que no haya un imponderable, que quede un yacimiento fuera de producción o que no pase nada en algún sistema de transmisión o de distribución”.
Lo insólito es que también sostuvo que el sistema “está funcionando perfectamente bien” y que “hoy hay producción y transporte suficiente para satisfacer toda la demanda prioritaria del país en todo el país”. Agregó que
“la demanda prioritaria de todo el país está perfectamente satisfecha. El sistema de gasoductos tiene la presión correcta, los yacimientos están produciendo como tienen que producir y no hay cortes en la demanda prioritaria”.
El funcionario sí reconoció interrupciones para la demanda interrumpible, que incluye estaciones de GNC como las de La Plata y ciertas industrias, aunque aseguró que es inevitable cuando bajan las temperaturas:
“Es difícil que cierren los números de hacer un gasoducto para tenerlo lleno diez días al año, que es el pico de consumo cuando hace mucho frío. Cuando hace mucho frío, todos los clientes residenciales demandan más gas. Como esa es la demanda prioritaria, tenemos menos gas para generar energía eléctrica y menos gas para las industrias”.
Sobre los cortes que afectan a las industrias del norte y el litoral, González indicó que se trata de “esas industrias que tienen un contrato interrumpible o un contrato firme con ventanas, que te permite algunos días en el año cortar”.
Explicó que algunas empresas no sufren cortes porque “han decidido comprar GNL”, aunque aclaró que “el GNL es más caro, sobre todo después de la guerra, y cada industria hace su propia decisión económica, si tiene sentido comprar el GNL, si prefiere cortar unos días o pasarse en vez de GNL a gasoil”.


