La Libertad Avanza confirmó que Patricia Bullrich será la jefa de bloque del espacio en el Senado: La Ministra de Seguridad desembarcará en la Cámara alta en medio de discusiones por la presidencia provisional, y con la relación entre Victoria Villarruel y Casa Rosada rota.
Patricia Bullrich fue confirmada para ocupar la jefatura del bloque de La Libertad Avanza una vez que asuma en el Senado a partir de diciembre. El nombramiento de la actual ministra de Seguridad marca un nuevo capítulo en la disputa interna del espacio libertario, que ahora encuentra en la Cámara alta su principal campo de batalla.
La decisión busca reconfigurar el equilibrio de poder en un recinto que resultó adverso al oficialismo durante sus primeros dos años de gestión y donde la vicepresidenta Victoria Villarruel se mostró cada vez más lejana a Casa Rosada.
El anuncio se produjo el jueves cuando Ezequiel Atauche, el senador jujeño que presidía el bloque desde 2023, confirmó públicamente que ya no sería jefe de la bancada y Bullrich agradeció vía X al presidente Javier Milei y a Karina Milei, presidenta del partido, “por confiar en mí para encabezar el Bloque de LLA en el Senado”.
Durante la más reciente reunión con legisladores el miércoles en la Casa Rosada, Milei les había indicado directamente a sus senadores: “Cuando tengan una duda, vayan con quien articula. En el Senado la persona que va a articular es la doctora Bullrich”.
Bullrich desembarca en territorio de Villarruel
La ministra saliente asumirá como senadora por la Ciudad de Buenos Aires tras las elecciones de octubre y ocupará un rol protagónico en territorio de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien preside la Cámara alta por mandato constitucional y ya no esconde sus diferencias con Milei.
La tensión entre ambas figuras no es nueva. El conflicto se remonta a la campaña electoral de 2023, cuando Milei había prometido a Villarruel el control de los ministerios de Seguridad y Defensa.
Sin embargo, tras el triunfo electoral de ese año, el presidente optó por entregar esas dos carteras a los integrantes de la fórmula del extinto Juntos por el Cambio, que había salido tercero en los comicios.
Bullrich, aplicando una táctica que caracterizó su trayectoria en diferentes espacios políticos, se convirtió rápidamente en una incondicional del líder libertario y de la cabeza bicéfala que conforman Javier y Karina Milei.
El enfrentamiento entre la ministra y la vicepresidenta escaló públicamente en julio de este año, cuando el Senado aprobó proyectos de bono y moratoria a jubilados y emergencia en discapacidad. Bullrich se plegó a la estrategia de la Casa Rosada y responsabilizó directamente a Villarruel: “Levántese, no denigre la institución que preside”, lanzó vía X.
La vicepresidenta contraatacó recordándole a la ministra su militancia juvenil en Montoneros: “La democracia fue denigrada cuando personas que integraron organizaciones terroristas como en su caso, manejaron durante décadas el destino de este país”.
Durante la reunión del miércoles en el salón “Héroes de Malvinas” de la Casa Rosada, Bullrich reunió a los futuros integrantes del bloque libertario y les transmitió sus lineamientos. Según trascendió, la ministra les recomendó “no pelearse con el kirchnerismo ni subirse a discusiones con Villarruel”.
Quienes la conocen aseguran que prefiere guardarse el protagonismo para ella misma. También insistió en que los legisladores no deben presentar proyectos de ley sin autorización previa y que deben evitar responder sobre versiones de eventuales iniciativas del gobierno, como la reforma laboral, previsional o tributaria.
Sea como fuere, el bloque de La Libertad Avanza pasará de ser una fuerza marginal de cinco senadores a contar con 20 o 21 integrantes, dependiendo de si Silvana Schneider, vicegobernadora de Chaco, finalmente se suma a un bloque radical o permanece en las filas libertarias.
A esta bancada se sumó la cordobesa Carmen Álvarez Rivero, quien había asumido en 2021 por el PRO pero ahora se anota como libertaria. También está en discusión el caso de Francisco Paoltroni, el formoseño que en había ingresado en 2023 pero dejó la bancada tras enfrentarse con el asesor presidencial Santiago Caputo.
Bullrich destacó en su reunión la necesidad de sumar los 44 votos que hay en el Senado sin contar a Unión por la Patria, que pasará de 34 a 28 integrantes a partir de diciembre tras perder seis bancas.
Para el oficialismo, alcanzar los 37 votos necesarios para el cuórum requerirá articular con los cinco senadores del PRO, los diez de la UCR y el resto de los partidos provinciales. Los dos tercios (48 votos) serán inalcanzables sin romper el bloque peronista. Igualmente, en este contexto, el presidente Milei mostró optimismo sobre las perspectivas parlamentarias.
Desde el America Business Forum el jueves, se presentó como “un alumno aplicado” y anticipó a empresarios norteamericanos que “en diciembre tendremos el Congreso más reformista de la historia argentina”.
Previamente acusó a los legisladores opositores de “golpistas” y afirmó que “la oposición intentó llevar a cabo un golpe económico”, una línea de argumentación que repite cada vez uqe el Congreso aprueba medidas que no le gustan.
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La batalla por la línea de sucesión presidencial
Mientras Bullrich consolida su posición como jefa de bloque, otra disputa de poder se desarrolla en paralelo: la pelea por la presidencia provisional del Senado, un cargo clave que coloca a quien lo ocupa en la línea de sucesión presidencial, inmediatamente después de la vicepresidenta.
Actualmente ese sillón lo ocupa el puntano Bartolomé Abdala, quien asumió en diciembre de 2023 y revalidó el cargo en febrero de este año. Sin embargo, Karina Milei y Martín Menem impulsan a la neuquina Nadia Márquez, diputada electa senadora en los comicios de octubre, para desplazar a Abdala y colocar a alguien de mayor confianza en esa posición estratégica.
La desconfianza hacia Abdala tiene un origen claro: el senador puntano estableció una buena convivencia con Victoria Villarruel, que incluyó recorridas por San Luis hace un año. Para la secretaria general de la Presidencia, esa cercanía es inaceptable en el actual contexto de enfrentamiento con la vicepresidenta.
Márquez se perfila como la candidata para quedarse con el puesto. Durante el último año fue una de las diputadas más aguerridas de la bancada libertaria, algo que le rindió a Menem en las sesiones más calientes.
Su nombre fue mencionado en los momentos más críticos del bloque oficialista, cuando se discutía la posibilidad de que Gabriel Bornoroni fuese corrido de la conducción. La legisladora neuquina, además, se negó a ser secretaria del bloque para evitar convertirse en “la escriba” de Bullrich. Aparentemente, prefiere hablar directamente con “El Jefe” (Karina Milei).
La jugada de Menem le daría al riojano el control a distancia del Senado mientras maneja su propia reelección al frente de Diputados. Fuentes parlamentarias confirmaron que al presidente de la Cámara Baja “le gustaría que Nadia se quede con la provisional”.
Sin embargo, reconocieron que “no tiene nada contra Abdala”. El entorno del senador puntano asegura que mantiene “muy buena relación con Menem y una relación institucional con Villarruel”, pero se encuentra “alineado con Casa Rosada”.
Sin embargo, Abdala no piensa ceder sin pelear. El senador no presentará la renuncia y utilizará el tiempo hasta la última semana de febrero (cuando vencen los cargos del Senado) para estirar la negociación.
“Todo lo público es prestado, pero por qué renunciaría antes de tiempo“, señalaron cerca suyo. Además, cuenta con una carta a favor: la presidencia provisional se vota en el recinto y Unión por la Patria no tiene objeciones con él, reconociéndole la ecuanimidad que tuvo para presidir las sesiones.
Un libertario reconoció sin rodeos la presión sobre Abdala: “Le están tirando con todo, primero con Patricia Bullrich y ahora con Márquez”. La ironía en el oficialismo llegó al punto de especular: “En cualquier momento le tiran con Lorena Villaverde“, en referencia a la senadora rionegrina vinculada a Claudio Ciccarelli, primo y testaferro de Fred Machado.
Atauche, por su parte, busca conservar al menos la presidencia de la Comisión de Presupuesto, considerada la más importante de la Cámara y donde el Gobierno busca mantener su cuota de poder “con uñas y dientes”. Es allí donde se aceleran o se traban las leyes que incomodan al oficialismo.
El senador jujeño se mostró agradecido por sus dos años al frente del bloque y dispuesto a colaborar con Bullrich: “Ha sido un orgullo presidir el bloque durante estos dos años y sé que junto a Patricia trabajaremos de sol a sol para avanzar en los acuerdos que Argentina necesita para ser grande otra vez“.
En los planes de Atauche, quien reporta a Santiago Caputo, está convertirse en el nuevo gobernador de Jujuy, por lo que deberá dedicar los próximos dos años a recorrer la provincia. Si no logra conservar Presupuesto, podría sumarse a la discusión por la línea sucesoria, complicando aún más el panorama para las aspiraciones de Márquez.

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Victoria Villarruel se repliega en redes sociales
La vicepresidenta apeló a las redes sociales para expresarse sobre el tema. “Ustedes creen que se debe ser servil y obsecuente, y yo no lo soy”, replicó a un usuario que le reprochó su mala relación con Javier Milei. Minutos después insistió:
“Lo importante es que los ciudadanos sepan que no robo, laburo mucho y con responsabilidad, y no he realizado traición alguna. El resto son chismes de panadería”.
La vicepresidenta cerró su intervención con una chicana dirigida a Karina Milei y los Menem por el armado de las listas electorales. Ante un seguidor que le preguntó si estaba de vacaciones con su “amigo Gildo Insfrán“, replicó con ironía: “El chiste se cuenta solo cuando vemos las listas llenas de peronistas”.
Desde el entorno de Villarruel, no temen que Bullrich pueda amedrentarla. “Necesita pelearse con el kirchnerismo, no con Victoria”, señalan. En la presidencia del Senado creen que Márquez será simplemente la emisaria de Karina y que la ministra sólo hará ruido.
Del lado de la vicepresidenta confirmaron que no hubo comunicación con la Casa Rosada o el bloque sobre el trabajo del Senado con la nueva conformación. Consultados sobre cómo será la relación entre Villarruel y Bullrich, respondieron escuetamente: “La relación de la Vicepresidente es cordial y respetuosa como con cada uno de los 72 senadores del cuerpo”.
La salida de Guillermo Francos dinamitó el último puente que quedaba en pie entre la vicepresidenta y Balcarce 50. Una fuente con despacho en el Senado anticipa: “De acá a febrero puede pasar cualquier cosa”.
La disputa por el poder en la Cámara alta incluye también las aspiraciones de Santiago Caputo, el asesor sin firma de la Casa Rosada que comenzó a moverse para ganar influencia incluso antes de las elecciones. Sin embargo, el resultado electoral reposicionó a Karina Milei y a los Menem, licuando las ambiciones políticas del asesor presidencial.
