Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta se cruzaron en un café de Palermo en lo que aparentemente fue un encuentro casual, pero que reavivó las especulaciones sobre un posible acercamiento en medio de las tensiones políticas que atraviesan tanto el PRO como el Gobierno de Javier Milei.
El expresidente Mauricio Macri y el exjefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta protagonizaron un encuentro casual en el café Tabac de Palermo que despertó suspicacias en medio de la crisis política que atraviesan tanto el gobierno de Javier Milei como el PRO tras la dura derrota electoral en la provincia de Buenos Aires.
La noticia del encuentro se conoció a través de un tuit de la periodista Silvia Mercado, quien comentó que Larreta ingresó al establecimiento para reunirse con un amigo y se cruzó con Macri, quien se encontraba conversando con su primo, el empresario procesado Ángelo Calcaterra, vinculado al sector de la construcción.
Según describieron desde el entorno de Larreta, “fue un encuentro casual. Se paró para saludar y chau“. Sin embargo, la situación generó inmediatas especulaciones sobre un posible acercamiento entre dos figuras que trabajaron codo a codo durante los primeros ocho años del PRO en la Ciudad de Buenos Aires.
Este no fue el único encuentro reciente entre ambos dirigentes. La semana anterior habían coincidido en la celebración de Clarín por sus 80 años, aunque en esa ocasión el saludo fue a la distancia. También se habían visto en la gala que ofreció la embajada de Brasil en el Teatro Colón para celebrar un nuevo aniversario de su independencia.
Una relación resquebrajada
La relación entre Macri y Larreta, que se conocen desde 2002 cuando la Fundación Sophia presentaba trabajos al entonces presidente de Boca Juniors, comenzó a deteriorarse en 2023 cuando Macri decidió apoyar a Patricia Bullrich en la interna presidencial de Juntos por el Cambio.
Esta decisión marcó un punto de inflexión en la relación entre dos dirigentes que habían mantenido una buena relación cuando uno estaba en Casa Rosada y el otro en la Jefatura de Gobierno. Cuando Larreta expresó sus aspiraciones presidenciales, Macri optó por respaldar a Bullrich, quien terminó derrotando al jefe de gobierno en las PASO.
A partir de ese momento, Larreta se corrió del PRO y decidió jugar por afuera en las elecciones legislativas de la Ciudad de este año, donde consiguió ocho puntos a través de su espacio Volvamos Buenos Aires. Este resultado lo convirtió en el único de los candidatos de centro que logró lugares en la nueva Legislatura porteña.
Desde entonces, la distancia entre ambos dirigentes se profundizó. Cerca del excandidato presidencial tienen la seguridad de que en la sede de Uspallata les guardan rencor: “Jorge Macri no lo quiere a Horacio y nosotros tampoco a él“.
Desde el entorno de Larreta son tajantes respecto a la posibilidad de un acercamiento. “No hay comunicación ni diálogo, no hay nada de nada“, ratificaron desde su mesa chica, basándose en que no fueron ni son amigos y porque no hay un trabajo en común.
Los allegados al futuro legislador porteño advirtieron que “hoy no hay un encuentro previsto ni tienen comunicación” y de forma contundente lanzaron: “Mauricio es el PRO y entregó su partido. Nosotros estamos en otro lugar“.
El larretismo está concentrado en seguir trabajando en el armado de un equipo para competir en la elección del 2027 por la Jefatura de la Ciudad. Larreta continúa mostrando en sus redes sociales cuestionamientos de vecinos y comerciantes con el estado de la Ciudad bajo la administración de Jorge Macri.
Sin embargo, desde mayo hasta la fecha, Larreta ha recibido mensajes y saludos en encuentros públicos de funcionarios actuales del jefe de gobierno porteño, incluyendo a los ministros Gustavo Arengo (Hacienda) y Mercedes Miguel (Educación), el secretario de relaciones internacionales Fulvio Pompeo, y otros dirigentes de segundas y terceras líneas.
El PRO, en crisis
Lo cierto es que el PRO se encuentra en medio de una crisis interna. La derrota del domingo dejó golpeado tanto al partido amarillo como a La Libertad Avanza, aunque para el PRO la alianza con los libertarios también implicó renunciar a su peso político.
El resultado reabrió las heridas que dejó el cierre de alianzas hacia el interior del PRO. Un importante dirigente del espacio, cercano al expresidente, graficó la situación actual marcando que “nosotros hemos sido estafados por la Libertad Avanza”.
“Acompañamos en la primera etapa pensando que íbamos a construir algo en conjunto, pero los tipos se pasaron todo por ya sabés dónde… Hubo soberbia, desagradecimiento y humillación“, detalló.
El dirigente agregó que “Mauricio no va a hablar porque no se siente parte de este proceso, pero tiene la paz mental de haber advertido lo que iba a pasar. Después de octubre se va a barajar todo de nuevo, y vamos a trabajar en una opción superadora”.
Mauricio Macri está en el país y siguió de cerca la campaña, pero evitó cualquier tipo de participación o comentario previo a los comicios. Hace mucho tiempo que no habla con el presidente Javier Milei.
Entiende que el Presidente “se portó mal” por el destrato hacia los dirigentes del PRO, y porque sus advertencias sobre el impacto de las políticas libertarias no fueron tenidas en cuenta. A esto se suma la debacle de las elecciones bonaerenses.
El PRO resignó cinco bancas entre diputados y senadores provinciales y cayó en distritos donde era fuerte, como el interior bonaerense. Además, perdió parte de la estructura y la identidad por haber aceptado a libro cerrado las condiciones impuestas por los armadores libertarios.
Para colmo, los números reflejan que no se produjo una migración significativa de votos del partido amarillo a la boleta de La Libertad Avanza. En 2023, Juntos por el Cambio consiguió 2.545.545 sufragios para la categoría legisladores provinciales, y La Libertad Avanza cosechó 2.348.108 votos.
En los comicios del domingo, la alianza entre ambos espacios logró 2.723.710 votos, apenas 375.602 votos más para La Libertad Avanza que en 2023 para la misma categoría bonaerense. Esto refleja que el aporte del PRO fue magro, y no colaboró la decepción en las propias filas libertarias por las listas impuestas por Karina Milei y Sebastián Pareja.
Un futuro incierto
El resultado del domingo generó críticas internas y trabajo a reglamento por parte de la estructura amarilla. Algunos dirigentes apuntan directamente a Cristian Ritondo, encargado de negociar con La Libertad Avanza en la provincia.
“No podés tomar decisiones políticas solamente por resultadismo; si no, dedicate al fútbol, donde lo único que importa es ganar”, advirtió un dirigente bonaerense con amplia experiencia en el territorio.
Para el PRO, La Libertad Avanza incurrió en una “mala praxis” política. “Se pelearon con los jubilados, no pudieron convocar a nuestros votantes; es horroroso en materia de construcción lo que vemos a nivel nacional”, graficó un dirigente amarillo.
La sociedad política PRO-La Libertad Avanza tiene por delante las elecciones nacionales de octubre. La pregunta que se abre es qué pasará con figuras como Ritondo, Guillermo Montenegro (intendente de Mar del Plata) y Diego Santilli, los tres principales impulsores del acuerdo con La Libertad Avanza.
Uno de los dirigentes más importantes a nivel partidario sintetizó la situación: “Quizá haya algún jugador que decida ser parte de Libertad Avanza, pero hoy es menos tentador que antes. Después del 26 de octubre vamos a barajar de nuevo y creo que hoy somos mayoría los que creemos en la necesidad de construir algo nuevo“.
Es esta situación interna la que alimenta las versiones sobre un eventual acercamiento entre Larreta y Mauricio Macri, aunque por ahora ambos sectores rechacen esta posibilidad. El resultado de octubre será clave para el futuro de la alianza entre amarillos y libertarios, aunque lo cierto es que el partido de Macri quedó completamente desdibujado en el escenario político.