Sebastián Marchese, técnico en prótesis dental, dirigente deportivo y ahora primer candidato a concejal por la agrupación vecinalista Valores Republicanos, visitó por primera vez el estudio de Taboo Radio para conversar con Juani Guarino en el programa El Ágora 2025.
En un diálogo franco, Marchese explicó sus motivaciones para ser candidato, su desencanto con las estructuras partidarias tradicionales y su apuesta por un vecinalismo sin ataduras nacionales.
Con una visión crítica sobre el estado actual de la ciudad y el rol del Concejo Deliberante, presentó su propuesta como un proyecto a largo plazo para construir una alternativa enfocada exclusivamente en los problemas de los bahienses.
Del desencanto con la política tradicional al vecinalismo
Marchese relató que su interés por la política surgió más tarde que a muchos, alrededor de los 28 años, a través de su fuerte vínculo con la gestión deportiva y la actividad social en clubes. “Creo que la política, que hoy está muy mal vista, es una herramienta fundamental para poder cambiarle la vida al ciudadano”, afirmó.
Tras un paso por el partido GEN que lo llevó a presidirlo a nivel local hasta 2023, decidió tomar distancia, agotado por las lógicas internas de los partidos.
“Uno como que ya se cansa de ver todo lo que es arreglos políticos, en los cierres de lista, en que le tienen que pagar un favor a uno, un favor al otro, y que no piensan en la ayuda a la gente”.
Esta experiencia lo impulsó a explorar el vecinalismo como una nueva forma de hacer política. “Creía que era el momento y la necesidad de buscar algo nuevo para mí y para la ciudad”, explicó. Para Marchese, este modelo es la clave para enfocarse en los problemas locales sin las presiones de las estructuras nacionales.
Aclaró que, aunque el nombre “Valores Republicanos” y los colores de la boleta fueron una condición para poder participar en esta elección, la idea es fundar un nuevo partido bahiense a futuro.
Sin ataduras: una gestión independiente
Una de las fortalezas que el candidato ve en el vecinalismo es la capacidad de dialogar con todos los niveles de gobierno, sin importar el color político, para buscar soluciones para Bahía Blanca. Al ser consultado sobre el supuesto apoyo del intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua, Marchese aclaró que se trata de consultas y no de un respaldo directo, aunque valora su experiencia.
“El vecinalismo te da la posibilidad de tener que ir a hablar de seguridad, y podés ir a sentarte con Bullrich tranquilamente; tener que ir a hablar de obras, y podés sentarte a hablar con un Katopodis. Es más, te juega a favor, porque como todos te quieren absorber, todos te atienden”.
Esta independencia, asegura, le permitirá no ser “ni pro Milei, ni anti Milei, ni pro Kicillof, ni anti Kicillof”, sino adoptar la postura que más convenga a los ciudadanos de Bahía. Su rol, de llegar al Concejo, sería levantar la mano con el oficialismo o la oposición según lo que considere mejor para la ciudad en cada caso.
Una ciudad “sucia” y la necesidad de potenciar el rol del concejal
Al hacer un diagnóstico de la ciudad, Marchese fue directo: “Lamentablemente y me duele, yo hoy la veo una ciudad sucia”. Sostuvo que la limpieza no es solo una cuestión de dinero, sino de “capacidad y de bajada política”, criticando el estado de los contenedores de basura en el centro y el abandono de espacios públicos.
Su principal crítica al Concejo Deliberante es la falta de visibilidad y acción de muchos de sus miembros. Para él, el concejal debe ser una figura proactiva y presente en la comunidad.
“El concejal tiene que salir más al barrio y él ir a buscar al vecino. Queremos que nuestra voz sea la voz del vecino dentro del concejo”.
También lamentó la falta de debates reales en las sesiones, donde a menudo “ya bajan con todo arreglado, con un discursito”. Según Marchese, el Concejo debería ser noticia por sus discusiones, ya que “la mejor manera de llegar a una buena idea es a una discusión”. Criticó la “parte sucia de la política” donde se limita el crecimiento de concejales o funcionarios que podrían convertirse en competencia interna, algo que el vecinalismo, al no tener esas estructuras, podría evitar.
Una campaña “a pulmón” con la mira en el futuro
La campaña de Valores Republicanos se financia, según su candidato, con el aporte de sus propios integrantes comentó Marchese, y adelantó que inaugurarán un pequeño local en Castelli y Rondeau para recibir propuestas de los vecinos.
La lista que encabeza está compuesta por ciudadanos de diversos perfiles, como la abogada Angie Gorosito, el ingeniero Martín Guiani, el gastronómico Gastón Barattelli y Luz Arias, una joven emprendedora que sufrió un grave accidente y busca involucrarse en políticas de discapacidad desde su propia experiencia.
Marchese es consciente de la dificultad de obtener una banca, pero el objetivo va más allá del resultado inmediato. “La idea de esto es construir a futuro, pensando en el 2027 o 2029”, aseguró. Para él, incluso un resultado de pocos puntos sería una base sólida para seguir creciendo.
Ante la previsible baja participación electoral, hizo un llamado a los ciudadanos a no resignarse. “El voto es un acto de rebeldía. Vayan a votar, porque el no ir es bajarse del barco”.