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BAHÍA BLANCA
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Megacausa Zona 5: Los delitos sexuales que la justicia bahiense no quiere juzgar

Se llevó adelante una nueva audiencia en la Megacausa Zona 5, en la que las querellas de H.I.J.O.S. Bahía Blanca y la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Nación avanzaron con las acusaciones por abusos sexuales cometidos durante la última dictadura.

Al cumplirse la centésima décimo segunda audiencia de la Megacausa Zona 5, las representantes de las querellas de H.I.J.O.S. Bahía Blanca y de la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Nación prosiguieron con su segunda jornada del alegato acusatorio el pasado jueves 17 de octubre.

Las abogadas Mónica Fernández Avello y Anahí Junquera avanzaron en la última audiencia con el detalle de la acusación por violencia sexual, abusos sexuales, desnudez y violación. Posteriormente, comenzaron a desplegar los padecimientos de cada una de las víctimas de esta megacausa, que continuarán detallando la próxima audiencia.

La causa “Ayala Felipe y otros…” cuyo Tribunal Oral Federal está a cargo de los jueces Ernesto Sebastián, Sebastián Foglia y Marcos Aguerrido, se encuentra juzgando en la actualidad a 35 imputados por delitos cometidos contra 321 víctimas.

Los delitos son todos de Lesa Humanidad en el marco de un genocidio, y comprenden violaciones de domicilios, robo de bienes, secuestros, torturas, abusos sexuales, homicidios, desapariciones y robo de bebes.

“Señor Juez, ¿qué será de nosotras?”

En la presente Megacausa, con mucho esfuerzo e insistencia de parte de la Fiscalía y de las querellas, solo se juzgan los delitos sexuales cometidos contra cinco víctimas, por los padecimientos sexuales que sufrieron.

Se trata de algo absolutamente inadmisible si se tiene en cuenta que los abusos y las violaciones eran prácticas sistemáticas en todos los centros clandestinos, siendo esto algo que ya se encuentra altamente probado.

Esto se vuelve más incomprensible cuando leemos fallos de instancias superiores, como el que sostuvo la Cámara Federal de Casación hace apenas unos días en la causa contra el genocida “Tigre” Acosta, donde falló:

“Del relato de las víctimas surge un patrón o política preconcebida en la comisión repetida o continua de estos actos inhumanos” y que su “sistematicidad se desprende de una política altamente organizada y orquestada a fin de implementar el plan de persecución, del que los perpetradores se valieron para consumar sus crímenes y garantizar su impunidad”.

Mas claro imposible. Y es solo un ejemplo de muchísimos fallos con igual contundencia. Así dejaba explícito la Doctora Fernández Avello esta negación de la justicia bahiense:

“Lo único que me queda en claro es la oposición sistemática de la justicia de Bahía Blanca a que se ventilen estos temas, pposición que quedó muy clara cuando a pedido de mi parte la ampliación de la requisitoria por los delitos sexuales y menores que fueran secuestrados junto a sus padres o abandonados, pedido que fue rechazado por el Tribunal, cuando son receptados en la mayoría de las jurisdicciones”.

Esto también fue plasmado por la testigo presentada en este debate por la parte acusadora, la docente e investigadora María Sondereguer:

“Los abusos sexuales formaron parte del plan de sistemático de represión y exterminio y fueron generalizadas por la función de disciplinamiento y moralizante que tuvieron”, expresó.

“Seños Juez, ¿qué será de nosotras?”, se preguntó la abogada citando un trabajo de una colega para expresarlo en nombre de todas las víctimas -muchas de ellas ya fallecidas- que han denunciado los abusos sexuales a las que fueran sometidas y que solo tuvieron como respuesta la negación a sus reclamos de justicia y una insoportable impunidad, contrariando todos los preceptos de reparación a las víctimas.

A esta falta de justicia y reparación, la abogada le adosó una serie de situaciones misóginas y discriminatorias, vividas por absolutamente todas las partes mujeres de este juicio, toleradas y algunas realizadas, por el propio Tribunal.

El disciplinamiento hacia las mujeres

La abogada también fundamentó esta parte del alegato en otra gran autora, indispensable a la hora de este análisis, que es Pilar Calveiro y su obra “Poder y desaparición”. “Los abusos sexuales en los centros concentracionarios tuvieron un mensaje claramente disciplinador”, indicó, y agregó:

“Porque consideraban que esas mujeres habían salido del rol que era el lugar de madres y esposas… Por eso es que la intervención estatal tuvo como principal objetivo volver a poner a la mujer en su lugar o en el caso de que no podía ser reintegrada, para evitar la propagación de su ejemplo peligroso, eliminarla. En este contexto, podemos ver que los genocidas, en el caso de las mujeres embarazadas, esperaban hasta que tuvieran sus hijos para apropiárselos, porque esas mujeres o esas familias no podían criar a los hijos en los ideales de la familia occidental cristiana”.

Justicia y reparación

La fundamentación académica dio paso en el alegato a la fundamentación desde la palabra de la víctima. Fernández Avello desarrolló numerosos ejemplos donde la propia víctima narró los padeceres sufridos. Tanto ellas como sus familias, y aun así en sus casos no se han podido juzgar los delitos sexuales.

Posteriormente se abocó a las cinco únicas victimas que sí fueron tomados los delitos sexuales contra ellas, detallando sus casos y también cada uno de los imputados que debe ser condenado por estos delitos, victima por víctima:

“En cuanto a la prueba de este delito, nada la diferencia de la prueba del delito de tormento o de privación ilegal de la libertad, por lo que demandar un mayor grado de prueba para tener por acreditados los delitos sexuales, sería discriminatorio, afectando el verdadero derecho de acceso a la justicia de las víctimas y contribuyendo, una vez más, a que estos delitos queden sin ser juzgados”.

Casi en el final del tramo sobre delitos sexuales, la abogada expresó: ¿Qué otra razón que no sea la intención de perseguir a los culpables llevaría a una víctima de delitos sexuales a exponerse frente a los órganos de justicia? ¿Qué otro motivo que no sea el deseo de que los responsables de tremendas violaciones a su integridad sean perseguidos penalmente?”.

Sin dudas, la valentía de las víctimas en declarar esta clase de delitos públicamente se recuesta en la imperiosa necesidad de conseguir justicia y reparación para sus vidas y las de sus seres queridos, algo que el Estado aún les debe, incumpliendo con sus obligaciones.

Un alegato centrado en las víctimas

La querella unificada que representan a HI.J.O.S. y a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación ya dejó constancia que el alegato de este octavo juicio por delitos de Lesa Humanidad en Bahía Blanca iba a estar centrado en las victimas.

Con esa premisa, así comenzó a alegar la abogada Anahí Junquera: “Vamos a rememorar los casos de estas 321 víctimas a quienes su vida y las de su familia cambió para siempre a partir del horror vivido”.

Resaltó que el tratamiento de los casos se dividirá en los siguientes capítulos según el destino dado por los perpetradores a cada víctima. Le primeo girará en torno a los falsos enfrentamientos, “la metodología de fraguar un enfrentamiento con personas que habían sido previamente capturadas y mantenidas en CCD donde fueron salvajemente torturadas fue una de las tantas metodologías para ocultar el asesinato de los mismos”.

Luego los asesinados en viviendas particulares. Al respecto, cabe señalar que las fuerzas represivas -con una clara ventaja numérica y logística- realizaban operativos descomunales, con gran cantidad de efectivos y de armamento, y los moradores eran ultimados y asesinados a quemarropa.

En cuanto a los secuestrados y desaparecidos, desde la querella explicaron que:

“Dar sepultura a los muertos es un rasgo esencialmente humano. la falta del cuerpo no solo no permite un reconocimiento real y social de la muerte, sino que impide la realización de los rituales concernientes al luto tales como el velatorio y el entierro, en los que es precisamente el cuerpo lo que lleva y guía la acción”.

La duda acerca de la existencia que acecha a los deudos lleva a la ambigüedad y al mantenimiento de una esperanza, hasta tanto no aparezcan evidencias empíricas que tracen el mapa de la dura realidad”.

“Aun cuando se reconozca a la muerte como posibilidad casi certera, la esperanza se mantiene. La desaparición en tanto muerte individual se entiende en el marco de la sociedad fragmentada que se quiso promover durante la dictadura. Es por eso que solo durante la democracia, al cambiar la hegemonía política, los familiares pudieron liberar el llanto, colectivizar el dolor, desarticular el secreto“.

“El daño que nos hicieron a todos los familiares no se termina nunca.”, fue una de las frases elegidas por la querella para graficar este tramo, dicha por una Hija que tiene a su padre y madre desaparecidos.

Las demás categorías en que la querella separó su tratamiento serán: Secuestrados y liberados, secuestrados y puestos a disposición del Poder Ejecutivo, PEN, o del Comando V Cuerpo y por último, secuestrados con Consejo de guerra.

La querella culminó la jornada tratando los casos de las personas desaparecidas, que continuará describiendo una por una la próxima jornada del 24 de octubre.

Centésima decimosegunda audiencia de la Megacausa Zona 5 (17 de octubre de 2024)

¿Cuándo continúan las audiencias?

La próxima audiencia se realizará el día jueves 24 de octubre, desde las 9 horas, en la sede del Tribunal Oral Federal en Chiclana y Lavalle, cuando se continuará con el alegato del Ministerio Público Fiscal. Entre tanto, la siguiente se llevará adelante el jueves 31 octubre.

Cabe recordar que los juicios son orales y públicos, y puede concurrir cualquier persona que así lo desee presentando su DNI.

Además, las audiencias se pueden observar en el canal de YouTube del Poder Judicial, de la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, y también en el micrositio de la Megacausa Zona 5 en el Ágora Digital.

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