Victoria Villarruel convocó a constituir la bicameral de Inteligencia en medio de la discusión por los fondos de la SIDE, y aunque ya están definidos sus miembros, la elección de su presidente está trabada por los desacuerdos entre la Vicepresidenta y Santiago Caputo.
La Vicepresidenta Victoria Villarruel y el Presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, hicieron oficial la convocatoria para conformar la Comisión Bicameral de Inteligencia, que se llevará adelante el martes a las 16 horas.
El órgano es integrado por siete diputados y siete senadores, y las distintas bancadas del Congreso ya definieron qué nombres anotarán para integrar la comisión. Sin embargo, la elección de la presidencia aún está en suspenso.
Por lo pronto, los miembros de Unión por la Patria serán los senadores Oscar Parrilli, Eduardo “Wado” de Pedro y María Florencia López, y los diputados Germán Martínez, Paula Penacca y Leopoldo Moreau.
Entre tanto, la UCR anotó al senador Martín Lousteau, y la diputada María Coletta. Por su parte, el PRO impulsa al diputado Cristian Ritondo y el senador Martín Göerling Lara. La Libertad Avanza va con el diputado Gabriel Bornoroni y César Treffinger.
Finalmente, los dos bloques más pequeños estarán representados por la senadora chubutense Edith Terenzi y el entrerriano Edgardo Kueider.
La puja por la presidencia de la Bicameral
Cabe recordar que la comisión está dedicada a fiscalizar el funcionamiento de los organismos de Inteligencia, y para ello trabaja en secreto y con información estratégica. Aunque usualmente su labor es rutinaria, la decisión de Javier Milei de relanzar la SIDE y otorgarle 100 mil millones de pesos para gastos reservados la puso en el ojo de la tormenta.
La situación despertó una puja por el control de la presidencia de la comisión. La Libertad Avanza espera que la presida un aliado, pero Villarruel y Santiago Caputo tienen distintos nombres en mente.
En el caso de la Vicepresidenta, el elegido sería el misionero Göerling Lara. Se trata de un hombre del PRO, que llega a esta situación a partir del buen vínculo entre Villarruel y Mauricio Macri.
Entre tanto, Caputo impulsa al entrerriano Kueider, un peronista disidente al que quiere recompensar por su apoyo durante la discusión de la Ley Bases. El asesor presidencial tiene un interés directo en la comisión, ya que es el coordinador de los servicios de inteligencia.
Cabe recordar que viene ganando terreno en el área a partir de la salida de Nicolás Posse de la jefatura de gabinete (en medio de acusaciones de espionaje interno). Meses después se produjo el relanzamiento de la SIDE y Caputo ubicó a Sergio Neiffert -un hombre de confianza- al frente del organismo.
También rescató a otras viejas figuras de los servicios que se desempeñaron durante el menemismo, como Juan Bautista “Tata” Yofre, a quien ubicó como director de la Escuela Nacional de Inteligencia.
Sin embargo, lo que puso a la SIDE en el centro de la atención fue la decisión de darle al organismo de 100 mil millones de pesos sobre los que no debe rendir cuentas. La decisión no cayó bien ni siquiera entre los bloques dialoguistas, y es el primer gran tema que deberá tratar la comisión.
El Ejecutivo está enfrentado con el diputado de Encuentro Federal Emilio Monzó por la composición de la comisión, por lo que deberán profundizar los contactos con la UCR y el PRO para lograr imponer a Kueider.
Javier Milei disolvió la AFI por decreto y relanzó la SIDE con Neiffert a la cabeza
Los movimientos de Caputo
En este contexto, Caputo mueve sus fichas para asegurar una conformación beneficiosa y, según el portal LPO, habría trabado un acuerdo con los peronistas tras vetar la designación del diputado Eduardo Valdés en la comisión.
La negociación habría implicado una llamada del asesor presidencial al líder de la bancada peronista, Germán Martínez, para solicitar el veto del porteño. La version indica que el santafesino accedió y se anotó él mismo en la lista.
Es que Valdés es reconocido como un personaje incómodo para los servicios de inteligencia debido a la investigación de maniobras ilegales durante el macrismo. Curiosamente, tampoco está otra figura incómoda, Rodolfo Tailhade, quien fue reemplazado por Penacca.
“Tuvimos tres reuniones de bloque y no nos dijeron nada, nos tuvimos que enterar por los medios quiénes iban a la Bicameral”, se habrían quejado desde la bancada de Unión por la Patria.
Sin embargo, desde el despacho de Martínez explicaron que él quedó en la lista porque presentaron los designados durante el receso de invierno ante la posibilidad de que la comisión se constituyera de urgencia.
Si se confirmaba el rumor, necesitaban que ocupe el lugar alguien que estuviera cerca del Congreso, y no era el caso de varios legisladores del interior. Sin embargo, aclararon que “lo más probable es que no siga como integrante de esa comisión”, y aclararon que quien se había anotado previamente era Blanca Osuna.
La discusión por los fondos reservados de la SIDE
La discusión por los fondos reservados de la SIDE encendió las alarmas del oficialismo luego de que en una de las sesiones más recientes el diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, presentara una moción para incluir el tema en la agenda legislativa.
Si bien no consiguió los tres cuartos de la Cámara necesarios para avanzar, reunió 135 votos, por lo que quedó a la vista que la oposición tiene los números para votar la derogación del decreto impulsado por Milei.
En medio de la discusión, Ferraro denunció que en apenas 3 semanas el organismo de Inteligencia ya había utilizado el 80% de los fondos asignados.
En sólo tres semanas la SIDE ya gastó 80 mil millones de pesos de sus fondos reservados
Desde el Gobierno aseguraron que aún no ejecutaron los 78 mil millones que figuran como devengados en el presupuesto, pero reconocieron que ya tienen un destino asignado. Según indicaron, “queremos comprar el equipamiento que se llevó la gestión de Caamaño y darle forma a la nueva estructura“.
“Ahora los agentes tienen que rendir cuentas por misión para que no se desvíen fondos. Lo que pasaba antes es que podía haber una operación financiada en conjunto con otro servicio, de forma que algunos agentes se quedaban con el restante”, agregó un funcionario.
De esta forma, los gastos deberían ser presentados ante la comisión bicameral de forma trimestral. Este es el argumento oficialista para esgrimir que con la comisión conformada no sería necesario discutir los fondos en el recinto.
Martín Lousteau, la alternativa
El tercer nombre que suena para presidir la comisión es Lousteau, quien ya alcanzó el apoyo para ser vocal en la Bicameral en reemplazo de la mendocina Mariana Juri. En el bloque UCR del Senado aseguran que hay compromiso de la Casa Rosada en apoyarlo.
Esa designación fue la que permitió que los representantes de línea Evolución impidieran el avance de la sesión para discutir los fondos de la SIDE. El próximo miércoles se volvió a convocar la sesión para tratar ese decreto.
Si no se resuelven las autoridades de la bicameral, Lousteau y su tropa podrían impulsar el rechazo y, si este se repite en ambas cámaras del Congreso, el DNU sería anulado. El radical tiene la posibilidad de darle un golpe crítico al gobierno o evitar este final al ser nombrado presidente de la bicameral.
Sin embargo, el voto oficialista no alcanza, ya que necesita más de la mitad de los apoyos. En el PRO, entre tanto, aseguran que no hay un compromiso del gobierno para apoyarlo como Presidente, y ratificaron el acuerdo para impulsar a Göerling Lara.
La situación sería mejor en el Senado, donde habría un pedido de Karina Milei a Patricia Bullrich para ablandar a sus ex dirigidos. Incluso si sede Göerling Lara, aún queda convencer al otro vocal del PRO, Cristian Ritondo, un hombre de confianza de Mauricio Macri.

