[Sassy_Social_Share_Premium id="3"]
BAHÍA BLANCA
[mostrar_migas_de_pan]
[mostrar_autor]

Scioli en ambulancia: busca sumar a Guzmán y a Berni de cara a las PASO

Faltando poco menos de 24 horas para el cierre de inscripción de alianzas, el Frente de Todos -o como vaya a llamarse- se encamina a una PASO forzada por el Presidente. Mientras Scioli intenta sumar polémicos personajes, los intendentes bonaerenses se encolumnan tras la reelección de Kicillof. ¿Qué hará CFK en este escenario?

Todo parece indicar que finalmente el panperonismo dirimirá sus internas en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), pese a los insistentes -y aún no resignados- reclamos del massismo, los gobernadores y el grueso del kirchnerismo.

Esto sucederá por la obstinación del presidente Alberto Fernández, que decidió dedicar los últimos meses de su gestión a intentar evitar que el trazo mayor de la lapicera que armará las listas esté en manos de Cristina Fernández de Kirchner.

Y en su cruzada internista, Fernández impulsa con vehemencia la candidatura presidencial de Daniel Scioli, aunque no abiertamente. Aunque no lo reconozcan, el ex gobernador es el candidato del “albertismo“. De todas formas, el exmotonauta es consciente de la mochila de plomo que representa presentarse como el candidato del Jefe de Estado, cuya imagen negativa roza el 70%.

Ya soy grande para ser el candidato de alguien”, afirma Scioli en cada oportunidad que encuentra, al tiempo que confirma que “el candidato de Alberto Fernández es que haya PASO”, reconociendo que las múltiples candidaturas sin consenso -ni mayor intención de voto– que se enfrentarán a la mayoría peronista sólo existen por la intransigencia del primer mandatario.

Sabiendo que el grueso del panperonismo se encolumna tras las estructuras aliadas del Kirchnerismo y el Massismo, Scioli busca recoger a figuras periféricas a estos espacios. Y su ambulancia recoge a los heridos menos pensados.

Concretamente, el embajador argentino en Brasil apunta a dos protagonistas de polémicas de los últimos años: el ministro bonaerense de Seguridad Sergio Berni y el ex ministro de Economía Martín Guzmán.

Scioli y Berni se conocen desde el gobierno de Néstor Kirchner, y desde entonces mantienen una amistad personal con encuentros recurrentes. Y el actual funcionario bonaerense comparte la mirada del ex gobernador en torno a la necesidad de las PASO.

En 2021, Berni fue muy crítico de la conducción del Frente de Todos por no haber ido a primarias. Desde su círculo político aseguraron que si llegara a ser candidato después del 24 de junio (día del cierre de listas) podría dedicarse a la campaña full time y tener que dejar su cargo.

El ministro de Seguridad de la Provincia no quiere que Sergio Massa sea el candidato único, y en esa cruzada está dispuesto a ayudar a Scioli. No obstante, si bien hay voces que adelantan que el ministro de PBA será candidato del sciolismo en esta elección, desde ambos lados lo desmienten por ahora.

En cuanto a Guzmán, el economista y el embajador almorzaron el domingo pasado en La Ñata, en la casa del candidato a presidente en ese distrito del conurbano bonaerense.

Desde el entorno del ex ministro de Economía –responsable de la polémica en el oficialismo en torno al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI)- aseguran que Scioli y Guzmán sembraron una buena relación desde la gestión. “Se llevan muy bien desde siempre”, afirman al tiempo que comentan que ambos se reúnen asiduamente a comer, “jugar al paddle” y que Scioli le consulta sobre matera económica constantemente.

No obstante, y al igual que con Berni, este lunes tanto desde el sector de Scioli como del de Guzmán negaron que el ex gobernador de la Provincia de Buenos Aires le haya ofrecido una candidatura al economista, por ahora al menos.

Otra sorpresa que tiene guardada Scioli es en la Ciudad de Buenos Aires. En la capital federal el exmotonauta también necesita un candidato propio, y el apuntado sería Nito Artaza. El actor, humorista y ex senador correntino de la UCR es el elegido para la PASO en la Ciudad.

¿Qué hará Cristina?

Mientras Scioli recibe el apoyo de Alberto Fernández, no lo estaría consiguiendo de Cristina Kirchner. No obstante, la vicepresidenta no intervendría para que decline su candidatura ni le va a pedir a Scioli que se baje.

Lo que sí puede hacer -por omisión- es “dejar solo” a Scioli. Esto significa, que ni siquiera lo apoye -o siquiera lo mencione- públicamente.

Desde diciembre del 2022, tras la sentencia en la causa Vialidad, CFK reiteró en cada oportunidad que pudo que “cada compañero, cada dirigente, cada militante, tiene su bastón de mariscal en la mochila, sáquenlo y no le pidan permiso a nadie“.

Cristina busca generar las condiciones para la transición dirigencial en el peronismo, y parte de eso radica también en no ser la única encargada de “jugadas magistrales” que ordenen todo el tablero. La vicepresidenta impulsa que la dirigencia peronista ordene sus propias cartas y le presenten no sólo el tan aclamado programa de gobierno, sino también la posible fórmula que lo encarne.

Por eso, aunque no pedirá que se baje Scioli, tampoco le exigirá a Axel Kicillof a que “suba” a la candidatura presidencial. El actual gobernador bonaerense quiere ir en busca de su reelección, pero desde su entorno siempre aclararon que haría lo que CFK indicara, ante las sugerencias de algunos sectores que pretendían empujarlo a la lucha por el Sillón de Rivadavia, bajo el argumento de que sería quien mejor retiene los votos kirchneristas a nivel nacional.

La no injerencia de Cristina también va a tono con lo que busca el entorno del ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro, quien sí busca dirimir su intención de voto en las PASO, para verse fortalecido ante Scioli.

La dos veces presidenta sugirió que “los hijos de la generación diezmada tomen la posta“, y aunque no le dio su bendición explícita ni se mostró junto a él, sí le facilitó recursos para la campaña, como su propio equipo de prensa y redes.

Intendentes con Kicillof

La decisión de Cristina es exactamente lo que esperaba Kicillof para poder encarar lo que queda hasta el 24 de junio con la mira puesta en la reelección bonaerense.

En esa lógica, el Gobernador se recuesta en los intendentes, gremios y diferentes espacios que lo acompañaron durante su primer mandato. La semana pasada estuvo dos horas reunido en Casa de Gobierno con los intendentes del conurbano, quienes siguen encolumnados detrás de su figura. “Es el que más mide”, afirman a viva voz.

Ganar la Provincia para ganar la Nación es el único objetivo que tenemos”, le dijo Kicillof a los más de 20 intendentes de la primera y tercera sección electoral.

Los jefes comunales de la provincia prefieren no meterse en la discusión por si hay o no PASO, dando pase libre a la posibilidad de competir. No obstante, en ese camino, el grueso de los intendentes claman por Kicillof, a quien las encuestas señalan como claro favorito.

Esta situación deja en offside al sciolismo, que en PBA se recuesta en la figura de Victoria Tolosa Paz, la ministra albertista de Desarrollo Social que pretende disputar el Sillón de Dardo Rocha.

De hecho, los caciques peronistas analizan que la proliferación de estas candidaturas se deben justamente al silencio de CFK, y que por eso hay espacio para que sectores con menos sustento se instalen como candidateables. En todo caso, especulan que eventualmente Tolosa Paz y Scioli “acepten las reglas generales” y se ordenen dentro del esquema peronista.

Mencionadas en esta nota:

Las últimas noticias

Seguinos en redes

Offtopic: