10.9 C
Bahía Blanca
viernes, abril 12, 2024

Primer debate presidencial 2023: Las propuestas de Massa, el negacionismo de Milei y los furcios de Bullrich

Este domingo tuvo lugar en Santiago del Estero el primer debate entre los cinco candidatos presidenciales de las elecciones 2023. Mostrando una evidente preparación previa, ningún postulante arriesgó de más y todos se mostraron en un juego predefinido. Massa adelantó propuestas, Milei hizo gala de su apología a la dictadura y Bullrich trastabilló en materia económica.

Sergio Massa, de Unión por la Patria; Javier Milei, de La Libertad Avanza; Patricia Bullrich, de Juntos por el Cambio; Myriam Bregman, del FIT, y Juan Schiaretti, de Hacemos por nuestro País, discutieron durante 90 minutos y lo volverán a hacer el domingo que viene en la facultad de Derecho de la UBA.

El tono del debate fue controlado y previsible, a excepción de un único momento en que Javier Milei protagonizó la única falta al reglamento que le valió quedar en ridículo ante la corrección de los moderadores.

El debate -aunque más bien fue un intercambio de exposiciones- se dividió en tres ejes temáticos ("Economía", "Educación", "Derechos Humanos y Convivencia Democrática") seguidos por rondas de preguntas cruzadas.

Durante los ejes temáticos cada candidato tenía hasta cinco oportunidades -en total- para hacer uso del "derecho a réplica", donde podían contestar a exposiciones ajenas en las que se hayan sentido aludidos o cuestionar alguno de los dichos de un adversario en particular. Esta fue la gran novedad del formato, aunque duró poco ya que la gran mayoría de estas "réplicas" se utilizaron durante el primer eje (Economía) y luego el grueso del debate transcurrió sin respuesta de ningún candidato.

VOS PODÉS HACER TU APORTE
Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestro medio y porque buscás fuentes de información alternativas a los medios corporativos que expresen otras voces. Ayudanos a construir más y mejor periodismo.

Colaborar

Como era de esperarse, el candidato de UP y el libertario protagonizaron el grueso de las confrontaciones, eligiéndose mutuamente como los principales adversarios de la velada; mientras que Patricia Bullrich intentaba -sin éxito- colarse como tercera en discordia, pero recibiendo pocas respuestas de los dos primeros.

En tanto, la abogada de izquierda y el gobernador cordobés le hablaron al voto propio, y pese a algún aislado momento de protagonismo, quedaron relegados de los principales reflectores de la noche.

Las propuestas de Massa

Con traje presidenciable, Massa hizo una breve autocrítica por las expectativas incumplidas del actual gobierno de UP, y pasó la mayor parte de su tiempo proponiendo a futuro, hablando de "su gobierno" ("Viene una etapa nueva, mi gobierno, no este gobierno”) y adelantando propuestas concretas.

El primer tema a debatir era la economía, de la cual Massa podía ser el blanco predilecto de los demás candidatos, siendo el actual ministro de la cartera económica del gobierno. Así todo, el ex intendente de Tigre salió airoso del primer round y logró el objetivo de confrontar con la propuesta económica de Milei.

"Milei plantea un modelo de dolarización que sólo tres países tienen en el mundo: Zimbawe, El Salvador y Ecuador", le endilgó en reiteradas ocasiones.

"No era parte hasta asumir como ministro pero pido disculpas", dijo el candidato oficialista durante el bloque Economía, en en el que anunció -entre otras iniciativas- una "moneda digital argentina, una ley de blanqueo para que los que que tienen dinero en el exterior lo puedan usar libremente sin nuevos impuestos, y subir penas de la ley penal cambiaria y tributaria, con cárcel para los evasores".

"Vamos a implementar un sistema tributario mas progresivo, a bajarle el IVA a todos los trabajadores, a seguir bajando impuestos como el de las Ganancias, y a poner sobre la mesa beneficios de empresas que roban casi 4 puntos y medio del PBI con la protección de algunos sectores de la política argentina", sentenció Massa.

Sobre la llamada moneda digital argentina, explicó: "Así como tus hijos plantean en su economía de plataforma la posibilidad de comerciar con el celular o con la tarjeta, lo vamos a hacer de manera global para toda la Argentina".

Más allá de las propuestas, Massa llevó un cúmulo de iniciativas para mostrarse como un eventual jefe de Estado abierto al diálogo. De ahí la consigna de insistir con la convocatoria a un gobierno de unidad nacional. En ese sentido, y ante la pregunta insidiosa de Milei, Massa confirmó que convocará a la Unión Cívica Radical (UCR) a conformar ese nuevo gobierno y ahora además abrió la puerta a los libertarios, ante una pregunta del aspirante de LLA que pareció un centro al área para que cabeceara.

"No importa que vengan del radicalismo, del PRO, o inclusive del partido de Javier Milei, y sobre todo de las provincias argentinas", redondeó Massa, referenciando un gobierno que incluya peronistas, radicales y liberales, con un esquema federal.

El ministro no sólo apuntó a Milei. También hubo un par de frases filosas dedicadas a Bullrich, como cuando reconoció coincidir con el libertario en no haber escuchado el plan económico de JxC.

Sin embargo, disparó el principal misil contra Bullrich cuando le recordó su pasado en la Alianza.

"Le quiero agradecer a Patricia, porque me permitió una de las satisfacciones más grandes de mi vida. Ella habla de los jubilados, pero me tocó a mí ver la sonrisa de los jubilados cuando tuve que devolver el 13% que ella descontó", lanzó en referencia a la medida adoptada por el gobierno de Fernando de la Rúa del que Bullrich fue ministra.

El momento más picante entre Massa y Milei se generó gracias a la figura del Papa Francisco:

"Javier, más que una pregunta, te quiero hacer un pedido. La Argentina tiene millones de fieles católicos y ofendiste al jefe de la iglesia. Quiero pedirte que aproveches estos 45 segundos para pedirle perdón al Papa, que es el argentino más importante de la historia", le achacó.

Ante este comentario, el libertario solo atinó a mentir: Milei dijo que esas declaraciones fueron antes de entrar a la política, cuando en realidad ocurrieron en una entrevista de hace dos semanas con el periodista estadounidense Tucker Carlson, transmitida en Twitter. Dijo que había pedido disculpas, pero no hay registro de que lo haya hecho.

El negacionismo de Milei

El candidato libertario hizo un esfuerzo extra para conservar la calma y no explotar en uno de sus habituales estallidos de furia, para así mostrarse con un traje de talla para un presidente. Optó por no quitarse los lentes en ningún momento y utilizar un vocablo complejo ("ataque ad populum", "déficit cuasifiscal", "Leliq") para parecer sofisticado y conocedor.

El momento más polémico del liberal tuvo lugar al turno del eje en Derechos Humanos, donde replicó el discurso negacionista respecto al genocidio de la última dictadura en Argentina.

Para Milei, en los años '70 hubo una supuesta "guerra" entre el Estado y las guerrillas, algo negado por especialistas y organismos de DD.HH. nacionales y extranjeros. Y sobre el resultado, dijo que el primero "cometió excesos" -y no un genocidio- y las segundas fueron quienes realmente cometieron crímenes de lesa humanidad, algo también rechazado por la Justicia.

El colmo llegó cuando negó que hayan habido 30 mil detenidos-desaparecidos, y afirmó que habrían sido 8.753. Semejante supuesta "precisión" no se habían escuchado nunca en un foro de esa importancia, límite que ni siquiera Victoria Villarruel, su negacionista compañera de fórmula, se atrevió a cruzar.

Ante tal ofensa a la memoria democrática, Myriam Bregman -la única que tenía derechos a réplica y experiencia en los juicios de lesa humanidad- fue la encargada de refutar al libertario.

Los furcios de Bullrich

La candidata de Juntos por el Cambio hizo todo cuanto pudo para intentar colarse como una de las tres protagonistas de la noche. Sin embargo, pese a un arranque fuerte, su imagen se fue desdibujando con el pasar de los minutos, repitiendo la consigna de "eliminar al kirchnerismo" y evitando abiertamente revelar siquiera un punto de su propuesta económica.

El ítem económico era el más temido en las filas de JxC, ya que es el punto más flojo de la candidata. Sus temores se confirmaron cuando Bullrich balbuceó un intento de discurso a la hora de exponer sobre esta materia. "Voy a borrar del mapa la inflación. Sin atajos, sin mentiras y sin cuentitos", dijo Bullrich y luego intentó enumerar las virtudes necesarias para ello:

"Primero, un programa claro, concreto e integral que solucione todos los problemas de fondos. Ese programa, lo tengo -dijo, sin decir absolutamente nada del mismo-. Segundo, un equipo económico coherente y honesto con Carlos Melconian a la cabeza. Ese equipo, ese liderazgo y esa realidad ya la tengo. Lo tengo a Carlos Melconian -repitió-. Tercero, la decisión política, el temperamento y el coraje para hacer los cambios que la Argentina necesita. Y ustedes saben que yo lo tengo".

A continuación, su intervención se desdibujó completamente:

"Por eso, ustedes, han inventado y siguen con la inflación (sic). Yo vengo a eliminar la inflación. Crecer y exportar es lo que te beneficia si no tenés inflación. Tenés menos posibilidades de cerrar empresas, tenés más posibilidades de generar empleo, de lograr un país competitivo, del que cada uno de los sectores de la población avance. Cuando no hay inflación comprás sin sorpresas, podés comprar una casa. Sin inflación, no la comprás. Es así de simple y duro", dijo.

La expresión "Sin inflación no podés comprar una casa" le valió una lluvia de críticas y burlas por redes sociales.

Schiaretti y Bregman

El gobernador cordobés, Juan Schiaretti, le habló exclusivamente al votante de su provincia, a la que aprovechó en cada oportunidad para describir con los mejores elogios. En pocas palabras, todas las propuestas de Schiaretti se basaron en imitar el "modelo cordobés".

Su punto más flojo, sin embargo, fue cuando le prometió a Javier Milei que apoyaría parte de su programa de gobierno si este llegara a ser presidente. Una promesa de gobernabilidad que le quitó el traje de candidato presidencial y lo mostró como referente de una de las 24 provincias.

En tanto, Myriam Bregman dedicó la gran mayoría de sus derechos a réplica a expresarse en el eje de Derechos Humanos, donde su trayectoria como abogada en juicios de lesa humanidad le valió una ventaja considerable respecto a los demás candidatos.

Sin embargo, fuera de ese eje, la candidata del FIT brilló por las ausencias de propuestas innovadoras, y repitió las consignas tradicionales que la izquierda trotskista repite en Argentina desde hace décadas. Así todo, se permitió responder con ironía, sarcasmo y hasta humor varios cuestionamientos de sus adversarios.

Sus momentos más destacados fue cuando confrontó con Milei: “Milei no es un león, es un gatito mimoso de los poderes económicos” y cuando le preguntó al libertario si lo que le había dicho “se lo dictó (Mauricio) Macri o lo sacó de Rincón del Vago”.

Podría interesarte:

Las últimas noticias

Latest Posts

.links span { display:none }