La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, actualizó el número de víctimas por los sismos que sacudieron al país: Hasta ahora hay 589 muertos y 2.980 heridos, al menos 25 países ya enviaron equipos y EEUU redujo temporalmente las sanciones para permitir la entrada de ayuda humanitaria.
Venezuela atraviesa una de las catástrofes naturales más graves de su historia reciente tras los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país el miércoles por la tarde. El balance oficial asciende a 589 muertos y 2.980 heridos, mientras que unas 200 personas permanecen atrapadas bajo los escombros.
Sin embargo, la cifra de desaparecidos ya supera las 38.000 personas. Las autoridades confirmaron además que se produjeron 214 réplicas desde los primeros movimientos, que 2.927 familias resultaron damnificadas y que 250 edificios fueron afectados o destruidos.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, actualizó el balance de víctimas y declaró al estado de La Guaira zona de desastre natural, la región más golpeada por los sismos. En esa área se registraron escenas de saqueos a comercios y viviendas colapsadas.
Rodríguez anunció además la creación de un fondo de emergencia destinado a la reconstrucción de escuelas, hospitales y viviendas, que se financiará con 200 millones de dólares provenientes del Fondo Monetario Internacional.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, calificó la situación como la crisis sismológica “más severa” de los últimos treinta años. En conferencia de prensa en Caracas, el legislador advirtió que la simultaneidad de los dos eventos principales “potenció la capacidad destructiva” sobre varios estados del país, especialmente Caracas y La Guaira.
En el plano operativo, Hospitales Quirúrgicos Móviles de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana fueron desplegados durante la madrugada del jueves hacia La Guaira para reforzar la atención médica en una zona donde varios hospitales resultaron dañados y debieron evacuar pacientes.
Desde Nueva York, donde permanece detenido junto a Cilia Flores en una prisión federal tras su secuestro, Nicolás Maduro publicó un mensaje en el que llamó a la “máxima unión nacional” y aseguró estar en “oración permanente” por el pueblo venezolano.
Al menos 25 países enviaron equipos e insumos
Según informó Naciones Unidas, al menos 25 países enviaron equipos de búsqueda y rescate. Se trata de grupos con más de un millar de rescatistas en total.
De ellos, 17 son equipos urbanos especializados, provenientes de Suiza, Estados Unidos, Países Bajos, Francia, Qatar, República Checa, Alemania, Jordania, Reino Unido, España, Chile, Colombia, Ecuador, Italia, El Salvador y México.
Los equipos de Suiza, Estados Unidos, Italia, Colombia, El Salvador, México y Chile ya habían llegado al país al momento de redactarse este artículo; el resto estaba previsto que lo hiciera en las próximas horas.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) liberó 15 millones de dólares de su Fondo Central de Respuesta a Emergencias. El jefe de la oficina, Tom Fletcher, lo anunció en sus redes sociales:
“Estamos coordinando el despliegue de equipos de búsqueda y rescate urbanos de todo el mundo, y se esperan más refuerzos. Esta noche se suman más compañeros junto con los equipos de rescate suizos. He liberado 15 millones de dólares del fondo de emergencia. Cada hora cuenta”.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmó que el viernes enviaría una misión humanitaria a bordo de un avión KC-390 de la Fuerza Aérea Brasileña, con 36 bomberos de los estados de São Paulo, Minas Gerais y Paraná, cuatro técnicos de la Defensa Civil Nacional y otros cuatro de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones.
Para el sábado, anunció un segundo vuelo con equipamiento para armar un hospital de campaña, además de cien purificadores de agua con paneles solares, medicamentos e insumos médicos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó el envío de 250 militares y cinco perros rescatistas desde la Secretaría de Defensa Nacional.
La secretaria general de Naciones Unidas confirmó a través de su portavoz, Stéphane Dujarric, que el organismo está “movilizando asistencia y trabajando en estrecha colaboración con el gobierno” venezolano, mientras que el secretario general António Guterres se declaró “profundamente entristecido” por la situación.
Argentina y el problema de romper relaciones
El gobierno de Javier Milei anunció el envío de ayuda humanitaria a Venezuela. Según detalló el vocero Adrián Ravier, Argentina pondrá a disposición médicos con equipamiento y medicamentos, ambulancias, enfermeros, un avión Embraer de 40 plazas, un Hércules C130 de la Fuerza Aérea Argentina y una aeronave de Aerolíneas Argentinas.
A eso se suman personal militar especializado en catástrofes con perros de la Armada y el Ejército, 134 carpas, 48 kits de cocina, colchones, camillas y aires acondicionados. El canciller Pablo Quirno confirmó haber hablado directamente con su par venezolano, Yván Gil:
“Acabo de comunicarme con el Canciller de Venezuela, Yván Gil, a quién le expresé, de parte del gobierno de Argentina, nuestra solidaridad y la disposición de proveer asistencia humanitaria en estos difíciles momentos que atraviesan. Nuestros equipos permanecen en contacto y coordinación“.
Son embargo, la coordinación del envío de ayuda está afectada por un problema creado por el propio gobierno: Argentina cortó relaciones diplomáticas con Venezuela por la confrontación ideológica entre Milei y Maduro, lo que ahora afecta el funcionamiento de la embajada.
Desde entonces, la sede de la embajada quedó primero bajo custodia brasileña y, tras el deterioro de la relación entre Milei y Lula, pasó a enero de este año a manos del gobierno de Italia, con el que Milei mantiene mejor relación.
Esa triangulación diplomática es ahora el canal a través del cual Argentina pretende asistir tanto a los venezolanos en el terreno como a los inmigrantes venezolanos residentes en el país que buscan dar con el paradero de sus familiares.
La situación expone las consecuencias prácticas de una confrontación política que, en el contexto de una catástrofe humanitaria, dificulta la coordinación directa entre gobiernos.
Estados Unidos dejó expuesto el impacto de las sanciones
La respuesta de Estados Unidos al terremoto puso en evidencia, de manera involuntaria, la profundidad de las restricciones económicas que Washington mantiene sobre Venezuela desde hace años.
Para permitir el ingreso de ayuda humanitaria y transacciones financieras vinculadas a la emergencia, el Departamento del Tesoro debió emitir una licencia especial (la Licencia General 60, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros) que autoriza “transacciones relacionadas a los esfuerzos de alivio por terremoto en Venezuela”.
La medida tendrá vigencia hasta el 23 de octubre de 2026 y aplica exclusivamente a operaciones vinculadas a las tareas de socorro.
El hecho de que se requiera una autorización formal para que el dinero y los recursos puedan entrar al país ilustra el alcance del régimen de sanciones vigente, que durante años limitó el acceso de Venezuela al sistema financiero internacional.
En el plano operativo, el mayor general del Cuerpo de Marines, Kevin J. Jarrard, llegó a Caracas para coordinar la respuesta estadounidense sobre el terreno, según confirmó la Embajada de Estados Unidos en Venezuela.