Elecciones en Colombia: Gustavo Petro y Rodolfo Hernández irán a balotaje

Este domingo Colombia se celebraron los comicios presidenciales. El candidato de izquierda Gustavo Petro fue el más votado por amplia diferencia, superando el 40% de los votos.  Pero al no alcanzar la mitad más uno de los votos, deberá ir a balotaje el próximo 19 de junio contra el empresario ultraderechista Rodolfo Hernández, el “Trump colombiano” admirador de Hitler. Dos modelos antagónicos de país en disputa.

Este desenlace de primera vuelta había sido anticipado como posibilidad en las últimas semanas. Hernández, exalcalde de Bucaramanga y candidato “outsider” con discurso anticorrupción y anti-política, había comenzado un ascenso en las encuestas, en simultáneo con el estancamiento de Gutiérrez, el candidato del uribismo. El debate en los últimos días antes de la contienda era justamente saber a quién se mediría Petro en caso de segunda vuelta.

Lo que se disputa hoy es el cambio, los partidos aliados al gobierno de Duque, el presidente Duque, su proyecto político ha sido derrotado. Creo que la votación total de Colombia lo que lanza es ese mensaje central al mundo, se acaba un período, se acaba una era. Ahora se trata de construir un futuro, de ver qué es lo que vamos a hacer con Colombia, qué es lo que la sociedad colombiana quiere de su propio país”, afirmó Petro al tomar la palabra.

Hemos propuesto un cambio real y estable, verdadero, en donde la familia, que es la primera comunidad pueda fortalecerse, se fortalece si la comida llega a la casa, si frenamos importaciones caras para producir en Colombia (…) queremos un cambio que construya paz, acabe la violencia”, señaló Petro, quien durante su discurso criticó a su próximo contrincante que “combate la corrupción por Tik Tok”, pero tiene una causa por corrupción.

Petro se dirigió a varios sectores, como al empresariado, a quien le propuso escoger un modelo de “justicia social y estabilidad económica”. El mensaje de cara a la ciudadanía fue para resaltar la cercanía de una victoria el próximo 19 de junio:

Solo necesitamos un millón de votos más, invito a toda esta militancia, a ese activismo, a convencer con tranquilidad, con amor, a la familia, a la comunidad en la que se vive o se estudia”.

La historia de Petro

Gustavo Petro es la figura más importante de la actual izquierda colombiana. Con 62 años, este político y economista había ganado la elección interna del Pacto Histórico el 13 de marzo con el 80 por ciento de los votos. Las encuestas lo muestran como el que tiene más posibilidades de ganar la Presidencia.

No es su primera candidatura a la Presidencia de Colombia. Compitió por el Polo Democrático Alternativa en las elecciones de 2010, cuando tras vencer en la interna a Carlos Gaviria se presentó en fórmula con Clara López. En las elecciones en las que Juan Manuel Santos accedió a la Presidencia, quedó en cuarto lugar, con 9,1% de los votos (más de 1.300.000 adhesiones).

En las elecciones de 2018, tras su experiencia como alcalde de Bogotá (2012-2015), volvió a competir por la Presidencia y mejoró su desempeño, aunque no logró el triunfo. En primera vuelta obtuvo 25% de los votos (unos 4,8 millones) y en la segunda fue derrotado por el actual presidente, el derechista Iván Duque, a pesar de que logró trepar al 41,77% del padrón.

En esa campaña electoral recibió duros ataques de la derecha por supuestos vínculos con el chavismo y organizaciones guerrilleras, una campaña de desprestigio que terminó afectando sus posibilidades. Cuatro años después, sin embargo, las críticas parecen no afectarlo tanto como en el pasado.

Petro se hizo militante de la guerrilla urbana Movimiento 19 de abril (M-19) en 1977, una agrupación nacionalista de izquierda y socialista que buscaba instaurar una democracia real en Colombia. y llegó a utilizar el seudónimo “Comandante Aureliano”, por el coronel Aureliano Buendía, personaje de la novela “Cien años de soledad”, de Gabriel García Márquez.

En 1985 fue capturado y condenado por porte ilegal de armas y conspiración. Estuvo detenido hasta 1987 y tras su liberación participó en negociaciones por salidas pacíficas al conflicto armado en Colombia, aunque nunca tuvo un papel de liderazgo dentro de la estructura del M-19.

A la salida de la cárcel, completó sus estudios en Economía en universidades del extranjero. Fue alcalde de Bogotá entre 2014 y 2015, estuvo en la Cámara de Representantes (1998-2006) y fue senador de la República en dos oportunidades (2006-2010 y desde 2018 hasta la actualidad).

El “Trump colombiano” que pasó a la segunda vuelta

Rodolfo Hernández, a quien muchos consideran “el Trump colombiano“, llegó a instalarse en la segunda vuelta para competir con Petro basado en un discurso anticorrupción que aprendió a dominar con soltura en redes sociales como TikTok.

Sin embargo, este ingeniero civil y empresario que se vende como un “outsider” de la política tiene unas 30 investigaciones abiertas por agresiones contra funcionarios públicos, y fue acusado por la Fiscalía en mayo del año pasado como responsable del delito de interés indebido en la celebración de contratos. Este caso se refiere a presuntas irregularidades en la implementación de nuevas tecnologías de residuos sólidos.

Hernández es uno de esos millonarios que, en el imaginario que logró instalar, por ser millonario “no va a robar”. Ideas calcadas de la campaña de Mauricio Macri en Argentina.

Una de las mayores polémicas de Hernández fue cuando se reconoció abiertamente “seguidor” de Adolf Hitler, el dictador nazi culpable de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto.

A fines de junio del año pasado, Hernández anunció que sería candidato a presidente. Poco después se viralizó el audio de una entrevista que había dado a Noticias RCN en 2016 en la que decía: “Yo soy seguidor de un gran pensador alemán que se llama Adolfo Hitler“.

Posteriormente se disculpó por esa frase, diciendo que era un lapsus, que en realidad hablaba del científico Albert Einstein, aunque resulta curioso que no acertara ni con el nombre ni con el apellido, de pronunciación diferente.

Hernández también se mostró contrario a que las mujeres se dediquen a la política, porque “la mujer metida en el gobierno a la gente no le gusta”. En una ocasión dijo que las inmigrantes venezolanas en Colombia se han convertido en “fábricas para hacer niños pobres”.

Tras enumerar la larga lista de frases polémicas, se puede concluir que no son ningún lapsus, sino una forma de pensar conservadora, más cercana al uriburisimo colombiano y al movimiento de la “alt-right” que se despliega por todo el continente.

Sus pocas propuestas de campaña se limitan a donar el sueldo de presidente, cerrar embajadas, eliminar la consejería presidencial sobre igualdad de la mujer y sacarle los vehículos oficiales a los congresistas

El panorama para Petro en la segunda vuelta se complica, porque Federico Gutiérrez, el candidato asociado directamente al uribismo y favorito del establishment que quedó en tercer lugar, ya manifestó su apoyo para Hernández. Aún así, las primeras encuestas arrojan una mayor intención de voto para Petro, pero por pocos puntos de diferencia.

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