La inflación de julio llegó al 7,4% mensual, el nivel más alto desde la explosión de la convertibilidad a principios de los 2000. Con el ritmo actual, las proyecciones para agosto advierten que continuará la escalada y como respuesta el Banco Central volvió a subir la tasa de interés y la llevó a 69,5%.
En los siete primeros meses, los precios acumulan un incremento del 46,2% y en la comparación anual el número se ubica en el 71%, lo cual no tiene antecedentes desde los últimos coletazos de la hiperinflación que terminó con el gobierno de Raúl Alfonsín y abrió la puerta al ciclo neoliberal de Carlos Menem. Para fin de año, la inflación podría superar el 90%.
La disparada de los precios de este mes tuvo su causa principal y momento culmine en la renuncia intempestiva del exministro de Economía Martín Guzmán del sábado 2 de julio y las siguientes 48 horas sin autoridades en el Palacio de Hacienda. A esto se le sumó la crisis política del frente gobernante, cuando el presidente Alberto Fernández todavía se negaba a dialogar con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El descontrol de la brecha cambiaria en un contexto de restricción de importaciones y una crisis política en el propio gobierno de dimensiones inéditas provocó que durante varias jornadas las cadenas de suministro se rompieran, con listas sin precios, retención de mercadería o venta a remito abierto. La falta de referencia sobre el costo de reposición de la mercadería en un contexto de fuerte demanda fue el caldo de cultivo para una remarcación masiva. En el Gobierno resumen: “el costo de una devaluación, sin haber devaluado“.
Los pronósticos para agosto
Luego de que se conociera el Índice de precios al consumidor (IPC) varios economistas afirmaron que la suba de precios se mantendrá elevada en agosto. Desde la consultora Ferreres proyectan un 6,3% para agosto considerando que la primera semana fue muy mala, “con una variación de más de 3%”, en particular, con un fuerte impacto del transporte, que subió 40% en colectivos y trenes y de prepagas entre los regulados, pero también con alzas significativas en indumentaria y en materiales para la construcción.
En tanto, la consultora Eco Go estima una inflación del 6,1% para agosto. “Todavía es un dato bastante preliminar igualmente, pero esperamos que se ubique por debajo de la inflación de julio”, destacaron.
Un poco más moderada fue la proyección de Ecolatina, que para agosto proyecta una inflación desacelerándose a la zona del 6%. Por debajo de la estimación de Ecolatina se ubicó la de la consultora Econviews, la cual proyectó un 5,9% para agosto. En línea con Econviews también se ubicó el cálculo de Analytica que espera también que la suba de precios de este mes alcance el 5,9%, por debajo del índice de julio pero uno de los más altos del año.
En tanto, la proyección de la Fundación Libertad y Progreso para la primera semana de agosto fue de 4,3%, casi un punto menos que en el mismo periodo de julio (5,2%). “El mayor impulso viene de los rubros de transporte y recreación, que registraron aumentos de dos dígitos”, destacaron.
Suba de las tasas de interés
En este contexto de disparada de los precios, y para fomentar el ahorro en dólares, el Banco Central (BCRA) dispuso elevar en 950 puntos básicos la tasa de política monetaria y así el tipo de interés nominal anual de las Letras de Liquidez (Leliq) a 28 días pasó de 60% a 69,5%, informó el jueves por la tarde la entidad.
Simultáneamente, para aumentar el incentivo al ahorro en pesos, el BCRA elevó los límites mínimos de las tasas de interés sobre los plazos fijos de personas humanas, estableciendo el nuevo piso también en 69,5% anual para las imposiciones a 30 días hasta $10 millones. Para el resto de los depósitos a plazo fijo del sector privado la tasa mínima garantizada se establece en 61%.
“Luego de dos meses en los que la inflación mostró una tendencia a la baja, los precios se aceleraron en julio en el contexto del incremento que se observó en la volatilidad financiera a nivel local y que afectó negativamente a las expectativas de inflación“, señaló la autoridad monetaria en su comunicado.
En ese sentido, explicó que:
“Debido a ello, el BCRA considera necesario incrementar una vez más la tasa de política monetaria y acelerar así el proceso de normalización de la estructura de tasas de interés activas y pasivas de la economía para acercarlas a un terreno positivo en términos reales, en consonancia con los Objetivos y Planes para 2022 establecidos en diciembre de 2021″.
El organismo que conduce Miguel Pesce sostuvo también:
“La suba en la tasa de política contribuirá a reducir las expectativas de inflación en lo que resta del año y a consolidar la estabilidad financiera y cambiaria alcanzada luego de los eventos disruptivos de los últimos dos meses que motivaron la intervención del BCRA en el mercado secundario de títulos públicos”.
Además, anticipó que habrá nuevas subas de tasas en los próximos meses:
“El BCRA continuará calibrando la tasa de interés de política en el marco del proceso de normalización de la política monetaria en marcha, prestando especial atención a la evolución pasada y prospectiva del nivel general de precios y la dinámica del mercado de cambios”, indicó la entidad monetaria.
Aun así, adelantó que espera una desaceleración de la suba de precios:
“El BCRA fijó la tasa de interés de la Leliq a 180 días en un nivel efectivo anual menor que su correspondiente a 28 días, proyectando una desaceleración del proceso inflacionario“.
¿Cómo afrontará el gobierno esta situación?
Independientemente de las proyecciones, el gobierno nacional encara políticamente la resolución de la dispara de precios. El ministro de Economía Sergio Massa dijo días atrás que julio y agosto serían meses muy malos en términos inflacionarios, pero que a partir de allí el índice irá a la baja.
Por ahora, el gobierno se concentra en el ordenamiento macroeconómico, que apunta a bajar el nivel de incertidumbre y reducir la brecha cambiaria.
El nuevo secretario de Comercio es Matías Tombolini, quien está comenzando la ronda de reuniones con las empresas de consumo masivo. Como novedad frente a gestiones anteriores, también tendrá a su cargo la botonera de las licencias de importación, con lo cual se espera que vincule su aprobación a los compromisos de precios.