En el marco de la Megacausa Zona 5, concluyó la defensa del genocida Raúl Artemio Domínguez, quien ya posee dos condenas a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad, y continuó haciendo lo propio la defensa de Osvaldo Lucio Sierra, quien también tiene una condena previa a prisión perpetua.
En la audiencia del martes 15 de abril, la centésima vigésima octava del presente debate, se pudo escuchar en primer lugar el final del alegato del defensor Walter Tejada (hijo), abogado de Raúl Artemio Domínguez, alias “el abuelo”, el cual había comenzado la semana anterior.
Posteriormente, continuó el defensor particular del genocida Osvaldo Lucio Sierra, el abogado Carlos Carrizo Salvadores, quien luego de poco más de una hora -aproximadamente a las 13:40 horas– decidió cortar la exposición.
La defensa de Domínguez, guardia en el Centro Clandestino “La Escuelita”, fue detallada en la nota de la semana pasada, quien cerró su alegato los primeros minutos de la audiencia del martes.
La lentitud como protagonista
La jornada de juicio, realizada por excepción el día martes y no el habitual jueves, comenzó faltando 15 minutos para las 10 horas. El defensor Tejada (h) utilizó los primeros 45 minutos de la audiencia para cerrar su alegato en defensa de su representado.
El Tribunal informó que el juez Sebastián Foglia tenía que participar de una audiencia a las 11 horas, en el medio de la jornada, por lo que a las 10.30 cortaron la sesión, retomándola dos horas después, es decir, a las 12.30 del mediodía.
El alegato siguiente del abogado Carrizo Salvadores le insumió un poco más de una hora de alocución. En total, el martes pasado se registró una audiencia real de poco menos de dos horas de exposiciones.
La lentitud y el escaso tiempo empleado en cada audiencia es algo pocas veces visto en la historia de los juicios de Lesa Humanidad, contrariando, además, todas las reglas previstas y aconsejadas para estos tipos de juicios. Recordamos que las audiencias de debate en esta Megacausa se realizan escasamente una vez por semana.
De Tucumán a Bahía de la mano de Vilas
La defensa particular prosiguió con el alegato del coronel retirado del Ejército Osvaldo Lucio Sierra. Sierra formó parte del grupo de agentes traídos por el propio General Acdel Vilas a Bahía Blanca, para ocupar cargos importantes en la órbita de inteligencia y desde allí ejecutar el plan criminal.
Prestó servicios en el Destacamento de Inteligencia 181 y luego en el Departamento II de Inteligencia del Comando del V Cuerpo de Ejército. Antes de llegar a Bahía Blanca, tuvo una destacada actuación en el llamado “Operativo Independencia” en la provincia de Tucumán, donde fueron emboscados y asesinados numerosos militantes del ERP-PRT.
Dicho operativo se define como aquel donde las Fuerzas Armadas pusieron en marcha un plan de represión ilegal, persecución política y exterminio que luego, con el golpe ya consumado, sería extendido a todo el país. Fue la antesala del genocidio en Argentina.
Está acusado de ser coautor mediato de delitos de Lesa Humanidad constitutivos de genocidio, como violación de domicilios, secuestros violentos, torturas, lesiones, homicidios, desaparición forzada y abusos y delitos sexuales contra mujeres.
Cabe destacar que Sierra ya cuenta con una condena a prisión perpetua en el juicio cuyos fundamentos se expusieron en diciembre de 2017, Causa “González Chipont”, en el cual fue condenado por haber sido encontrado culpable de delitos similares a los de esta nueva causa, solo que, en esta oportunidad, se le atribuyen nuevas víctimas.
Es decir que este mismo Tribunal Oral ya lo encontró culpable en 2017, con las mismas pruebas, de los mismos delitos, contra otras víctimas. Cabe destacar que la causa “González Chipont” se encuentra firme en la instancia de casación.
El defensor condenado
Como venimos reseñando en los sucesivos informes, la mayoría de los abogados defensores de genocidas cuenta con un frondoso prontuario que explica por sí solo dichas defensas. Este caso no es la excepción, y quizá sea uno de los defensores que más antecedentes pro-dictadura tiene.
Carlos del Valle Carrizo Salvadores fue condenado en 2013 a prisión perpetua junto a dos militares más, por “homicidio calificado, agravado por alevosía y por el concurso de dos o más personas en 14 hechos”, es decir, por 14 asesinatos a sangre fría contra militantes del ERP-PRT, en lo que se conoció como “Masacre de Capilla del Rosario”.
Pero sus hazañas no terminan durante la llamada —por los genocidas— “lucha antisubversiva”, sino que continuaron durante la Guerra de Malvinas.
Carrizo Salvadores estuvo a cargo del Regimiento 7, que participó de la Batalla del Monte Longdon, de la que se replegó con sus oficiales. En la misma, permitió torturas y maltratos a sus soldados, según relataron integrantes del CECIM, que nuclea a colimbas veteranos de la Guerra de Malvinas.
“Carrizo Salvadores se jactaba de haber ‘combatido la guerrilla rural en el monte tucumano y matado subversivos’”, declaró un exconscripto que estuvo bajo su mando en las Islas.
Carrizo y Sierra ambos estuvieron combatiendo militantes en la selva tucumana, lo que explicaría la lógica de la defensa entre camaradas. Seguramente se conocieron asesinando integrantes del ERP-PRT en Tucumán, o en “actos de servicios” similares.
La sentencia a prisión perpetua de Carrizo Salvadores fue apelada por el condenado y hace muy pocos meses fue revertida la condena, sin dejar de notar que sucedió en plena época de negacionismos y de reivindicación —por parte del gobierno nacional— del accionar de la dictadura genocida.
“Acá no hay doble estándar: no se puede ser héroe y represor a la vez”, expresó con toda lógica el ex soldado que tuvo como jefe a Carrizo Salvadores durante la Guerra de Malvinas.
Centésima vigésima octava audiencia de la Megacausa Zona 5 (15 de abril de 2025)
¿Cuándo continúan las audiencias?
La próxima audiencia se realizará el día jueves 24 de abril, según informó el TOF, desde las 9:30 horas. Será otra vez llevada adelante de manera exclusivamente virtual hasta nuevo aviso, y se proseguirá escuchando el alegato de la defensa de los genocidas.
Las audiencias se pueden observar en el canal de YouTube del Poder Judicial, de la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, y también en el micrositio de la Megacausa Zona 5 en el Ágora Digital.