El gobierno provincial de Axel Kicillof busca decididamente conseguir la renuncia del procurador bonaerense Julio Conte Grand, quien se encuentra en el ojo de la tormenta. De no lograr su renuncia, desde la Provincia diseñan estrategias para poder avanzar en la forma legal de conseguir removerlo de su lugar.
Para el gobierno bonaerense, Conte Grand es el principal adversario público. A pocos meses de asumir su cargo, Kicillof mandó a su entonces ministra de Gobierno, y actual senadora bonaerense, María Teresa García, a dejar en claro la postura oficial.
Vale recordar que Conte Grand fue nombrado en su cargo por la exgobernadora María Eugenia Vidal, quien tardó más de un año en correr de su cargo a la entonces procuradora María del Carmen Falbo. En contadas palabras, Conte Gran es para Kicillof la conexión más directa con las “cosas más oscuras” de la inteligencia de la Provincia.
María Teresa García es quien ahora buscar conseguir los acuerdos necesarios para intentar remover al procurador de su cargo. Para lograrlo necesita dos tercios de la Cámara Alta bonaerense. Y en la actualidad, al Frente de Todos no le dan los números.
La interna de Juntos
La estrategia oficialista pasa por intentar provocar la reacción de parte de la oposición. Esto es: tratar de involucrar a la interna PRO y, además, buscar el apoyo radical apelando la ética del partido centenario.
En el partido amarillo explotó una fuerte interna a raíz del debate sobre la reelección de intendentes bonaerenses, algo que María Eugenia Vidal resistió con uñas y dientes. La exgobernadora metió presión en la bancada PRO y ahora sus ocho referentes están claramente diferenciados del resto de los diputados PRO, más apoyados en los intendentes.
“Nadie le pedía a Vidal que apoyara esto. Ella podría haber mantenido su postura. Pero fue innecesaria la presión que ejerció en el bloque“, dicen en el PRO.
La presión de Vidal también la alejó aún más del radicalismo. “Ya no tenemos motivo para sostener a Conte Grand ¿Por qué lo haríamos?”, afirman desde el partido fundado por Leandro N. Alem.
“Para destituirlo se necesitan los dos tercios del Senado bonaerense. Por eso apelo a que el radicalismo tome conciencia de esta situación y facilite los votos“, dijo Teresa García, rápida para mover las fichas necesarias.
Desde la Provincia ya vienen trabajando en la posibilidad de negociar alguno de los tantos cargos pendientes en diferentes estructuras bonaerenses para intentar forzar su salida a través de un acuerdo político.
Es por eso que no fue de extrañar que tres semanas atrás, Conte Grand se mostrara desafiante en una foto junto al expresidente Mauricio Macri.
“La foto de Macri y Conte Grand no fue casual: querían que se viera. Parece una advertencia o una provocación. El de cambiar al Procurador, está dentro de los temas que se conversan con la oposición y parece que fue a buscar covacha con Macri o fue a provocar”, afirmó García entonces.
Conte Grand y la “Gestapo”
A veces el tiempo es un gran aliado: En los últimos días Conte Grand se convirtió en uno de los principales apuntados de la mesa judicial bonaerense que reveló persecuciones de parte del gobierno macrista contra la oposición como parte de la llamada “Gestapo antisindical”.
La Cámara Federal de La Plata envió al juez federal de la ciudad de Buenos Aires Marcelo, Marcelo Martínez de Giorgi, una denuncia presentada contra el procurador bonaerense, Julio Conte Grand, y el fiscal Sebastián Scalera, entre otros, por la “evidente conexidad” de la causa a raíz de la polémica por la “Gestapo antisindical” que destacó el video del exministro de Trabajo, Marcelo Villegas, en que se expone el entramado político-judicial para armar causas contra los sindicatos.
