El gobierno de Axel Kicillof logró reunir los dos tercios necesarios en la Legislatura Bonaerense para aprobar el pedido de endeudamiento, que fue sancionado en la madrugada del jueves tras una maratónica jornada marcada por las negociaciones con la oposición.
Tras una extensa jornada de negociaciones que comenzó el miércoles por la tarde y concluyó en la madrugada del jueves, el gobernador Axel Kicillof finalmente obtuvo la aprobación de la Ley de Financiamiento en la Legislatura bonaerense.
La norma autoriza un endeudamiento de USD 3.685 millones, destinado principalmente a afrontar vencimientos de deuda contraídos durante la administración de María Eugenia Vidal y a financiar proyectos de inversión provincial.
El camino hacia la sanción definitiva estuvo marcado por intensas negociaciones políticas que obligaron al Ejecutivo provincial a realizar concesiones, ya que a diferencia del Presupuesto Provincial 2026 y la Ley Impositiva, el pedido de endeudamiento requería el apoyo de dos tercios del recinto.
Por eso el gobierno debió ampliar el directorio del Banco Provincia (BAPRO) de 8 a 14 miembros, además de otorgar 10 cargos en el Consejo General de Educación y 8 posiciones en el Tribunal Fiscal de Apelaciones. También acordó un fondo de $350.000 millones para municipios y la condonación de deudas comunales relacionadas correspondientes a la pandemia.
Finalmente, la iniciativa oficial impulsada por Unión por la Patria recibió el respaldo de la UCR + Cambio Federal, la Coalición Cívica, y los bloques libertarios dialoguistas Unión y Libertad y Nuevos Aires, que acompañaron al peronismo.
El PRO votó afirmativamente en general, pero rechazó el artículo 1 alegando una falta de especificidad en el destino de los fondos. Por su parte, La Libertad Avanza y el Frente de Izquierda se opusieron completamente al proyecto.
La Legislatura bonaerense sancionó el presupuesto de Axel Kicillof y la Ley Fiscal tras una jornada maratónica
La Legislatura Bonaerense finalmente aprobó el endeudamiento
La sesión en Diputados estaba convocada para las 15 horas del miércoles, pero recién pudo iniciarse pasada la 1:30 de la madrugada del jueves. El Senado, convocado para las 17 horas, siguió un proceso similar y finalmente sancionó la ley cerca de las 3:30 de la madrugada.
Durante toda la tarde y noche, los bloques mantuvieron reuniones en el despacho de Alexis Guerrera, quien se desempeñó como presidente de la cámara baja durante la sesión, para destrabar los principales puntos de conflicto.
Luego, durante la discusión en el recinto, el diputado Gustavo Pulti (Unión por la Patria) defendió el pedido de endeudamiento provincial comparándolo con la situación nacional. “La deuda solicitada representa el 2,48% del total de la deuda que tomó el Estado nacional y se está tratando en la Legislatura, a diferencia de lo que vemos en Nación”, señaló.
El legislador también destacó que “el destino se puede verificar en las obras que esta gestión ya realizó en las escuelas, en las rutas o en los remedios oncológicos que se entregan a las familias”.
Por su parte, Matías Civale, presidente del bloque Somos Buenos Aires, precisó que “del total de endeudamiento que estamos autorizando, el 77% es para el pago de deuda que vence en 2026″.
El legislador también valoró el fondo para municipios: “Se destina prácticamente el 50% de nuevas deudas para los municipios. Para aquellos que defendemos la autonomía municipal ésta es una muy buena noticia, y es la razón principal por la que estamos acompañando”.
El diputado Facundo Tignanelli (titular del bloque peronista) remarcó que con esta ley, que se suma a las de Presupuesto y Fiscal Impositiva, “se van a poder resolver muchos de los problemas que origina el gobierno nacional“, en referencia a los montos millonarios que la Nación adeuda a la provincia.
Al concluir la sesión, Guerrera resaltó que con la aprobación del Financiamiento “quedan selladas las tres herramientas clave que el gobierno bonaerense necesita para asistir a los municipios y no cortar las inversiones en materia de salud, educación y obra pública”.
Una vez aprobada en la Cámara de Diputados, la iniciativa pasó al Senado Bonaerense, que le dio sanción poco después en una sesión presidida por la Vicepresidenta Verónica Magario, y que tuvo a Marcelo Feliú como miembro informante.
Al respecto, el senador explicó que “se incorporó la creación el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal por un total de $350.000 millones para poder brindarle mayor certidumbre a las demandas de los intendentes”.
“Para que existan los debidos controles de su ejecución además se creó la comisión Bicameral de Seguimiento“, añadió, y definió a la Ley de Financiamiento como una herramienta “razonable que no solo permitirá cumplir con los compromisos, sino mantener la inversión de obra pública y asistencia directa a los 135 municipios, sin ningún tipo de discrecionalidad”.
¿Qué implica la Ley de Financiamiento enviada por Kicillof?
La Ley de Financiamiento autoriza al Ejecutivo provincial a contraer obligaciones financieras por un total de USD 3.685 millones. Este monto se compone de diversas partidas con destinos específicos, aunque el artículo 1 generó controversia por no detallar con precisión el uso de una porción de los recursos.
La distribución del endeudamiento incluye USD 1.045 millones correspondientes a un pedido ingresado a mediados de año para cancelar deuda con Rentas Generales y financiar el Fondo de Fortalecimiento y Emergencia de la Inversión Municipal, además de proyectos y programas sociales.
A esto se suman USD 1.990 millones para el ejercicio 2026, destinados a la cancelación y renegociación de deudas financieras y judiciales, así como al mismo fondo municipal y a inversiones provinciales.
Adicionalmente, la norma faculta a la Tesorería General a emitir Letras del Tesoro por hasta USD 250 millones, con repago a través de Rentas Generales o recursos provinciales. Las empresas estatales también reciben autorizaciones específicas.
Buenos Aires Energía S.A. podrá endeudarse por hasta USD 150 millones para proyectos energéticos, mientras que AUBASA contará con un tope de USD 250 millones para obras de infraestructura vial.
A diferencia del Presupuesto 2026 y la Ley Impositiva, que requieren mayoría simple para su aprobación, la Ley de Financiamiento necesita dos tercios de los votos de los legisladores presentes.
Esta exigencia constitucional explica la complejidad de las negociaciones y los múltiples cuartos intermedios que se extendieron durante más de 12 horas. El oficialismo debió construir un consenso amplio que trascendiera las fronteras del peronismo para alcanzar el umbral requerido.
El PRO manifestó su posición a través del presidente de su bloque, Agustín Forchieri, quien explicó: “Rechazamos al artículo 1 del endeudamiento, pero queremos aclarar que estamos a favor de endeudarse para renegociar deudas existentes, porque hay que cumplir con las obligaciones”.
“Sin embargo, queríamos ver en qué obras se va aplicar el endeudamiento”, dijo más adelante, “no vamos a acompañar una nueva deuda sino tenemos un anexo detallado de cómo la piensa usar”.
Las claves del acuerdo que destrabó las negociaciones
El principal escollo para alcanzar el consenso fue la reforma del directorio del Banco Provincia. Durante horas, las negociaciones se empantanaron por la distribución de los cargos en la entidad bancaria oficial.
El acuerdo final amplió de 8 a 14 miembros la composición total del organismo: el directorio quedó conformado por un presidente y 9 vocales, mientras se creó un Consejo de Directores Asociados con 3 vocales y una Sindicatura con 2 síndicos. Estos últimos tendrán voz en las reuniones pero no contarán con voto.
Nueve sillas quedaron en manos de diferentes corrientes del peronismo y cinco fueron para la oposición. El directorio queda conformado por: Alejandro Formento, Julio Pereyra, Carlos Orsingher, Javier Osuna, Matías Ranzini, Fernando Rozas, Martin Rodríguez, Marcelo Daletto, Carlos Moreno, Laura González, Gabriela De María, Adrian Urreli, Fernando Pérez y Sergio Bordoni.
El fondo para municipios constituyó otro eje central de la negociación. Tras varios cambios, el oficialismo aceptó otorgar un monto fijo de $350.000 millones que no estuviera atado al porcentaje del endeudamiento solicitado.
El fondo se distribuirá mediante el algoritmo que considera el Coeficiente Único de Distribución (CUD) y los ingresos de las comunas, y será transferido en cinco cuotas. El titular del bloque de la UCR + Cambio Federal, Diego Garciarena, valoró este cambio:
“No se logró el 100% de lo que buscábamos, pero gracias a los acuerdos la mayor parte del fondo para intendentes está garantizado por recursos de rentas generales y va ser fijo, lo que le da previsibilidad a los 135 municipios de la provincia. Eso es lo que buscábamos en la negociación política”.
La norma también establece la condonación del Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal, conocido como Fondo Covid, y del Fondo Especial de Asignaciones Extraordinarias Salariales.
El primer fondo había sido creado para contener gastos de la pandemia, mientras que el segundo se destinó en 2023 a asistir a los municipios en el pago de una asignación no remunerativa extraordinaria para trabajadores municipales. El monto total condonado alcanza los $7.900 millones.
Además, el proyecto otorga al Ejecutivo la potestad de avanzar en la regularización de títulos públicos bajo legislación extranjera y autoriza la reprogramación de deudas municipales. En estos casos, los distritos contarán con un período de gracia hasta el 31 de diciembre de 2026 y podrán extender los cronogramas de pago por hasta 18 meses adicionales.
Episodio Passaglia: un intendente suelto en la Legislatura
Uno de los momentos más insólitos de la jornada ocurrió cuando el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, apareció en la Legislatura con la intención de reasumir su banca como diputado para votar en contra del endeudamiento.
El dirigente, que se encuentra en uso de licencia en la Cámara, había anticipado en sus redes sociales: “Estoy dispuesto a asumir mi banca si de mí depende el resultado para voltear este ‘acuerdo’ escandaloso entre Kicillof y buena parte de los que se hacen llamar oposición”.
Cerca de las 23:50 horas, antes de un cuarto intermedio, Passaglia se hizo presente en el recinto y pidió la palabra. Guerrera, como presidente de la Cámara, le negó reiteradamente esa posibilidad, señalando que no podía ejercer dos cargos electivos al mismo tiempo (Passaglia es intendente y no había formalizado su licencia).
El artículo 7 inciso 1 de la Ley Orgánica de las Municipalidades establece que las funciones de Intendente y Concejal “son incompatibles con las de Gobernador, Vicegobernador, Ministros y Miembros de los Poderes Legislativo o Judicial Nacionales o Provinciales”.
Además, el artículo 108 inciso 13 de la misma ley explicita la obligación de “solicitar licencia al Concejo en caso de ausencia mayor de 5 días“, mientras que el artículo 63 establece que es el Concejo Deliberante el órgano que debe aprobar o rechazar dichas licencias.
Fuentes legislativas confirmaron que en la Cámara de Diputados no había ingresado ninguna nota con el pedido de licencia del intendente en funciones de San Nicolás. Tampoco existía constancia digital en el sitio web del Concejo Deliberante de que Passaglia hubiera presentado dicha licencia. La última registrada databa del 12 al 18 de septiembre de ese año.
Ante esta situación, la Comisión de Labor Parlamentaria resolvió enviar la solicitud formulada por Passaglia a la Comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia para su análisis y tratamiento. Mientras tanto, la banca continúa ocupada por la radical Belén Malaisi, quien accedió a ese escaño cuando el intendente pidió licencia originalmente.
El episodio generó cruces y momentos de tensión, con intervención del personal de seguridad de la Legislatura. Sin embargo, el incidente no impidió que la sesión avanzara y culminara con la aprobación del proyecto de endeudamiento.

El último escollo antes de avanzar con el endeudamiento
Con la sanción de la Ley de Financiamiento, el gobernador bonaerense completa el paquete legislativo necesario para la gestión 2026, que incluye también el Presupuesto y la Ley Impositiva. Sin embargo, el camino no termina aquí. El Ejecutivo provincial enfrenta ahora un nuevo desafío: lograr que el Gobierno nacional autorice el endeudamiento lo más rápido posible.
Para efectivizar la toma de deuda, la provincia necesita el aval del Ministerio de Economía de la Nación, en un contexto de tensas relaciones entre el gobierno de Javier Milei y la administración bonaerense.
En condiciones normales, los pedidos de endeudamiento elevados por las provincias no suelen tener contratiempos cuando son evaluados por los gobiernos nacionales. De hecho, las provincias de Santa Fe, Chubut, Entre Ríos y Neuquén (todas gobernadas por aliados del oficialismo nacional) también están en proceso de emisión de deuda.
Sea como fuere, una vez obtenida esa autorización, la Provincia de Buenos Aires deberá salir a buscar el financiamiento en los mercados para afrontar los vencimientos de 2026 y ejecutar su presupuesto.
