Kicillof invertirá 3.000 millones en el área científica en medio del desfinanciamiento de Milei

Axel Kicillof anunció una inversión de 3.000 millones de pesos en el marco del programa FITBA para financiar proyectos de investigación científica y tecnológica destinados a pymes y cooperativas, marcando distancia de Javier Milei y su brutal ajuste sobre el área.

En medio del profundo desfinanciamiento que el gobierno de Javier Milei viene implementando sobre el sistema científico argentino, el gobernador Axel Kicillof anunció este jueves una inversión de $3.000 millones para financiar proyectos de investigación científica y tecnológica destinados a pymes y cooperativas bonaerenses.

La iniciativa se enmarca en la cuarta convocatoria del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA), que desde 2024 se ha convertido en la principal política pública de financiamiento científico del país.

El anuncio se realizó en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno provincial, donde Kicillof estuvo acompañado por el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, y otros funcionarios del área científica.

La jornada del gobernador había comenzado temprano en Luján, donde visitó junto al intendente Leonardo Boto la planta de reciclado Manuel Belgrano e inauguró el puente vecinal Gogna, parte de las obras de ampliación del cauce del Río Luján para prevenir inundaciones.

La medida provincial contrasta dramáticamente con las decisiones del gobierno nacional, que anuló las convocatorias a proyectos de investigación PICT 2022 y 2023, dejando a Argentina como el único país de América Latina sin inversión pública en ciencia básica para el próximo año.

Un compromiso con la ciencia bonaerense

Durante la presentación en el Salón Dorado, Kicillof fue categórico al señalar la diferencia entre las políticas nacional y provincial: “Mientras a nivel nacional asistimos a un proceso de destrucción sistemático de nuestro sistema universitario, científico y tecnológico, en la provincia de Buenos Aires estamos convencidos de que hay que redoblar los esfuerzos”.

“Invertimos porque sabemos que sin investigación no hay posibilidades de desarrollo“, explicó, “en los países como el nuestro, en vías de desarrollo, la inversión en ciencia y tecnología siempre es impulsada por el Estado: fue así como la Argentina llegó a construir un sistema reconocido a escala internacional”. Sin embargo, advirtió que:

“Hoy la situación es muy distinta y el sector está en emergencia como consecuencia de dos años de ajuste de los presupuestos y vaciamiento de las principales instituciones científicas: con los laboratorios que cierran y los proyectos que se interrumpen, se pierden años de avance y se condena a nuestra sociedad a la dependencia tecnológica y económica”.

Esta cuarta edición del FITBA financiará, a través del Consejo Federal de Inversiones (CFI), 98 proyectos de instituciones de ciencia y tecnología de la provincia que impactarán directamente en pymes, cooperativas industriales y municipios.

La iniciativa involucrará a más de 900 investigadores, consolidando al programa como un pilar fundamental para el sostenimiento del sistema científico argentino en momentos críticos. Frente al panorama a nivel nacional, Kicillof reafirmó el compromiso provincial:

“Aunque es imposible compensar el daño que originan las políticas de Milei, la Provincia sigue adelante con un programa totalmente distinto, impulsando líneas de acción que involucran a todos nuestros ministerios y promoviendo una cultura de articulación con los municipios, las universidades y el sector productivo”.

El gobernador concluyó: “Somos conscientes de la importancia que esto tiene para el bienestar de las próximas generaciones: por eso vamos a seguir invirtiendo y trabajando todos los días en apoyo de nuestro sistema científico y tecnológico”.

El ministro Costa destacó el alcance del programa, remarcando que “en sus cuatro ediciones, esta herramienta ha permitido acompañar al sistema científico-tecnológico, con el objetivo de brindar soluciones innovadoras a pymes y cooperativas bonaerenses y responder a problemáticas de interés provincial”.

Durante el evento también se presentaron los resultados de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) y el Programa Provincial de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida (PROINGED) que dieron a conocer los nueve trabajos seleccionados en la convocatoria “Proyectos de Desarrollo e Innovación Tecnológica: 2025 Ciencia y Tecnología en Energías Bonaerenses”.

Estos proyectos, que recibirán $400 millones en financiamiento, buscan el desarrollo experimental de soluciones a problemáticas de las energías renovables, solar y eólica, entre otras fuentes alternativas.

El presidente de la CIC, Roberto Salvarezza, subrayó la importancia estratégica de esta línea: “Para el Gobierno bonaerense el sistema científico y tecnológico es una prioridad: en este contexto de transformación energética que atraviesa el mundo, contar con este tipo de proyectos es fundamental para construir el futuro de la provincia”.

Por su parte, el subsecretario de Energía, Gastón Ghioni, explicó que “se están financiando nueve proyectos de investigación, por un monto de $400 millones, para profundizar el abordaje del sector energético y las energías renovables: estamos en medio de una transición, en la que debemos fortalecer e incorporar valor a cada de unas cadenas productivas”.

En el acto estuvieron presentes los ministros de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez; de Salud, Nicolás Kreplak; funcionarios de Producción, subsecretarios de distintas áreas, directores provinciales, y los intendentes de Bragado, Sergio Barenghi; de Berisso, Fabián Cagliardi; y de General La Madrid, Martín Randazzo, entre otros dirigentes.

La contracara nacional: cancelación y desfinanciamiento

Mientras la provincia de Buenos Aires apuesta por la ciencia, el escenario a nivel nacional es el opuesto. El 4 de diciembre de 2025 quedó marcado como una fecha crítica para el sistema científico argentino: la Agencia I+D+i anuló las convocatorias a proyectos de investigación PICT 2022 (ya adjudicados) y cerró definitivamente la convocatoria 2023.

Según la Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología (Raicyt), que agrupa a más de 400 directivos de organismos científicos-tecnológicos, Argentina será el próximo año el único país de América Latina sin inversión en ciencia básica. La organización calificó esta fecha como “tristemente clave para el desmantelamiento del sistema científico de la Argentina”.

Los PICT (Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica) constituían la principal herramienta de financiamiento de la Agencia I+D+i. Cada año se convocaban estos proyectos y se financiaban aproximadamente 1.500 iniciativas. Sin embargo, desde la asunción del gobierno de Milei, esta línea de financiamiento desapareció progresivamente.

En 2024, aquellos proyectos aprobados por el Directorio en 2022 no se ejecutaron, dejando sin fondos a cerca de 800 proyectos adjudicados. La convocatoria 2023, que debía ejecutarse en 2025, fue prorrogada en siete ocasiones hasta su cancelación definitiva a principios de diciembre. Durante 2024 y 2025 no hubo nuevas convocatorias.

Valeria Levy, vicedecana de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA e investigadora del Conicet, dimensionó el alcance de estas decisiones:

“Para el caso de nuestra facultad, con esta decisión se elimina la financiación de 109 proyectos científicos que habían sido seleccionados en concursos abiertos y transparentes. De cualquier forma, la inmensa mayoría de los investigadores ya se encontraba sin financiación por la paralización de la Agencia I+D+i”.

Jorge Geffner, miembro de la coordinación de Raicyt, doctor en Bioquímica e investigador superior del Conicet, fue más contundente: “La palabra para definir esta gestión es nefasto. No hay diálogo alguno, no hay posibilidad de conversar, no hay posibilidad de nada. De hecho, hay un maltrato explícito hacia todo el sector”.

Según un informe del grupo EPC, la función Ciencia y Tecnología representará este año un mínimo histórico del 0,164% del PBI, tras haber caído desde el 0,3% en 2023 al 0,212% en 2024. El deterioro de la inversión en el sector en apenas dos años alcanza el 45,3%.

Esto no solo supera el ajuste realizado durante la gestión de Mauricio Macri, que fue del 35,3%, sino que es comparable con uno de los peores momentos de la historia científica argentina: en 2002, posterior a la crisis del 2001, la Función Ciencia y Tecnología representaba un 0,177% del PBI.

El gobierno nacional anunció nuevas líneas de financiamiento denominadas AIC y STARTUP 2024, pero estas modalidades se enfocan exclusivamente en ciencia aplicada y proyectos asociados al sector privado.

La convocatoria estipula que para que un proyecto pueda ser financiado debe tener convenios con empresas privadas, dejando de lado la inversión en ciencia básica. El problema que señalan los especialistas es que la ciencia aplicada depende en gran medida de desarrollos de la ciencia básica.

Geffner explicó las limitaciones de este enfoque: “No estaría mal si el proyecto abarcara al conjunto de las investigaciones o si se complementaran con otros programas. Pero, planteado así, significa que la Agencia deja de existir. Salvo para unos pocos grupitos que logren algunos proyectos de investigación con empresas”.

Además, la cantidad de vacantes es mínima, por lo que el 90% de los grupos de investigación carecerá de financiamiento. Desde Raicyt advirtieron que “con esta decisión, el gobierno destruye el proceso complejo y virtuoso del desarrollo científico y tecnológico, que implica una total vinculación entre la ciencia básica y la aplicada en las distintas áreas de conocimiento”.

Las becas de investigación también están desapareciendo: en 2023 había cerca de 1.300 becas, ahora se redujeron a 600, que terminarán su vigencia en poco más de un año. Los nuevos proyectos impulsados por la agencia no contemplan el otorgamiento de nuevas becas.

La crisis del sector también se refleja en el poder adquisitivo de los investigadores. El deterioro de los salarios del sector científico promedia entre un 30% y 40% desde diciembre de 2023. Las transferencias del Estado a las universidades cayeron en torno al 32% en términos reales según informes que comparan montos entre 2023 y 2025.

Levy explicó las consecuencias concretas: “La alta calidad académica en facultades como la nuestra está dada justamente por tener docentes-investigadores enseñando, transmitiendo conocimiento científico de gran nivel y actualidad. Sin sueldo y sin fondos es muy difícil trabajar y eso está produciendo un éxodo masivo de científicos-docentes”.

El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) emitió un comunicado expresando “profunda preocupación y rechazo” a las decisiones de la Agencia I+D+i:

“La anulación de las convocatorias ya adjudicadas, así como la imposición de una nueva modalidad de convocatoria, interrumpen abruptamente la continuidad de numerosas líneas de investigación y comprometen la subsistencia de equipos consolidados en universidades de todo el país y el futuro de la ciencia nacional”.

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