Gabriel Katopodis presentó el Plan de Gestión del Riesgo Climático de la Provincia de Buenos Aires, dedicado a prevenir inundaciones y responder a eventos climáticos como “El Niño”, al tiempo que reclamó una mesa de trabajo con el gobierno de Javier Milei y recordó que en Bahía Blanca el libertario “prometió plata que nunca puso“.
Carlos Bianco encabezó su habitual conferencia de prensa de los lunes en la sede del gobierno bonaerense, donde repasó la agenda pública del gobernador Axel Kicillof para esta semana y presentó una serie de indicadores económicos.
En esta ocasión, el ministro de Gobierno bonaerense estuvo acompañado por el ministro de Obras y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, y por el presidente del Banco de la provincia de Buenos Aires, Juan Cuattromo.
Bianco dedicó buena parte de su exposición a detallar la deuda que mantiene el gobierno de Javier Milei con la provincia de Buenos Aires, que según los cálculos oficiales asciende a 26,7 billones de pesos.
Tras la exposición de Bianco, Katopodis presentó el Plan de gestión de riesgo climático que el ministerio está implementando de cara a la llegada del fenómeno El Niño, cuya inversión asciende a 1,3 billones de pesos con el objetivo de prevenir y responder a fenómenos meteorológicos extremos.
Por su parte, Cuattromo expuso el plan de expansión de infraestructura del Banco Provincia y su rol en el mercado de crédito bonaerense.
El plan de la provincia para evitar inundaciones
Katopodis explicó que la presentación se da en el marco de “una información que hoy nos brinda el panel de cambio climático” y de organismos especializados que advierten sobre “probabilidades absolutamente ya muy ciertas” de que la región atraviese un evento extremo vinculado a El Niño en los próximos meses.
Según el ministro, esa perspectiva llevó al gobernador a “coordinar todos los recursos y las acciones entre los ministerios y con los municipios” para enfrentar la situación. El funcionario detalló que el ministerio despliega tres líneas de trabajo: monitoreo y alertas tempranas, acciones de prevención, y medidas estructurales.
En el primer eje, mencionó un sistema de estaciones de la Autoridad del Agua, un comité de emergencia que funciona de forma coordinada con los ministerios de Gobierno y de Seguridad, una mesa de riesgo hídrico y el seguimiento de la información sobre suelo y precipitaciones.
En el plano de la prevención, Katopodis se refirió a la limpieza y mantenimiento de los arroyos, una tarea que el ministerio “viene haciendo de manera permanente” pero que ahora se intensifica con la contratación de horas máquina y la compra de nuevo equipamiento.
También mencionó el trabajo sobre accesos y caminos a cargo de Vialidad, y los planes de respuesta ante olas de calor extremas, otra de las consecuencias posibles de El Niño. Sobre las obras estructurales, el ministro repasó intervenciones finalizadas en la cuenca del río Luján, Moreno, Lomas, General Pueyrredón y Alvarado.
Entre las obras en ejecución, destacó especialmente la de Bahía Blanca, que calificó como “la más emblemática”, y explicó que permitirá “multiplicar por tres el caudal del canal Maldonado“, dándole a la ciudad “una respuesta de infraestructura” para enfrentar situaciones como las vividas el 7 de marzo de 2025.
Katopodis también mencionó obras en ejecución en Areco y en La Matanza, además de trabajos próximos a iniciarse, entre ellos la etapa quinta del río Salado, que según indicó ya fue licitada y está en proceso de adjudicación, y que constituye “la última etapa que va a terminar el Plan Maestro del Salado”.
El ministro volvió sobre la situación de Bahía Blanca al referirse a la falta de respuesta del gobierno nacional ante las emergencias climáticas. Sostuvo que “no hay duda de que la responsabilidad mayor” frente a estos eventos “es del gobierno nacional”, porque es quien “tiene los recursos, tiene los programas, tiene las competencias”.
En ese sentido, reclamó la conformación de una mesa de trabajo conjunta y recordó que “la última experiencia más notoria fue la de Bahía Blanca”, una situación que el ministerio “no quiere repetir”.
Sobre ese episodio, Katopodis afirmó que el gobierno nacional “se sacó una foto y abandonó a los bahienses“, y que prometió 200 millones de dólares que nunca llegaron a la ciudad. Agregó que posteriormente Nación “colocó puentes que les cobró a los bahienses” para garantizar algún nivel de transitabilidad durante la emergencia.
El ministro de Obras también planteó la falta de avales nacionales para ejecutar obras financiadas con créditos de organismos multilaterales. Explicó que esos créditos requieren, “por ley, por protocolos internacionales y procedimientos internacionales”, el aval del gobierno nacional.
En ese sentido, aclaró que la provincia “no necesita ni la plata ni los recursos de la Nación”, sino únicamente las garantías para poder ejecutar las obras. Como ejemplo citó la obra de la cuenca del Arroyo San Francisco, valuada en 270 millones de dólares, que se suma a otras iniciativas, incluida la del Salado, que dependen de esa autorización.
Por último, el funcionario sostuvo que ese comportamiento del gobierno nacional se aplica “de manera excepcional y discriminatoria y arbitraria” respecto de la provincia de Buenos Aires en comparación con el tratamiento dado a otras jurisdicciones.
Mencionó además que existe un saldo de más de 500.000 millones de pesos del impuesto a los combustibles, destinado por ley al fondo hídrico, que el gobierno nacional no está aplicando a obras de infraestructura.
El Banco Provincia y el retiro de la banca privada
Cuattromo centró su intervención en contextualizar el plan de obras del Banco de la provincia de Buenos Aires dentro de la situación estructural del sistema financiero.
El funcionario explicó que, desde las elecciones de octubre de 2025, el banco “ha expandido su participación en el mercado de crédito”, particularmente en el segmento productivo, donde según indicó la entidad creció casi tres puntos por encima del promedio del sistema financiero nacional.
El titular del banco señaló que esa expansión constituye “el típico rol anticíclico que nosotros pensamos para la banca pública”, y remarcó que se concentró especialmente en el sector pyme, descripto como el más afectado por “el ajuste del programa de Milei”.
Sobre la presencia territorial de la entidad, Cuattromo indicó que el sistema financiero argentino redujo sus sucursales un 10% desde 2019, y que ese retiro se concentró en un 70% en los territorios donde opera el Banco Provincia.
En ese contexto, afirmó que la entidad es “el principal punto de acceso al sistema financiero” en la provincia, y que en nueve municipios es el único banco presente, mientras que en 148 localidades representa la única presencia financiera si se contabilizan todos los puntos de acceso.
El funcionario aclaró que en esos municipios “no está prohibido que haya bancos privados”, sino que las entidades privadas optan por no operar porque “no lo consideran rentable”.
Cuattromo destacó en particular la evolución de la red de cajeros automáticos, que creció 42% en el período analizado, a través del recambio de equipos, la instalación de nuevas bocas y el despliegue de cabinas en zonas sin presencia bancaria previa. Según el presidente del banco, existen casi 100 barrios donde ese tipo de terminal constituye el único acceso al sistema financiero.
El funcionario explicó que, mientras la banca pública y privada reducen de forma estructural su presencia territorial, el Banco Provincia mantuvo en sucursales “la misma estructura que en diciembre del 2019” y amplió fuertemente su red de cajeros y terminales de autoservicio.
Sobre el plan de infraestructura, Cuattromo recordó que en 2025 el directorio aprobó por primera vez un plan plurianual de expansión y puesta en valor edilicia. Detalló que de una red de más de 400 sucursales, más de la mitad ya tuvieron intervenciones, y se pusieron en valor 80 edificios declarados de interés público.
Se construyeron además 11 sucursales nuevas, entre ellas las de Saavedra, Avenida Constitución en Mar del Plata, los parques industriales Brown y Pilar, Don Torcuato y Villa Ramallo.
Entre las remodelaciones integrales, que suman casi 90, mencionó las sucursales de Hurlingham, Junín, Lomas, Morón, Necochea, Villa Gesell y Tres Arroyos. Indicó también que este año se completarán las obras en Brandsen, Chascomús y Navarro, y que se iniciaron trabajos en Bahía Blanca, Adrogué, Salto y Reyes.
Cuattromo remarcó que la incorporación de tecnología no implica un reemplazo de la atención presencial ni de los puestos de trabajo bancarios, y sostuvo que el banco “reinvierte su rentabilidad y sus utilidades” en sus únicos dueños, que son “los bonaerenses”.
Bianco comparó la deuda con el pendrive de Adorni
Antes de cederle la palabra a Katopodis, Bianco había presentado un repaso de indicadores económicos correspondientes a las últimas semanas. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en marzo cerraron 2.011 nuevas empresas, lo que eleva a casi 26.500 la cantidad de firmas que cerraron desde el inicio de la actual gestión nacional.
En materia de empleo, citó información del Ministerio de Capital Humano según la cual en marzo se perdieron 27.513 puestos de trabajo, acumulando casi 540.000 empleos perdidos desde diciembre de 2023. Bianco señaló que se trata de la octava caída del empleo en los últimos diez meses, lo que a su criterio describe “una situación claramente estructural”.
El vocero también mencionó una caída del salario mínimo, vital y móvil del 1% en abril, el décimo mes consecutivo de reducción, que acumula una baja del 39,3% desde diciembre de 2023. En cuanto a la producción, indicó que la construcción cayó 4% en abril y un 22,3% desde el inicio de la gestión nacional, mientras que la industria manufacturera se redujo 2,1% en el mismo mes.
Sobre consumo, Bianco citó una baja del 4,7% en el consumo masivo durante abril y una reducción del 6,1% en el consumo de carne en mayo, además de una caída del 3,7% en las ventas de supermercados en abril, que llega al 10% desde diciembre de 2023.
El funcionario describió luego los tres componentes de la deuda del gobierno nacional con la provincia, que totaliza 17,8 billones de pesos, a los que se suman 5,7 billones por la caída de recursos coparticipables y 3,2 billones por la baja de recursos propios provinciales, lo que arroja un total de 26,7 billones de pesos. Bianco precisó que el principal rubro corresponde a las transferencias de ANSES a la Caja Provincial, por 2.571.115 millones de pesos, una deuda que la provincia litiga ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación luego de que, según indicó, el 10 de junio el gobierno nacional no presentara una propuesta de pago y el gobernador solicitara dar por terminada la mediación.
Bianco detalló además la agenda pública de Kicillof para esta semana. El martes, el gobernador participará de una reunión en la embajada de la Unión Europea con los 21 embajadores de los países miembro radicados en el país.
El miércoles visitará Bahía Blanca y Coronel Rosales, donde entregará 44 viviendas construidas con fondos provinciales por la cooperativa 15 de Diciembre, 17 patrulleros para las fuerzas locales, recorrerá la base número 30 de la Fuerza Barrial de Aproximación y el nuevo edificio administrativo de la Cooperativa Eléctrica de Punta Alta, y entregará 242 escrituras en el marco del programa Mi Escritura, Mi Casa.
El jueves, el gobernador participará del Encuentro Federal por el Día Internacional de las Pymes, organizado por CAME en Parque Norte, y luego se trasladará a General Rodríguez, donde inaugurará dos escuelas secundarias financiadas por la Corporación Andina de Fomento y entregará equipamiento municipal adquirido mediante el sistema de Provincia Leasing, por un monto de 756 millones de pesos.
