El repentino interés de Milei por retomar el diálogo no convence a los gobernadores

Aunque Javier Milei anunció que llamaría a los gobernadores para retomar el diálogo tras las elecciones bonaerenses, los mandatarios provinciales revelaron que no recibieron invitaciones formales de Casa Rosada para una convocatoria que consideran tardía e improvisada.

Tras la contundente derrota electoral que sufrió La Libertad Avanza en las elecciones bonaerenses de 2025, donde el peronismo se impuso por más de 13 puntos, el gobierno de Javier Milei anunció de manera repentina su intención de recomponer las relaciones con los gobernadores. La convocatoria fue comunicada este lunes por el vocero presidencial Manuel Adorni.

La estrategia del oficialismo busca evitar una nueva seguidilla de derrotas legislativas que viene sufriendo desde hace dos meses en ambas cámaras del Congreso, incluyendo proyectos vinculados al Presupuesto Universitario, la Emergencia Pediátrica y la Ley de Discapacidad.

El gobierno nacional también pretende reacomodar su posición de cara a las elecciones nacionales de octubre, en un contexto donde Milei ya no puede sostener sus vetos y enfrenta un Congreso cada vez más hostil.

Sin embargo, la respuesta de los mandatarios provinciales ha sido de marcado escepticismo y desconfianza. Hasta el momento, ninguno de los gobernadores confirmó haber recibido una invitación formal por parte de la Casa Rosada, y varios expresaron públicamente sus reparos ante una convocatoria que consideran tardía e improvisada.

Qué dicen los gobernadores de “Provincias Unidas”

Los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Gustavo Sáenz (Salta) y Carlos Sadir (Jujuy) fueron los más explícitos en su rechazo a la propuesta. El mandatario jujeño confirmó que “no tenemos una información ni llamado ni convocatoria del Gobierno. Por ahora es todo lo que salió en los medios”.

Sadir cuestionó el momento elegido para la convocatoria: “Ahora pensar en un diálogo luego de este domingo que pasó la verdad me parece que estaría muy teñido con lo que viene en octubre. Nosotros el diálogo lo propusimos todo el tiempo, pero bueno, no hubo”.

El gobernador recordó que en encuentros anteriores terminaban “o no acordando, o no cumpliéndose lo acordado“, una situación que “obviamente pasó con todos los gobernadores, fue una constante en el tiempo”.

Por su parte, Gustavo Sáenz fue aún más crítico, calificando como “medio complejo” el momento en que el gobierno hace el llamado al diálogo. El gobernador salteño no escatimó en dureza cuando se refirió al tema:

Yo he notado en todo este tiempo un destrato muy grande, mentiras, y la verdad es que no cumplieron con la palabra empeñada. No contestaban los teléfonos de los armados de lista. Todo lo que nos habíamos comprometido no se cumplió y bueno, sentarse a hablar con gente no ha cumplido y se ha perdido la confianza es muy difícil”.

Sáenz también apuntó contra la actitud del gobierno nacional: “Yo siempre digo que les hace falta a los funcionarios nacionales un baño de humildad, no sé si fue soberbia o subestimaron a muchos de nosotros”.

En declaraciones posteriores, el mandatario salteño fue aún más explícito: “No son leones, son palomas de iglesia, porque cagan a los fieles. A mí me cagaron con obras y me cagaron en lo electoral, con candidatos que me destrozan”.

Pullaro, por su parte, había anticipado su posición crítica el lunes a través de su cuenta de X: “La gente viene hablando fuerte y claro. El Gobierno sigue sin escuchar, paralizado. Hay que dejar atrás el pasado, lleno de fracasos y frustraciones. Enfrentar ya los graves problemas del presente, porque en las casas de nuestra gente todo apremia”.

Gobernadores se reúnen en Córdoba

Entre tanto, los gobernadores que conforman el bloque Provincias Unidas confirmaron su encuentro para el viernes en la Sociedad Rural de Río Cuarto, en Córdoba. El encuentro reunirá a Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Gustavo Valdés (Corrientes), Ignacio Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz).

Daniel Pastore, ministro de Vinculación del gobierno de Córdoba, confirmó que la reunión analizará “el presente y futuro de las provincias” y adelantó la estrategia del grupo: “Estamos encaminados a la elección de octubre, donde se discute un modelo de país. Y nosotros le vamos a ofrecer un modelo distinto al odio al Estado de Milei, y del amor extremo del kirchnerismo”.

Pastore también criticó la improvisación del gobierno nacional: “No recibimos nada… Hasta anoche, que estuvimos trabajando con el gobernador, no recibimos una invitación formal. Pero eso habla también de cómo trata estos temas tan serios el Gobierno”.

Para el funcionario cordobés, “una reunión así debería tener preparación, debería tener acuerdos para luego materializarlos. Que te convoquen por un tuit, sin temario, aunque decidiéramos ir, sería una foto vacía”.

Cabe recordar que Provincias Unidas se presenta a sí misma como una tercera vía política que busca diferenciarse tanto del oficialismo libertario como del peronismo. Entre quienes impulsan este armado está el cordobés Juan Schiaretti, quien ya ha intentado en varias oportunidades explotar la amplia avenida del medio.

Kicillof reclama un llamado presidencial

El gobernador bonaerense Axel Kicillof había reclamado el domingo pasado un llamado de Javier Milei para discutir sobre los recursos que Nación adeuda a la provincia de Buenos Aires. Como era de esperar, él tampoco recibió una convocatoria del gobierno nacional.

“Milei no me llama porque no se atreve a hacerlo”, afirmó en El Destape Radio. “Él mismo se falta el respeto como Presidente haciendo las cosas que hace. Que me llame, yo voy a tratarlo con respeto. Es necesario y urgente; es Presidente de la Argentina, no es tuitero ni economista, que se haga cargo de ese lugar“.

Kicillof confirmó que “no me llamaron” y que solo se enteró de la convocatoria a través del grupo de WhatsApp de gobernadores donde se mencionó “algún llamado de Nación”. El mandatario bonaerense insistió en su predisposición al diálogo:

“Lo cortés no quita lo valiente; tenemos una responsabilidad institucional. Milei será un irresponsable como es, pero yo no, y tengo que hablar con él”.

El gobernador también planteó condiciones concretas para el diálogo: el gobierno nacional tendría que anunciar “hoy mismo” que “las leyes que se votaron sean respetadas por el Ejecutivo y no se veten”.

Además, para Kicillof el resultado electoral bonaerense fue “una verdadera expresión democrática y política de un pueblo que está recibiendo el castigo permanente“, y exigió que “el gobierno se tiene que despertar” ante las crisis en los sectores metalúrgico, pesquero y textil.

Las tensiones de fondo entre Provincias y Nación

La desconfianza actual tiene raíces profundas en el deterioro progresivo de la relación entre la Casa Rosada y los gobiernos provinciales. Según los mandatarios, el problema central radica en que el gobierno nacional retiene fondos que corresponden a las provincias, obligándolos a batallar constantemente por recursos presupuestarios básicos.

La situación se agravó cuando Milei decidió despreciar sistemáticamente la relación con los gobernadores, llegando a acusarlos de ser parte de “la casta” y del “partido del Estado”. Esta actitud provocó que mandatarios que habitualmente acompañaban al presidente en el Congreso, como Osvaldo Jaldo, Gustavo Valdés y Martín Llaryora, tomaran distancia del oficialismo.

El quiebre quedó expuesto cuando los 23 gobernadores y el jefe de gobierno porteño Jorge Macri coincidieron en impulsar dos proyectos en el Congreso para recuperar fondos que consideran legítimos. Milei logró algo que parecía imposible: que los gobernadores se unificaran en un pedido conjunto pese a sus diferencias partidarias.

A la disputa por los recursos se suma un factor electoral complejo: varios gobernadores que anteriormente habían sido aliados del oficialismo ahora deben competir en las elecciones nacionales de octubre contra listas libertarias que muestran más agresividad que los propios candidatos peronistas.

Esta estrategia electoral, diseñada por Eduardo “Lule” Menem y el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, viene generando tensiones adicionales en los distritos provinciales. Sin ir más lejos, en Corrientes (donde La Libertad Avanza sufrió otra derrota) esto llevó al quiebre de las negociaciones con Valdés.

Nos cagaron con los recursos durante un año y medio y ahora, que tuvieron una paliza en la provincia de Buenos Aires, quieren que les pongamos el hombro“, dijo por lo bajo uno de los mandatarios provinciales.

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