Con las elecciones internas en el horizonte, comenzó la danza de nombres para definir quiénes disputarán la conducción del PJ bonaerense, en la que aparecen como principales posibilidades Verónica Magario y Máximo Kirchner. La incógnita es: ¿habrá lista de unidad o una interna abierta?
Con el cronograma electoral ya oficializado, los distintos sectores del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires comenzaron a desplegar sus estrategias de cara a las elecciones internas del 15 de marzo.
El año arranca con intensas negociaciones para evitar una confrontación abierta entre el espacio que lidera Axel Kicillof y el sector comandado por Máximo Kirchner, actual presidente del partido provincial desde fines de 2021, pero con la posibilidad abierta de que dirigentes de ambos lados terminen compitiendo por la conducción del partido.
En el kirchnerismo ven con buenos ojos la posibilidad de que Máximo Kirchner busque la reelección, aunque en otros sectores esta posibilidad causa malestar. Los cuestionamientos contra el actual titular del PJ bonaerense ganaron fuerza en medio de las tardanzas para convocar a elecciones internas.
Es que el diputado nacional esperó a que venciera su mandato para ponerle fecha a los comicios, de modo que la presidencia debió ser prorrogada hasta marzo. Esto llevó, por ejemplo, a que los dirigentes de la Quinta Sección electoral publicaran un comunicado reclamando “en forma urgente” la convocatoria a elecciones.
Uno de los ejes de discusión gira en torno a la conveniencia (o no) de buscar una lista de unidad que permita evitar una interna desgastante, aunque no son pocos los que prefieren una disputa que permita dirimir fuerzas de cara al futuro.
En el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio articulado detrás del Gobernador, conviven ambas opiniones. Algunos dirigentes consideran que “puede ser un quilombo y el padrón no es confiable para nadie“, mientras otros ven posibles ventajas: “Siempre que las piñas sean arriba del cinturón, vendría bien para legitimar la renovación y movilizar el partido”.
Por fuera de la disputa central, otros referentes peronistas observan el escenario con atención. Juan Zabaleta, exintendente de Hurlingham y exministro de Desarrollo Social, señaló: “Estamos analizando, con Fernando Gray y con [el intendente de Tigre] Julio Zamora“. “Milei rompió un molde viejo, hay que mirar de otra forma“, agregó.
Rebelión en la Quinta: Exigen a Máximo que convoque a elecciones del PJ bonaerense “en forma urgente”
Verónica Magario y los intendentes ganan centralidad
El nombre de Verónica Magario, actual vicegobernadora y presidenta del Senado provincial, emerge como la candidata más instalada para encabezar una eventual lista de unidad, o para disputarle la conducción a Máximo Kirchner en caso de una interna.
Su perfil cuenta con el respaldo explícito del gobernador Kicillof y de intendentes de peso territorial como Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Mariel Fernández (Moreno) y Fernando Espinoza (La Matanza).
A fines del año pasado, durante un acto que compartió en La Matanza con Kicillof y Espinoza, Magario dejó en claro su intención: “Vamos a ir por la herramienta del Partido Justicialista este 15 de marzo“, aseguró, con el aplauso del gobernador de fondo y el grito de la militancia pidiendo “Vero para el PJ”.
La matancera planea volver a gobernar el municipio en 2027 y, de camino, tiene el aval de la mesa chica del kicillofismo para desembarcar al frente del partido. “Verónica es la candidata más fuerte“, dijo un armador del MDF, “además de ser la vicegobernadora, tiene peso territorial. Eso no quiere decir que no haya interna, fricciones o disputas, pero tiene todo para imponerse”.
Sin embargo, el nombre de Magario enfrenta resistencias en el cristinismo. “Verónica no es una figura de consenso en este momento”, resaltó una voz importante del sector que lidera Cristina Fernández de Kirchner.
Sea como fuere, desde el kicillofismo plantean que “el PJ de la provincia de Buenos Aires tiene que estar alineado con el gobernador. Por ende, lo debe presidir alguien de su confianza. No hablamos de nombres aún, más allá de que está muy instalado lo de Verónica”.
Desde el círculo más próximo al gobernador se limitaron a subrayar que “no hay nada definido” y que acompañarán “la iniciativa de los intendentes“. Esta es la lógica que el Movimiento Derecho al Futuro viene utilizando para definir los nombres en las listas.
Frente al posible veto cristinista a Magario, en la danza de nombres del Movimiento Derecho al Futuro aparecen perfiles alternativos como Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares y Julio Alak, los tres de estrecha relación con Kicillof. Todos ellos están enrolados en la construcción política del gobernador y en las negociaciones cruzadas con el cristinismo.
Katopodis y Cascallares estuvieron metidos de lleno en la búsqueda de acuerdos para el Presupuesto 2026, el endeudamiento y la ley fiscal impositiva, mientras que el intendente de La Plata ha ganado relevancia con el correr de los meses como una de las figuras con trayectoria más cercanas al gobernador. Una voz respetada en las principales oficinas de la gobernación.
Desde el kirchnerismo, por su parte, dejaron trascender los nombres de Federico Otermín (Lomas de Zamora) y el propio Nardini como opciones para un eventual acuerdo, dado el vínculo de ambos con distintos sectores del peronismo provincial.
Un dirigente del Movimiento Derecho al Futuro evaluó el escenario con esta perspectiva: “No hay ningún candidato explícito, pero todo indicaría que es Magario. Tiene volumen. Si se sostiene, veo difícil una interna, no creo que estén dispuestos a enfrentarla“.
“Ellos”, dijo en referencia a La Cámpora, “van a intentar un plan con candidatos que no sean propios, pero sí aliados, como Otermín o Nardini”. “Si Máximo Kirchner es candidato, hay interna, no hay alternativa. Lo más probable es Magario”, completó.
Los principales negociadores de ambos sectores ya se conocen de disputas anteriores: por el lado kicillofista participan Magario, Katopodis, Alak y Mariano Cascallares; del otro lado, Máximo Kirchner, Facundo Tignanelli y Otermín.
La desconfianza mutua llevó a que tanto los miembros de la Junta Electoral como los apoderados quedaran distribuidos de manera tal que ningún sector pueda avanzar sin el aval del otro, y es que el control del partido a nivel provincial será un activo político útil para cualquier proyección nacional de cara a 2027.
El PJ bonaerense finalmente definió fecha para las elecciones internas: Serán el 15 de marzo
¿Cómo es el calendario electoral del PJ bonaerense?
El calendario establecido por el consejo del PJ bonaerense marca fechas clave para los próximos dos meses. El 22 de enero comienza la atención de la mesa de entradas de la Junta Electoral en Matheu 130, Capital Federal, y la exhibición de padrones. El 27 de enero vence el plazo para observaciones y tachas al padrón electoral.
El 3 de febrero finaliza el plazo para la presentación de avales, mientras que el 8 de febrero es la fecha límite para la presentación de candidatos. Esta será la jornada decisiva para saber si se logra una lista de unidad o si habrá competencia interna.
En caso de que se presenten múltiples candidaturas, el 12 de febrero finaliza el plazo para la exhibición de listas, el 15 de febrero vence el plazo para impugnaciones, y el 19 de febrero la Junta Electoral deberá expedirse sobre las listas y candidatos presentados.
Las elecciones internas están programadas para el 15 de marzo de 2026, con escrutinio definitivo al día siguiente. Simultáneamente se realizarán las elecciones de los 135 titulares de los partidos en cada uno de los municipios de la provincia, lo que agrega complejidad al proceso electoral.
No habrá carrera de afiliaciones de último momento: solamente serán válidas las que se hubieran concretado con un mínimo de seis meses de antelación, aunque resta definir si formarán parte del padrón las que quedaron pendientes de aprobación.
“Más allá de la evaluación política sobre los pro y contras de hacerla, están las herramientas ordenadas para jugar una interna si hiciera falta, tanto en la provincia como en algún municipio”, convinieron dirigentes de ambos campamentos.