Cierre de alianzas en PBA: el análisis de Alejo Leguizamón

Legislatura Bonaerense

A menos de dos meses de las elecciones legislativas bonaerenses del 7 de septiembre, el tablero político provincial comienza a ordenarse tras el cierre formal de alianzas. El politólogo Alejo Leguizamón analizó este primer paso del calendario electoral en su columna Fuera de Libreto en El Ágora 2025.

Con el cierre de alianzas, quedó definido el marco dentro del cual competirán los distintos espacios políticos por las bancas de diputados y senadores provinciales en las ocho secciones electorales, así como por los cargos de concejales en los 135 municipios bonaerenses.

Un escenario de cuatro frentes principales

“El cierre de alianzas es un paso trascendente para entender cómo se construyen esas coaliciones, qué partidos integran cada espacio y los movimientos que va realizando cada sector”, explica Leguizamón. Tras las presentaciones formales, analizó cuatro frentes que son parte de la oferta electoral bonaerense:

Fuerza Patria: el peronismo unido bajo nuevo sello

El espacio liderado por el peronismo abandonó el sello “Unión por la Patria” para presentarse como “Fuerza Patria”, en una decisión que habría surgido por sugerencia de Cristina Fernández de Kirchner. El frente logró mantener la unidad, desactivando el “Plan B” que suponía la inscripción del Movimiento Derecho al Futuro como una opción alternativa en caso de rupturas.

“En principio el plan B que sonaba como opción, como reaseguro que se definiría con la discusión de las listas la próxima semana, parece que se desactiva porque tuvimos unidad hacia dentro del peronismo en este nuevo frente”, señala Leguizamón.

La coalición incluye al Partido Justicialista, el Frente Renovador, el Movimiento Derecho al Futuro, Argentina Humana de Grabois, Principios y Valores de Guillermo Moreno y varios partidos vecinales. En cuanto a su estética, el nuevo logo presenta una clara apuesta por los colores celeste y blanco de la bandera nacional, abandonando el amarillo que caracterizaba al anterior emblema.

La Libertad Avanza: absorción sin matices

El oficialismo nacional presentó su alianza con el PRO bajo el nombre “La Libertad Avanza”, sin realizar ninguna concesión estética o nominal que reflejara la incorporación del partido amarillo. “Todo bajo el ala de La Libertad Avanza sin entrar en concesiones”, describe Leguizamón, explicando la estrategia de Karina Milei, quien mantiene el control absoluto del espacio.

En la presentación del frente se notaron dos ausencias significativas: Santiago Caputo (referente de “Las Fuerzas del Cielo”) y Patricia Bullrich. Según explicó, el sector de Caputo ha sido marginado sistemáticamente de los cierres de listas en las provincias y Buenos Aires no sería la excepción. Por su parte, Bullrich, pese a haber aportado un nutrido bloque de diputados a La Libertad Avanza, tampoco participó del anuncio formal.

Algunas tensiones persisten con intendentes del PRO, particularmente en la sexta sección electoral, donde dirigentes como Lisandro Máskin (Coronel Pringles) y Diego Reyes (Puan), ambos vecinalistas aliados al PRO, han manifestado reparos.

Somos Buenos Aires: el intento de tercera vía

La UCR encabeza este espacio que busca romper la polarización entre el peronismo y La Libertad Avanza. A este frente se sumaron la Coalición Cívica de Elisa Carrió, el GEN de Margarita Stolbizer, el partido de Graciela Camaño y dirigentes schiarettistas. También incluye a intendentes disidentes del peronismo como Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Julio Zamora (Tigre).

“Se queda en una posición medio incómoda a veces en las discusiones nacionales”, analiza Leguizamón sobre este espacio, que define como portador de una “terquedad centrista”. El politólogo señala que históricamente las terceras fuerzas que logran crecer significativamente suelen hacerlo “por los extremos” y no desde el centro, lo que plantea un desafío para este frente.

Frente de Izquierda Unidad (FITU)

El frente mantiene su conformación tradicional con el PTS, el Partido Obrero, la Izquierda Socialista y el MST, quedando nuevamente fuera el Nuevo MAS de Manuela Castañeira. Leguizamón destaca que este es probablemente “el frente electoral más longevo que se ha mantenido en nombre, estética y características”.

Sus expectativas se concentran principalmente en la tercera sección electoral, donde buscarán renovar las dos bancas que obtuvieron en 2021, aunque el actual escenario político y la territorialización de la contienda presentan un panorama complicado para un espacio que “siempre se caracterizó más por las discusiones nacionales que por las locales”.

Ocho elecciones, no una provincial

Un aspecto clave de esta contienda es que no se trata de una elección provincial unificada, sino de ocho elecciones independientes, una por cada sección electoral. “Cada sección va a tener una lista distinta”, explica Leguizamón, destacando que esto genera “escenarios nuevos” donde el peso territorial de los intendentes y las particularidades de cada región tendrán un rol decisivo.

Este formato novedoso para la provincia permite que, si bien habrá acuerdos a nivel provincial, los actores de cada sección, especialmente quienes gobiernan municipios, intentarán imponer su peso en las negociaciones. “Se van a dar 8 escenarios distintos”, sintetiza el analista.

Baja participación y nacionalización de la campaña

Uno de los grandes interrogantes es el nivel de participación ciudadana. Las recientes experiencias provinciales muestran una tendencia a la baja en la asistencia a las urnas cuando las elecciones están desdobladas de las nacionales. Leguizamón estima que la participación “puede que empiece con un 6 en su porcentaje”, representando una caída significativa respecto a comicios anteriores.

“Hay una cuestión mucho más central que tiene que ver con la enorme crisis de representatividad que está habiendo en general en nuestro país”, advierte el politólogo, señalando que incluso sectores que apoyaron al actual gobierno nacional optan hoy por no participar electoralmente.

Respecto a si la campaña se centrará en temas locales o nacionales, el experto anticipa un escenario mixto: mientras habrá intentos de municipalizar la campaña (especialmente desde espacios opositores al gobierno nacional), resultará difícil escapar a la polarización en torno a la figura del presidente Milei.

“Toda discusión multiplicada por Milei sí o Milei no, como posicionamiento dentro del espectro, termina siendo una discusión sobre Milei sí o Milei no”, explica.

Lo que resta hasta el cierre de listas

El próximo hito clave será el cierre definitivo de listas el 19 de julio, cuando las alianzas deberán presentar sus nóminas de candidatos. Leguizamón anticipa que esa semana “va a ser semana de definiciones” donde se resolverán tensiones internas y se definirán los nombres que competirán en cada sección.

Mientras tanto, continúan las negociaciones en todos los espacios, con heridos y acuerdos que reflejarán el peso territorial de cada sector y las estrategias provinciales de cara a una elección que, por su formato y contexto, será inédita para la política bonaerense.

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