Soldados de EEUU se despliegan en Ushuaia sin autorización del Congreso

Un contingente de militares estadounidenses permanece desplegado en Ushuaia gracias a un decreto de Javier Milei: La Armada Argentina no anunció su presencia hasta que comenzaron a difundirse fotos del operativo.

Luego de que medios especializados difundieran imágenes que exhibían equipamiento militar estadounidense en el Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas de Ushuaia, la Armada Argentina tuvo que admitir la presencia de las tropas norteamericanas.

Hasta el momento, las actividades de los marines de Estados Unidos que permanecen desplegados en Tierra del Fuego no habían sido comunicadas oficialmente, y en el escueto comunicado de la Armada aseguraron que se trata de un “intercambio de expertos en zonas de clima frío“.

Sin embargo, las principales críticas en torno a la situación giran en torno a la pregunta sobre qué tipo de autorización recibieron las fuerzas militares extranjeras para operar en suelo argentino, en un contexto delicado por la escalada de las tensiones sobre la soberanía de las Islas Malvinas.

Según informó la agencia Noticias Argentinas, los ejercicios fueron habilitados por el presidente Javier Milei a través de un decreto de necesidad y urgencia, a sabiendas de que La Libertad Avanza no reuniría el respaldo necesario en el Congreso para autorizar el ingreso de las tropas por la vía legislativa.

¿Qué hacen los marines de EEUU en Ushuaia?

El primer indicio del operativo surgió el 9 de septiembre, cuando el sitio especializado Agenda Malvinas publicó una fotografía tomada en la plataforma del aeropuerto fueguino que mostraba equipaje de campaña, bolsos de transporte y mochilas de despliegue rápido de origen estadounidense siendo trasladados por personal de tierra.

Días después, otros medios relevaron el ingreso y egreso de material táctico adicional por la misma terminal, incluidos bolsos con identificaciones militares visibles entre el tránsito de pasajeros.

Recién seis días después de conocidas esas primeras imágenes, la Armada Argentina rompió el silencio a través de un comunicado publicado en su portal institucional, Gaceta Marinera.

Allí reconoció que ocho integrantes de la Infantería de Marina de los Estados Unidos (USMC) se encuentran trabajando junto al Batallón de Infantería de Marina N.º 4 (BIM 4) desde el 8 de septiembre y hasta el 22, en actividades descriptas como un “intercambio de expertos en zonas de clima frío”.

Según el parte oficial, la agenda incluye prácticas de baja montaña, frío extremo, uso de crampones, esquí alpino, cordadas, maniobras de autodetención y técnicas de supervivencia en ambientes hostiles.

La fuerza naval sostuvo que este tipo de encuentros se realiza en Ushuaia desde 2017. Sin embargo, esas mismas fuentes no pudieron precisar si el contingente contaba con autorización del Congreso ni si existía un decreto presidencial que respaldara puntualmente el ingreso de las tropas.

La Constitución Nacional establece en su artículo 75, inciso 28, que autorizar el ingreso de tropas extranjeras al territorio argentino es una atribución exclusiva del Congreso, cuestión regulada además por la Ley 25.880.

Es por eso que resulta alarmante que el mecanismo utilizado para este despliegue evitara el tratamiento legislativo: Según la agencia Noticias Argentinas fue un decreto de necesidad y urgencia del Poder Ejecutivo (y no una ley aprobada en el recinto) el instrumento que habilitó la actividad.

Mayor presencia estadounidense en Argentina

La presencia de militares estadounidenses en Tierra del Fuego no se limita a este episodio puntual. En los últimos meses se consolidó un esquema regular de pequeños contingentes de entre 20 y 30 efectivos del Cuerpo de Marines y de fuerzas especiales del Comando Sur, con una frecuencia mayor a la de 2024 y 2025.

Los grupos rotan junto al BIM 4 y realizan tareas de reconocimiento en valles y glaciares de la zona, mientras que parte del equipamiento que ingresa (sistemas de comunicaciones y sensores, entre otros) queda almacenado en depósitos de la unidad naval sin un inventario público conocido.

Este despliegue se dio a conocer en paralelo al anuncio del Gobierno nacional sobre el impulso a la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. A principios de septiembre, Milei encabezó una cadena nacional asegurando que cumpliría la Ley 26.659 (de 2011) y sancionaría a las empresas que operen en las islas.

En paralelo, anunció más fondos para la base militar. En este contexto, el viernes el predio fue recorrido por el ministro de Defensa, Carlos Presti; el canciller, Pablo Quirno; el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare; y el jefe de la Armada, Carlos Romay.

Este repentino interés del gobierno por aumentar el gasto militar y la confirmación del despliegue estadounidense alimentaron versiones sobre un uso de la causa de la soberanía de las Islas Malvinas como marco para justificar una mayor presencia militar de Estados Unidos en el país, en sintonía con el vínculo entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump.

Ese acercamiento bilateral incluyó en los últimos años la incorporación de equipamiento de origen estadounidense a las Fuerzas Armadas argentinas, como los 24 aviones F-16 adquiridos a Dinamarca (de los cuales seis ya llegaron al país), y la intención declarada de sumar vehículos blindados y helicópteros Black Hawk para el Ejército.

La escalada del gasto militar tiene como correlato una caída en las partidas presupuestarias de salud, educación y obra pública, que hasta ahora eran justificadas por el gobierno por una supuesta falta de fondos y la necesidad de “proteger” el superávit fiscal.

Por otro lado, cabe mencionar que el mandatario estadounidense viene presionando a sus aliados para que aumenten el gasto militar y apoyen las campañas de Estados Unidos en el mundo. Tal es el caso de Reino Unido, al que presiona para que aumente su inversión en defensa dentro de la OTAN hasta alcanzar el 5% de su Producto Bruto Interno (PBI).

En este contexto, el intendente de Río Grande, Martín Pérez, cuestionó el despliegue: “La presencia de personal militar de una potencia extranjera en Tierra del Fuego es preocupante. ¿Tienen aprobación del Congreso como exige nuestra Constitución Nacional? El Poder Ejecutivo Nacional debe informar con precisión la situación denunciada por el medio Agenda Malvinas”.

Hasta el momento, ni el Ministerio de Defensa ni la Cancillería brindaron precisiones públicas sobre el marco legal bajo el cual se autorizó el ingreso de las tropas estadounidenses, ni sobre el alcance de los acuerdos bilaterales que sustentan la continuidad de este tipo de ejercicios en la provincia.

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