Axel Kicillof completó su gira en España tras su participación en la Movilización Global Progresista y sus reuniones con líderes latinoamericanos como Lula Da Silva y Gustavo Petro. En este contexto, aseguró que la respuesta a la ultraderecha “tiene que ser también internacional y acá la estamos construyendo”.
Axel Kicillof cerró su gira en España con una agenda cargada de reuniones con presidentes y líderes internacionales, entre ellos Luiz Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro, en el marco de la Movilización Global Progresista celebrada en Barcelona.
El gobernador bonaerense aprovechó el encuentro para señalar el impacto de las políticas de Javier Milei sobre la economía y la sociedad argentinas, y para plantear la necesidad de construir una respuesta coordinada a nivel internacional frente al avance de la ultraderecha.
Reuniones con líderes mundiales en España
El mandatario bonaerense inició sus actividades oficiales el jueves en Madrid. Allí mantuvo un encuentro con empresarios con inversiones en Argentina y otro con la vicepresidenta segunda de España y líder de Sumar, Yolanda Díaz. Esa misma noche participó de la presentación de su libro De Smith a Keynes en la librería El Ateneo.
Al día siguiente, el viernes, Kicillof se trasladó a Barcelona para integrarse a las jornadas de la Movilización Global Progresista, convocada por el presidente español Pedro Sánchez y el presidente brasileño Lula da Silva.
El evento reunió a más de cinco mil referentes políticos y sociales progresistas de más de cuarenta países, con el objetivo de consolidar un frente común en defensa de la democracia frente al avance de la ultraderecha y al liderazgo del presidente estadounidense Donald Trump.
Durante esa segunda jornada, Kicillof participó de dos paneles de debate. El primero, organizado por la Mesa del Grupo S&D (el principal espacio político de centroizquierda del Parlamento Europeo), se tituló “Soluciones progresistas para un mundo que se hunde en el caos”. El segundo fue impulsado por el Grupo del Partido de los Socialistas Europeos (PSE).
En paralelo, el gobernador mantuvo reuniones bilaterales con el presidente colombiano Gustavo Petro (en la Biblioteca Gabriel García Márquez), con la vicepresidenta del Parlamento Europeo, Katarina Barley, y con el presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, Aloizio Mercadante, con quien abordó los avances hacia un acuerdo de cooperación e inversiones junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la provincia de Buenos Aires.
También se reunió con la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró Soler, y el secretario adjunto de Organización y de Transparencia y Acción Democrática, Borja Cabezón, para coordinar acciones políticas entre el PSOE y el Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires.
Cerró el día con un encuentro con el expresidente de Chile Gabriel Boric y con Nancy Okail y Matt Duss, presidenta y vicepresidente del Center for International Policy, un think tank vinculado al Partido Demócrata de los Estados Unidos.
El sábado, Kicillof participó del panel “Respuesta Progresista Local: la Primera Línea de la Democracia”, compartiendo mesa con los alcaldes de Barcelona, Jaume Collboni; de Roma, Roberto Gualtieri; de Muğla (Turquía), Ahmet Aras; la presidenta del Comité Europeo de las Regiones, Kata Tüttő; la concejala de Toronto Alejandra Bravo; y la jefa de la oficina de Asuntos Internacionales de Nueva York, Ana María Archila.
El panel fue moderado por Mar Jiménez, comisionada de Asuntos Europeos del Ayuntamiento de Barcelona.
Ese mismo día, el gobernador mantuvo un encuentro bilateral con Lula da Silva para analizar la situación de ambos países y de América Latina, y se reunió también con el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero y con la secretaria general del Partido Democrático italiano y diputada, Elly Schlein, con quienes discutió el rol de la oposición para generar alternativas concretas.
El gobernador estuvo acompañado durante toda la gira por el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y la asesora de Asuntos Internacionales, Cecilia Nicolini.
“Estamos en contra de las matanzas y de la persecución”
Durante sus intervenciones en los paneles, el gobernador bonaerense trazó un diagnóstico crítico sobre la situación argentina bajo la actual administración nacional.
“Desde que uno de los líderes más extremos de la ultraderecha, como Javier Milei, gobierna la Argentina, se intentó instalar que sus políticas han generado estabilidad económica, inversiones e inserción internacional, pero la realidad demuestra todo lo contrario”, afirmó.
Añadió que “las políticas de Milei no están funcionando: son un fracaso y están destruyendo nuestro aparato productivo, los salarios, la educación y la salud”.
Kicillof también puso el foco en el rol de los gobiernos subnacionales para amortiguar el impacto de las políticas nacionales: “Quienes tenemos responsabilidades a nivel local no podemos escaparnos ni hacernos los distraídos: debemos darle respuesta a nuestra gente con inversión pública y políticas que traigan bienestar”.
En esa línea, sostuvo que “tenemos que hacerlo también brindando certezas y perspectivas de futuro: a nuestros pueblos debemos mostrarles que hay otro camino que no es el de la guerra, la crueldad y el abandono”.
Sobre la posición de la provincia frente al conflicto global, señaló: “Desde la provincia de Buenos Aires, y en representación del pueblo de la Argentina, decimos que estamos en contra de las matanzas y de la persecución, y a favor de la justicia social. Milei no representa lo que sienten y lo que piensan los bonaerenses y los argentinos”.
Respecto de la necesidad de articular una respuesta colectiva, el mandatario fue directo: “La respuesta a los problemas de nuestro pueblo no es solo local: es esencial que le expliquemos a todo el planeta que no es por el camino que está tomando la ultraderecha internacional cómo se van a alcanzar soluciones reales”. Y concluyó:
“Ante esta ideología, la respuesta tiene que ser también internacional y acá la estamos construyendo”.
También en declaraciones sobre el encuentro con Lula, Kicillof escribió en sus redes: “En estos tiempos de inestabilidad mundial y mientras la ultraderecha quiere imponer sus discursos de odio y violencia, Lula nos enorgullece con su ejemplo de dignidad, paz y justicia social”.
“Gracias por esta linda charla y por seguir manteniendo encendida la esperanza de una Latinoamérica unida en favor de los intereses del pueblo”, agregó.
Por su parte, el presidente español Pedro Sánchez cerró las jornadas con un discurso en el que anunció el fin de la hegemonía de las derechas: “La derecha ya no lidera, languidece. No importa cuánto griten, ni cuántos bulos inventen. La gente se está dando cuenta de que no tienen proyecto ni soluciones”.
“Sólo odio, eslóganes vacíos y unas políticas equivocadas que nos han traído cuatro cosas al mundo: guerra, inflación, desigualdad y fractura social. Eso es todo lo que han dado al mundo”, agregó, “la vergüenza cambia de bando y lo va a hacer para siempre”. “El progresismo hoy es más necesario que nunca”, completó.
Lula da Silva, por su parte, consideró que la cumbre de Barcelona es “el inicio” de un movimiento que tiene que actuar “todos los días del año” para “restablecer lo más sagrado en el mundo que es la democracia y el multilateralismo“.
En el tramo más encendido de su intervención, el mandatario brasileño se dirigió a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: “Por amor de Dios, cumplan con sus obligaciones de garantizar la paz en el mundo“. Los llamó “señores de la guerra” e instó: “Paren con esa locura de guerras porque el mundo no las soporta más”.
El presidente colombiano Gustavo Petro, tras su reunión bilateral con Kicillof, publicó en sus redes sociales que se había reunido con el gobernador bonaerense, “quien posiblemente será presidente de Argentina para sacarla de su colapso. La unidad del progresismo argentino es fundamental para el mundo”.
La proyección internacional de Kicillof
Más allá de las definiciones del bonaerense y los demás líderes internacionales, lo cierto es que la gira por España puso a Kicillof frente ante una audiencia internacional de primer nivel.
Según El Destape, desde la comitiva que lo acompañó en España señalaron que las expectativas del viaje se habían superado, tanto por el trato recibido como por la atención que generaron sus intervenciones en cada panel.
También destacaron el nivel de conocimiento que había en Europa sobre Milei y los efectos de sus políticas: “Comprobamos que Milei es una de las caras de la ultraderecha a nivel internacional, a la que aquí buscan derrotar definitivamente”, dijeron.
Según la misma fuente, en los pasillos de la cumbre, dirigentes, inversores y periodistas internacionales trataron a Kicillof como el presidenciable opositor con mayor proyección de cara a las elecciones de 2027. “Allá nadie duda de que el candidato opositor a Milei es Axel”, dijo una fuente con acceso directo a los encuentros.
El gobernador también mantuvo encuentros con empresarios e inversores de los sectores alimenticio, financiero y energético. Ante quienes destacaban el orden fiscal de la administración libertaria, Kicillof replicó que el Estado nacional le debe a la provincia que administra 22 billones de pesos y que destruyó el tejido productivo: “Eso no es orden”, les dijo.
Sobre la sostenibilidad del programa económico del gobierno nacional, fue directo: “El plan de falso superávit a costa de destruir empleo, consumo, salarios, jubilaciones, ciencia y educación hace que el superávit sea un relato“. Varios empresarios del sector alimenticio mostraron interés en trabajar con el RIGI bonaerense.
Kicillof esquivó cualquier definición sobre una eventual candidatura presidencial. Ante la consulta del diario Clarín, dijo que no va a “forzar una candidatura y provocar una ruptura total del peronismo“.
Sin embargo, el viaje a España se inscribió dentro de una serie de apariciones que vienen contribuyendo a su rápido posicionamiento como principal referente de la oposición: su participación en el acto del 24 de marzo, el fallo de la justicia de Estados Unidos a favor de la nacionalización de YPF y la vigilia por el aniversario de la guerra de Malvinas en Tierra del Fuego.
A eso se sumó una encuesta de la consultora brasileña Atlas Intel que lo ubicó como el dirigente de mejor imagen del país. Con cada paso que da en la escena nacional e internacional, el perfil presidencial de Kicillof se consolida más, aunque él todavía evite hablar de candidaturas.