La policía inició una investigación por las amenazas contra concejales y sus familiares en redes sociales, luego de que no prosperara en el Concejo Deliberante el proyecto para declarar personas no gratas a quienes se grabaron matando un coipo en Bahía Blanca.
Finalmente, no prosperó el proyecto presentado en el Concejo Deliberante de Bahía Blanca para declarar personas no gratas a los dos jóvenes que se grabaron matando a un coipo en la vía pública durante el fin de semana y que se viralizó en redes sociales durante los últimos días.
El episodió causó malestar en la ciudad y derivó en movilizaciones y pedidos de sanciones para los responsables. En este contexto, la decisión de los ediles fue recibida con un insólito nivel de violencia, ya que tras la sesión varios concejales recibieron amenazas que derivaron en que la policía iniciara una investigación de oficio.
Vale mencionar que durante la sesión sí se aprobó por mayoría una declaración de repudio por maltrato animal por el caso del coipo. Entre tanto, el gobierno de Federico Susbielles inició acciones legales.
El episodio que llegó al Concejo Deliberante
Este fin de semana, dos jóvenes identificados como Juan Bautista Bravo e Imanol Santerre (ambos de 18 años) se grabaron durante la madrugada golpeando a un coipo (animal similar a una nutria) hasta causar su muerte en la calle Paraguay al 500.
La imagen de los dos estudiantes originarios de la localidad de Huanguelén maltratando al animal silvestre comenzaron a circular rápidamente por internet y provocaron la indignación de vecinos y organizaciones proteccionistas.
En ese contexto, la presidenta del Concejo Deliberante, Gisela Caputo, y su compañero de bancada del PRO, Emiliano Álvarez Porte, presentaron un proyecto de resolución junto a Fabiana Úngaro (Avanza Bahía) para declararlos como personas no gratas en Bahía Blanca.
Vale mencionar que, en la previa de la sesión, el presidente Javier Milei manifestó su apoyo a la imposición de sanciones más extremas contra los dos responsables. Lo hizo compartiendo un mensaje de la diputada Silvana Giudici (LLA), que señaló que quien “ataque a un animal además de recibir sanción penal debe quedar registrado y expuesto públicamente”.
La iniciativa finalmente fue presentada ante el cuerpo en la sesión de este jueves 11 de junio, donde necesitaba 16 votos para avanzar. Sin embargo, sólo logró conseguir el apoyo de 10 ediles y los libertarios tampoco se plegaron a la iniciativa.
Y es que, si bien la mayoría del cuerpo estaba de acuerdo con expresar su repudio, no todos estaban de acuerdo con que se utilizara la calificación de “no gratos” para los responsables, una figura que solo se utilizó una vez desde el retorno de la democracia para repudiar a Alfredo Astiz en 1998.
La policía tuvo que tomar cartas en el asunto
La decisión del cuerpo legislativo desató una insólita ola de violencia en redes sociales. Desde distintas cuentas se comenzaron a difundir los nombres de los concejales que no respaldaron el proyecto, pese a que los ediles habían acordado manifestar su rechazo.
Las amenazas incluyeron promesas de ataques contra la integridad de los ediles y sus familias, llegando incluso a mencionar a sus hijos. Entre los destinatarios de los mensajes intimidatorios hay integrantes de las tres bancadas que se expresaron de forma diferente: Fuerza Patria, Alianza La Libertad Avanza y Somos Bahía Blanca.
Uno de los afectados, el concejal de Fuerza Patria Claudio Carucci, se manifestó públicamente visiblemente afectado y señaló que “los discursos de odio no conducen a nada”, pidiendo recuperar la racionalidad en el debate público y subrayando que no se puede responder al maltrato animal con más violencia.
Ante la gravedad de la situación, la Policía abrió una causa de oficio. El comisario Hernán Taccari, jefe de la Comisaría Segunda, inició las actuaciones tras tomar conocimiento de las publicaciones en medios locales.
A partir de ahí, intervino la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 2, solicitando además colaboración a la DDI. La investigación apunta a identificar el origen de los mensajes intimidatorios, determinar quiénes fueron sus autores y convocar a los concejales afectados a prestar declaración testimonial.
Las amenazas contra los concejales y sus familias
Las primeras muestras de repudio tras la sesión incluyeron una imagen con los nombres y las caras de todos los ediles que no acompañaron el proyecto para declarar como personas no gratas a los responsables del hecho.
Luego, el nivel de violencia continuó escalando hasta convertirse en amenazas de muerte contra los concejales, con un particular ensañamiento contra Carucci, quien debió ocultar sus redes sociales ante los ataques verbales que se extendían incluso hasta miembros de su familia.
Es que varios usuarios buscaron fotos de él junto a sus hijos, donde comenzaron a publicar mensajes como “traeme a ese chiquito que lo hago al escabeche, vení que jugamos con su cabeza a la pelota“. “Traelo que lo matamos y nos filmamos haciéndolo“, continúa.
Otro mensaje acusa al edil de “defender asesinos” y advierte: “Cuida mucho a tus hijitos, se va a hacer justicia social de por vida”.
Concejales también recibieron mensajes privados con insultos y amenazas. Uno de ellos leía: “Los que mataron al coipo merecen ser asesinados a patadas y vos también por apoyar semejante crueldad”.
“Ojalá la vida se encargue de devolverte todo lo malo y algún día pagues con un sufrimiento semejante al que sufrió el pobre animalito“, agrega, “los que maltratan animales y las personas que lo defienden se merecen todo lo peor del mundo“.

