El Concejo Deliberante de Bahía Blanca aprobó el nuevo régimen de moratoria fiscal para facilitar el pago de deudas municipales impulsado por la administración de Federico Susbielles con el apoyo de todos los bloques, aunque 4 ediles bullrichistas decidieron ausentarse durante la votación.
Este jueves 4 de julio se llevó adelante una sesión extraordinaria en el Concejo Deliberante de Bahía Blanca, en la que se aprobó por unanimidad el Régimen Excepcional de Regularización Fiscal Voluntaria impulsado por el gobierno de Federico Susbielles.
El objetivo de la iniciativa es mejorar la recaudación del municipio al tiempo que pretende aliviar la situación de los contribuyentes que arrastran deudas, en un contexto complejo causado por los temporales que afectaron la ciudad y el impacto de las políticas de ajuste del Gobierno Nacional que comanda Javier Milei.
Durante la sesión encabezada por Mauro Reyes Pontet y convocada específicamente para tratar este tema, se aprobó el proyecto con el apoyo de los 20 concejales presentes en el recinto, lo que incluye a los ediles de Unión por la Patra liderados por Álvaro Díaz y a los representantes de Juntos (bloque que tiene a Adrián Jouglard como titular).
Más compleja fue la situación de la tropa libertaria, ya que Reyes, Vanina Linzuain, Carlos Alonso y Martín Barrionuevo se mostraron a favor de la propuesta, pero el sector bullrichista que conforman María Teresa Gonard, Valeria Rodríguez, Silvina Rubio y Marcos Streitenberger decidió ausentarse.
¿De qué se trata la nueva moratoria?
Según explicó la concejala Lucía Martínez Zara (Unión por la Patria) durante la sesión, el objetivo del proyecto es mejorar la cobrabilidad de tasas y tributos, que según había indicado el secretario de Economía Carlos De Vadillo, oscilaba en torno al 51% antes del temporal del 7 de marzo.
La situación se complicó, no solo por el impacto económico de la inundación (que también hizo necesario impulsar un alivio fiscal para los contribuyentes), sino también por la caída de la actividad que se experimenta a nivel nacional (y que también se observó en Bahía Blanca).
Esto, sumado a concesión del municipio durante el tratamiento de la ordenanza fiscal impositiva a principios del año, para la que debió aceptar aumentos menores a los que había propuesto, volvió urgente la necesidad de generar un aumento de la recaudación. La meta del oficialismo es recaudar alrededor de 2 mil millones de pesos antes de fin de año.
Los contribuyentes podrán adherirse a la moratoria desde su promulgación hasta el 31 de diciembre de 2025, para cubrir deudas por tasas y tributos municipales, planes de pago vencidos y cuotas vigentes.
Quienes opten por cancelar sus deudas pagando al contado tendrán hasta un 80% de descuento en intereses si se adhieren antes del 31 de julio, un 65% si lo hacen antes del 30 de septiembre y un 50% si se adhieren antes del 31 de diciembre.
El nuevo régimen también ofrece la posibilidad de abonar en 3 cuotas sin interés, hasta 12 cuotas con 1,7% de interés mensual y gasta 24 cuotas con 2,5% de interés mensual. Entre tanto, quienes estén inscriptos en Mi Bahía recibirán un 5% de descuento adicional.
Al respecto, Martínez Zara explicó que lo que se busca es “reconocer el enorme esfuerzo de los bahienses, ciudadanos, emprendedores y pymes, para salir adelante luego de los dos temporales”.
Entre tanto, la concejal de Juntos, Fabiana Úngaro, argumentó el apoyo de su bancada remarcando que “la cobrabilidad es baja y no lo podemos desconocer, por lo que es necesario que entre dinero a las arcas municipales cuanto antes”.
La grieta libertaria en el Concejo Deliberante
En cuanto a la ausencia de los 4 ediles bullrichistas, cabe mencionar que en la previa de la sesión Rodríguez se había manifestado en contra de la convocatoria, asegurando que “una sesión especial (extra) cuesta cerca de $1 millón y el expediente se podía haber aprobado x unanimidad en sesión del 25/06“.
“Inexplicablemente desde el pasillo del medio pataleaban protagonismo“, continuó explicando en una publicación en redes sociales, “y ahora pretenden que el HCD incurra en un gasto totalmente evitable. Que el ejecutivo tome nota”.
Más allá de lo curioso del argumento de este sector para ausentarse de la sesión, lo cierto es que de fondo la tropa libertaria tiene visiones encontradas por los medios de recaudación del Poder Ejecutivo.
Es que el sector bullrichista relaciona las tasas con impuestos, asegurando que botar cualquier aumento de este tipo iría en contra de los principios de la gestión nacional de Javier Milei. De hecho, Streitenberger ya se había expresado en este sentido.
Durante una intervención previa en el recinto -en el marco de la discusión por la ordenanza fiscal impositiva– había asegurado que “la fácil es a fin de año decir aumentamos los impuestos”. “Un verdadero libertario no hubiera acompañado la ordenanza”, repiten desde el sector.
En el otro lado del espectro se encuentran quienes reconocen que las tasas van de la mano con servicios, ya que implican una contraprestación directa. En este contexto, votar un aumento implicaría simplemente sincerar los precios y avanzar en el sentido de la reducción de subsidios.
El concejal ritondista Emiliano Álvarez Porte ya se había referido al proyecto y, en aquella oportunidad, deslizó que algunos de sus compañeros en el concejo “no sabían la diferencia entre un impuesto y una tasa“.
La sesión completa