La ausencia de Streitenberger y Gonard permitió al oficialismo aprobar el aumento de colectivos en Bahía Blanca

El Concejo Deliberante de Bahía Blanca aprobó por apenas un voto el aumento de las tarifas de colectivos, y aunque desde La Libertad Avanza expresaron que “no acompañamos este nuevo aumento”, la ausencia de los dos ediles libertarios fue clave, ya que su presencia habría dado vuelta la votación.

El Concejo Deliberante aprobó el aumento del boleto de colectivos por 11 votos contra 10, en una sesión especial que se definió por el apoyo del bloque PRO al oficialismo y por la ausencia de concejales de Alianza La Libertad Avanza.

Se trata de los ediles Marcos Streitenberger y Marité Gonard. Aunque La Libertad Avanza luego publicó un comunicado en redes sociales intentando despegarse del aumento, lo cierto es que la presencia de ambos concejales libertarios habría dado vuelta el resultado.

La sesión y el nuevo esquema tarifario

La votación, celebrada al mediodía en el recinto de Sarmiento 12, resultó en el voto favorable de los 9 concejales del bloque Fuerza Patria: Álvaro Díaz, Micaela Tomassini, Lucía Martínez Zara, Lucía Veláustegui, Gustavo Lari, Claudio Carucci, María Belén Rodríguez Márquez, Roberto Arcángel y Jazmín Lafitte Torman.

A ellos se sumaron los dos representantes del PRO, Gisela Caputo (titular del Concejo Deliberante) y Emiliano Álvarez Porte, completando los 11 votos que permitieron sancionar la ordenanza.

En la vereda opuesta se ubicaron los siete integrantes de La Libertad Avanza presentes: Mauro Pontet, Franca Grippo, Fernando Compagnoni, Felipe Fernández, Luciano Cagiao, Vanina Linzuain y Araceli Valenzuela.

Votaron también en contra los concejales de Somos Bahía, Martín Salaberry y Cecilia Borelli, y la edila de Avanza Bahía, Fabiana Úngaro. Entre tanto, estuvieron ausentes Marcos Streitenberger y Marité Gonard, ambos de Alianza La Libertad Avanza, y Carlos Alonso, del bloque La Libertad Avanza.

En cuanto al contenido de la ordenanza, el boleto plano subirá de $1.545 a $1.838,50, lo que representa un incremento inicial del 19%. Ese valor se mantendrá durante 30 días, y luego se aplicarán dos ajustes adicionales en junio y julio, cada uno calculado en base a la inflación mensual del INDEC.

Considerando que la inflación actual gira en torno al 3%, el aumento total estimado al término del escalonamiento rondará el 30%. La implementación no será inmediata: la actualización de los valores en el sistema SUBE demanda aproximadamente 10 días.

La ordenanza también contempla que los usuarios frecuentes continuarán pagando la tarifa actual durante la transición, una medida orientada a contener la caída en la cantidad de pasajeros.

Además, el subsidio municipal por pasajero subirá de $130 a $300, mientras que el aporte provincial permanecerá sin cambios. Para las personas con discapacidad, se fijó un límite de 80 viajes mensuales, con posibilidad de ampliación en casos justificados.

El aumento llega en un contexto de fuerte presión del sector: en las semanas previas, las empresas de transporte habían reducido un 20% las frecuencias y suspendido el servicio nocturno como medida de fuerza ante el alza del precio del gasoil y una caída de casi el 20% en la cantidad de pasajeros.

La Libertad Avanza intentó despegarse

Una vez terminada la sesión, La Libertad Avanza Bahía Blanca utilizó sus redes sociales para cuestionar la medida, asegurando que el oficialismo está “asestando otro golpe al bolsillo del vecino como consecuencia de una mala gestión que no acciona”.

Desde el Bloque de La Libertad Avanza NO acompañamos este nuevo aumento”, indican en el texto, donde también aseguran que “no somos irresponsables: entendemos la situación financiera de las empresas y somos conscientes de que el sistema transporta a miles de bahienses día a día”.

“Convalidar un nuevo aumento hoy es avalar la actitud pasiva de la actual gestión, que no ha generado mejoras en el sistema de transporte en más de dos años y tiene como únicas soluciones reducir o encarecer el servicio”, agregan.

En rigor, la ausencia de los dos ediles libertarios (Streitenberger y Marité Gonard) fue clave para que la ordenanza fuera aprobada en el Concejo, ya que la diferencia fue de apenas un voto. Desde el espacio no aclararon por qué faltaron ambos concejales.

En ese sentido, vale aclarar que en caso de que transitaran alguna dificultad de salud o inconvenientes que les impidieran asistir a la sesión, el Concejo Deliberante establece que podrían haber asistido sus suplentes para hacer valer la opinión del partido, como ocurre en muchas de las sesiones del deliberativo. Este no fue el caso.

Por otro lado, tampoco aclararon cuáles serían las alternativas que propone La Libertad Avanza Bahía Blanca para dar soluciones al sector, especialmente considerando que en parte la crisis del transporte público responde a la baja de los subsidios nacionales y la crisis económica causada por el gobierno de Javier Milei.

 

Una crisis que va más allá de Bahía Blanca

Lo que ocurre en Bahía Blanca no es un fenómeno aislado. La crisis del transporte público se extiende a lo largo de todo el país y se agudizó a partir de febrero de 2024, cuando el gobierno de Javier Milei eliminó el Fondo Compensador del Interior.

Se trataba de un mecanismo creado en 2019 que transfería recursos nacionales a provincias y municipios para subsidiar el transporte urbano y suburbano fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires.

El propio Ministerio de Economía (que comanda Luis Caputo) reconoció en su comunicado que la medida implicaba otorgar a la tarifa, en sus propias palabras, “mayor protagonismo en la cobertura de costos necesarios para operar”.

Se trataba de un eufemismo para referirse a las inevitables subas del boleto. Es que el fondo representaba una inversión anual de 102 mil millones de pesos distribuidos entre 22 provincias y más de 60 municipios. Su eliminación trasladó esos costos directamente a los gobierno provinciales y municipales.

Esto, sumado a la crisis económica y el aumento de los combustibles, desembocó en que la semana pasada se redujeran temporalmente las frecuencias en Bahía Blanca y AMBA (donde aún persisten los problemas de servicios).

Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA reveló que la circulación de colectivos en AMBA cayó hasta un 40% en algunos servicios durante abril de 2026. La flota operativa total se redujo un 30% respecto a los niveles regulares, con el deterioro más pronunciado en los servicios interjurisdiccionales.

Según la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor, la contracción de la actividad derivó en la pérdida de alrededor de 5.300 puestos de trabajo en el sector desde 2019. Además, las compensaciones estatales al transporte en el AMBA cayeron un 34% en términos reales desde 202

A este escenario se suma el efecto de la crisis económica general sobre la demanda. La caída en el poder adquisitivo de los salarios lleva a muchos ciudadanos a reducir gastos, y el transporte público es uno de los rubros ajustados.

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