Tras las elecciones legislativas del 7 de septiembre, el jefe de bloque de concejales de Unión por la Patria, Álvaro Díaz, analizó los resultados en entrevista con Juani Guarino para El Ágora 2025.
Díaz celebró el avance de su espacio en el Concejo Deliberante, que le permitirá romper la mayoría especial de dos tercios de la oposición. Además, reflexionó sobre la gestión municipal en medio de las catástrofes ofreciendo una mirada optimista, al proyectar el resultado como un piso sólido desde el cual construir, en contraste con un voto libertario que, a su entender, ya tocó su techo.
Un concejal más para romper la mayoría calificada
El primer balance de Álvaro Díaz fue netamente legislativo y positivo. “Sumamos un concejal”, destacó, explicando que su bloque pasará de 8 a 9 ediles. Aunque seguirán en minoría, este cambio modifica sustancialmente la dinámica del Concejo Deliberante.
“Rompemos el esquema de 16 concejales de oposición al gobierno municipal, que es muy importante”, afirmó. Con esta nueva composición, la oposición ya no contará con los dos tercios necesarios para aprobar proyectos “sobre tablas”, es decir, sin que pasen por el debate previo en comisiones.
“Hoy en una sesión, o en realidad después del 10 de diciembre, no van a poder del lado de las fuerzas opositoras bajar un proyecto el mismo día y tratarlo”, explicó. Para Díaz, este avance es “vital para el proyecto político local” porque obligará a un mayor trabajo de consenso y negociación.
Gobernar en la catástrofe: el “primer mostrador”
Díaz contextualizó el resultado electoral en el marco de dos años de “mucha turbulencia” para la ciudad, marcados por las dos catástrofes climáticas. Sostuvo que el gobierno municipal fue “el primer mostrador” ante la realidad nacional y las desgracias locales, una situación que, a su juicio, “jamás se va a repetir en la historia de Bahía”.
Para el concejal, el haber superado la barrera de los 30 puntos es un reflejo del buen funcionamiento de ese “primer mostrador”. Considera que el resultado se debe a un discurso que evitó “apelar a lo individual” y a “meter el dedo en la llaga”, priorizando siempre la “responsabilidad política”.
“Nosotros casi repetimos la elección de Fede en el 23, en las PASO. Hay una conservación de núcleo ahí que para nosotros es la base y no el techo”, analizó, mostrándose optimista sobre el crecimiento futuro a medida que la gestión y las obras se hagan más visibles.
El techo de la oposición y un capital político “repatinado”
Al analizar el 46% obtenido por La Libertad Avanza, Díaz lo describió como un voto con “dos sellos adentro”: el del PRO y el libertario. Sin embargo, se mostró escéptico sobre su sostenibilidad y lo comparó con gastar todo el presupuesto en unas únicas y lujosas vacaciones.
Para Díaz, la oposición “quemó” su discurso, mientras que el peronismo apostó por el tiempo, entendiendo que la sociedad necesita procesar hechos como la pérdida de la planta de GNL de Petronas o la falta de ayuda del gobierno nacional. “No se puede eludir de la política el tiempo“, sentenció.
Ingeniero White: cultura política y respaldo a la gestión
Uno de los puntos que Díaz resaltó fue el resultado en Ingeniero White, una localidad que, según narrativas mediáticas, había sido “abandonada” por el gobierno municipal. “Que vaticinaban una derrota histórica no pasó“, afirmó, atribuyendo la victoria a la alta cultura política de sus habitantes y a un reconocimiento del trabajo realizado.
Explicó que el whitense hizo un ejercicio de análisis profundo de la situación, y destacó un cambio fundamental en la relación entre el Puerto y la localidad, iniciado por Federico Susbielles.
El futuro: un 31% “incómodo” que buscará crecer
Finalmente, de cara a los próximos dos años y ante un panorama que algunos ven complejo para el peronismo en Bahía Blanca, Díaz envió un mensaje de fortaleza y movilización a su militancia. Aseguró que el resultado obtenido no es un techo, sino un punto de partida para un espacio que no se conforma.
“Ese 31% de la boleta local que encabezó Flor Molini va a ser un 31% incómodo, no somos cómodos, no nos vamos a estar lamentando”, declaró. Proyectó un crecimiento no solo “para afuera“, interpelando a quienes no son peronistas pero quieren una ciudad mejor, sino también “para adentro”, con una militancia que se reactivará con fuerza.
Con una metáfora contundente, anticipó lo que viene:
“Esos pibes van a empezar a transpirar peronismo y esta es la parte donde a nosotros nos gusta. Ya jugamos el partido del torneo local, ahora vamos al partido de la Copa Libertadores y a nosotros nos gustan los desafíos”.
